Anticonceptivos masculinos: la OMS busca ampliar las opciones y compartir la responsabilidad
La OMS prepara recomendaciones para orientar el desarrollo de nuevos anticonceptivos masculinos. El organismo busca ampliar las alternativas disponibles y avanzar hacia una responsabilidad anticonceptiva más compartida entre las parejas.
La anticoncepción continúa estando marcada por una oferta desigual de alternativas para hombres y mujeres. Mientras ellas cuentan con distintas opciones, los hombres disponen actualmente de un número mucho más reducido de métodos. En este contexto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) trabaja en recomendaciones destinadas a orientar el desarrollo de nuevos anticonceptivos masculinos.
La iniciativa se conoce a pocos días del Día Mundial de la Contracepción, que se conmemora el 26 de septiembre, y busca definir qué características deberían tener los futuros métodos para orientar a investigadores y desarrolladores.
Más que sumar nuevas alternativas al mercado, el objetivo también apunta a avanzar hacia una concepción de la anticoncepción como una responsabilidad que puede ser compartida dentro de las parejas.
La anticoncepción no solo recae en las mujeres
Actualmente, los hombres cuentan principalmente con condones, coito interrumpido y vasectomía como alternativas anticonceptivas. Pese a esta oferta limitada, la OMS señala que alrededor del 30% de las parejas ya depende de métodos anticonceptivos masculinos.
El organismo busca que el desarrollo de nuevas opciones permita ampliar las posibilidades de elección y distribuir de manera más equilibrada la responsabilidad de prevenir un embarazo.
Una investigación de la OMS citada en la información entregada por el organismo cuestiona, además, la idea de que los hombres no estarían interesados en contar con nuevas alternativas. Más del 75% de las parejas encuestadas afirmó estar dispuesta a utilizar un nuevo anticonceptivo masculino, mientras que más del 85% de las mujeres señaló confiar en que sus parejas masculinas asumirían responsabilidad en materia anticonceptiva.
El debate incorpora así una dimensión de género: ampliar los métodos disponibles para los hombres podría permitir que la prevención del embarazo deje de depender principalmente de las alternativas utilizadas por las mujeres y pueda ser abordada como una decisión compartida.
¿Qué busca definir la OMS?
Para orientar el desarrollo de estos nuevos métodos, la OMS elaboró su primer Perfil de Producto Objetivo para métodos anticonceptivos masculinos.
El documento establece características que deberían considerar los futuros anticonceptivos, entre ellas:
- Seguridad.
- Eficacia.
- Aceptabilidad.
- Asequibilidad.
La intención es entregar una referencia para investigadores, financiadores y desarrolladores que trabajan en nuevas alternativas de contracepción masculina.
El organismo plantea que estas orientaciones pueden contribuir a configurar un mercado que responda de mejor manera a las necesidades y preferencias de quienes podrían utilizar estos métodos.
Hay métodos masculinos en investigación
La OMS señala que actualmente se investigan distintas alternativas anticonceptivas masculinas, tanto hormonales como no hormonales. Varios candidatos se encuentran en fases avanzadas de ensayos clínicos. Según el organismo, este desarrollo abre la posibilidad de que durante los próximos 5 a 10 años puedan llegar al mercado nuevos anticonceptivos masculinos reversibles.
La ampliación de estas alternativas podría modificar la manera en que las parejas toman decisiones sobre planificación familiar, al incorporar más opciones para que la responsabilidad anticonceptiva pueda ser asumida por ambos integrantes.
164 millones de mujeres enfrentan barreras de acceso
La discusión sobre nuevas alternativas ocurre mientras persisten dificultades para acceder a métodos anticonceptivos.
Según la OMS, 164 millones de mujeres que desean retrasar o evitar un embarazo no pueden utilizar anticonceptivos. “Todas las personas deberían poder encontrar un método que sea seguro, eficaz y adecuado para ellas”, sostuvo la OMS.
En paralelo al trabajo sobre anticoncepción masculina, el organismo actualizó sus recomendaciones para distintos métodos anticonceptivos destinados a mujeres.
Entre ellas, recomendó utilizar mifepristona como anticonceptivo de emergencia, lo antes posible y dentro de los cinco días posteriores a una relación sexual sin protección.
También respaldó el uso de implantes subcutáneos de etonogestrel durante un máximo de cinco años y un uso más flexible de la píldora anticonceptiva combinada, incluyendo esquemas cíclicos, continuados o prolongados.
Por otra parte, la OMS decidió no incluir en sus recomendaciones algunas píldoras que contienen quinestrol y solicitó investigaciones de mayor calidad sobre el ormeloxifeno.
Hacia una responsabilidad anticonceptiva compartida
El desarrollo de nuevos anticonceptivos masculinos forma parte de una discusión más amplia sobre las posibilidades de elección disponibles para las parejas.
La OMS busca apoyar a los países en la actualización de sus políticas y planes de planificación familiar a partir de la evidencia científica disponible. En ese escenario, las nuevas orientaciones para métodos masculinos apuntan a que investigadores y desarrolladores cuenten con criterios más claros para avanzar en alternativas seguras, eficaces, aceptables y asequibles.
La propuesta también instala una perspectiva de corresponsabilidad: ampliar las opciones para los hombres permitiría que la anticoncepción pueda distribuirse de manera más equilibrada dentro de las parejas, en lugar de concentrar sus decisiones y efectos únicamente en las mujeres.