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Mariana Di Girolamo: de las teleseries chilenas a su salto al cine internacional BRAGA

Mariana Di Girolamo: de las teleseries chilenas a su salto al cine internacional

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La actriz chilena regresó por tercera vez al Festival de Venecia con “Wild Horse Nine”, donde comparte elenco con John Malkovich, Sam Rockwell y Steve Buscemi. A los 35 años, consolida una carrera internacional construida entre Chile, Argentina, México y el cine de autor.


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Mariana Di Girolamo ya no llega al Festival de Venecia como una revelación. Siete años después de desembarcar en la Mostra como la protagonista de Ema, de Pablo Larraín, la actriz chilena volvió esta semana a la alfombra roja italiana, esta vez integrada a un elenco encabezado por John Malkovich, Sam Rockwell, Steve Buscemi y Parker Posey.

Es su tercera película presentada en Venecia. La primera fue Ema, en 2019; la segunda, El Jockey, del argentino Luis Ortega, en 2024; y ahora Wild Horse Nine, la nueva cinta del premiado dramaturgo y cineasta Martin McDonagh, director de Tres anuncios por un crimen y Los espíritus de la isla. Las tres películas han competido en la selección oficial del festival.

El dato ayuda a explicar el momento que atraviesa su carrera. Di Girolamo pasó en poco más de una década de debutar en una teleserie chilena a trabajar en producciones argentinas, mexicanas, españolas y estadounidenses, mientras mantiene a Santiago como su base. Su participación en Wild Horse Nine marca, además, otra frontera: es su primer trabajo cinematográfico de gran escala realizado en inglés.

Quién es Mariana Di Girolamo

Nacida en Santiago en 1990, Mariana Di Girolamo pertenece a una familia estrechamente vinculada al arte. Sus padres son artistas visuales, es nieta del artista y director teatral Claudio Di Girolamo y sobrina de la actriz Claudia Di Girolamo. Pero su llegada a la actuación no fue completamente previsible.

Antes estudió durante cerca de un año y medio Obstetricia y Puericultura. Fue un curso optativo de teatro el que terminó cambiando su rumbo. Después ingresó a estudiar actuación y, cuando todavía estaba terminando su formación, fue convocada para Pituca sin lucas, la teleserie de Mega que en 2014 significó su debut frente a las cámaras.

La televisión la convirtió rápidamente en un rostro conocido. Tras Pobre gallo, llegó María Elsa Quiroga, la protagonista de Perdona nuestros pecados, uno de los fenómenos de audiencia de la televisión chilena de esos años. Fue una escuela de exposición pública y también de trabajo intensivo: jornadas largas, decenas de escenas y una popularidad que había llegado antes que una carrera cinematográfica propiamente tal.

Eso cambió con Pablo Larraín.

“Ema”, la película que cambió su carrera

En 2019, Di Girolamo apareció en Venecia encabezando Ema junto a Gael García Bernal. Era su primer gran protagónico cinematográfico y el papel que la presentó ante la industria internacional.

Su Ema era una bailarina de reguetón en Valparaíso, incendiaria tanto en sentido literal como simbólico, que desafiaba las convenciones sobre maternidad, familia, deseo y sexualidad. La película circuló posteriormente por Toronto, San Sebastián, Sundance y otros festivales, convirtiendo a Di Girolamo en un nombre reconocible fuera de Chile.

Hay también una dimensión de género que atraviesa buena parte de los personajes con los que Di Girolamo comenzó a construir esa etapa de su trayectoria. Sobre Ema, la propia actriz la definió como una mujer contemporánea, fuerte y capaz de decidir cómo ejercer la maternidad, el deseo y sus vínculos. En otra entrevista sostuvo que no veía contradicción entre considerarse feminista y bailar reguetón.

Esa discusión no quedó restringida a una película. Un año después protagonizó La Verónica, de Leonardo Medel, donde prácticamente todo el largometraje descansa sobre su rostro. Interpreta a una influencer sospechosa del asesinato de su primera hija, en una historia sobre maternidad, exposición pública, belleza y la violencia de las redes sociales. La cinta tuvo su estreno mundial en la sección Horizontes Latinos de San Sebastián.

Di Girolamo ha reconocido que esa presión también existe fuera de la ficción. Ha hablado de comentarios sobre su cuerpo y su trabajo en redes sociales, y de las expectativas que recaen sobre las mujeres respecto de la maternidad. “Sobre todo las mujeres caemos en ese mundo de competencia, de estereotipos, de cánones y de ansiedad”, señaló en una entrevista a propósito de La Verónica.

Una carrera que dejó de tener un solo país

Después de Ema, la internacionalización no ocurrió mediante un único gran salto, sino como una acumulación de proyectos.

Di Girolamo vivió una temporada en España desde 2021 y comenzó a trabajar crecientemente en Argentina. En 2023 se sumó a la segunda temporada de El Reino, la serie creada por Marcelo Piñeyro y Claudia Piñeiro para Netflix. La decisión tuvo un componente deliberado: años después contó que aceptó el papel porque quería entrar a la industria argentina y que ese trabajo terminó abriéndole nuevas puertas.

Ese recorrido incluyó Los impactados, de la directora argentina Lucía Puenzo, y luego El Jockey, de Luis Ortega, una coproducción internacional en la que compartió elenco con Nahuel Pérez Biscayart, Úrsula Corberó y Daniel Giménez Cacho y que la devolvió en 2024 a la competencia oficial de Venecia.

También participó en Vencer o morir, donde interpretó a Cecilia Magni, la “comandante Tamara” del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Fue la primera vez, según ha explicado, que encarnó a una persona real. El proyecto amplió otro rasgo de sus elecciones: mujeres que no son únicamente acompañantes de una trama masculina, sino personajes con poder, contradicciones y capacidad de intervenir políticamente.

En 2025 apareció además en la producción mexicana de Netflix Nadie nos vio partir. Allí interpretó a Raquel, una profesora universitaria que vive en Sudáfrica y participa en movimientos contrarios al apartheid. La serie, basada en las memorias de Tamara Trottner, volvió a colocar a Di Girolamo en una producción concebida para una audiencia global.

El salto al inglés con John Malkovich y Sam Rockwell

Wild Horse Nine es, hasta ahora, el paso más visible de esa expansión.

La película fue escrita y dirigida por Martin McDonagh y producida por Blueprint Pictures, con distribución de Searchlight Pictures. Se rodó parcialmente en Chile y Rapa Nui y está ambientada en los días previos al golpe de Estado de 1973. John Malkovich y Sam Rockwell interpretan a dos agentes de la CIA enviados desde Santiago a Isla de Pascua, donde entran en contacto con dos jóvenes estudiantes encarnadas por Mariana Di Girolamo y la argentina Ailín Salas.

Para la actriz chilena significó trabajar por primera vez en inglés junto a un reparto de figuras de la industria anglosajona. Antes del estreno, Di Girolamo describió la experiencia como una nueva etapa de aprendizaje y destacó especialmente el trabajo con Malkovich.

La cinta se estrenó este jueves 3 de septiembre en la competencia oficial del Festival de Venecia y llegará a los cines estadounidenses el 6 de noviembre. Su premiere volvió a situar a la chilena en una de las vitrinas más importantes del cine mundial.

El papel también la llevó a hablar internacionalmente sobre la historia reciente de Chile. En Venecia, al abordar la trama sobre la intervención estadounidense previa al golpe, afirmó a Reuters que para los chilenos se trata todavía de “una herida abierta” y planteó la importancia de continuar hablando del período para no olvidarlo.

De revelación a actriz internacional

La imagen es distinta a la de 2019. Entonces Di Girolamo llegaba a Venecia con su primera película como protagonista y con una carrera desarrollada principalmente en la televisión chilena. Hoy vuelve al mismo festival después de trabajar con Pablo Larraín, Lucía Puenzo, Luis Ortega y Martin McDonagh; de actuar en Chile, Argentina y México; y de pasar del castellano a una producción íntegramente anglófona.

Ella misma ha descrito el proceso de una manera menos espectacular. “Así se va armando una carrera, guiada por la intuición”, dijo en 2025 al explicar por qué había decidido trabajar en Argentina. Y, pese al apellido artístico y a las alfombras rojas, prefiere otra definición: más que artista, ha dicho, se considera “una mujer trabajadora”.

Ese recorrido es probablemente la clave de su consolidación. Mariana Di Girolamo no dejó la televisión chilena para instalarse definitivamente en Hollywood ni construyó su trayectoria apostando todo a un único mercado. Ha ido alternando teleseries, streaming, cine latinoamericano y producciones internacionales.

Venecia 2026 muestra hasta dónde llegó esa estrategia. Ya no se trata solo de una actriz chilena que logró llamar la atención internacional con Ema. Su nombre aparece ahora en los créditos de una película de Searchlight, dirigida por uno de los realizadores más reconocidos del cine anglosajón y junto a actores ganadores y nominados al Oscar.

Y por tercera vez, Mariana Di Girolamo está en Venecia.

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