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Foto: AgenciaUNO/IA
Defensa y diputados apuntan a más población, infraestructura y presencia militar en Magallanes
La Comisión de Defensa sesionó en Punta Arenas tras la controversia con Argentina por el Estrecho y pidió una posición de Estado coordinada en materia de soberanía. El ministro Barros vinculó la presencia efectiva del Estado con el desarrollo territorial y la proyección antártica.
La controversia con Argentina por el Estrecho de Magallanes abrió este viernes una discusión más amplia en el Congreso: cómo fortalecer la presencia efectiva de Chile en una zona estratégica que conecta los océanos Pacífico y Atlántico y constituye una de las principales puertas de entrada a la Antártica.
La Comisión de Defensa de la Cámara sesionó en el Comando Conjunto Austral, en Punta Arenas, para analizar las declaraciones de autoridades extranjeras que durante las últimas semanas pusieron en duda la soberanía chilena sobre el Estrecho. La instancia había sido convocada oficialmente con ese objetivo y reunió al ministro de Defensa, Fernando Barros, representantes de las Fuerzas Armadas y autoridades de la región.
Pero el debate terminó extendiéndose más allá de la controversia diplomática. Población, infraestructura, conectividad, inversión regional, presencia militar y desarrollo territorial fueron puestos sobre la mesa como elementos necesarios para sostener la soberanía chilena en el extremo austral.
“Un incremento de la población”
Barros fue explícito en incorporar la dimensión demográfica. El ministro planteó que la defensa de Magallanes no depende únicamente de capacidades militares y sostuvo que mantener e incrementar la cantidad de habitantes resulta relevante para consolidar la presencia del Estado.
“Desde el punto de vista de la defensa (…) un incremento de la población, y no un descenso de la población en muchas zonas” es un elemento relevante, sostuvo el secretario de Estado. Además, planteó la necesidad de generar condiciones para que nuevas personas lleguen a radicarse en el territorio, algo que calificó como “un elemento esencial para sustentar la soberanía”.
La Comisión de Defensa llegó a una conclusión similar desde otro ángulo. De acuerdo con la Cámara, durante la sesión se advirtió que las carencias de infraestructura, servicios y conectividad pueden terminar debilitando la ocupación efectiva de zonas estratégicas. Los parlamentarios plantearon, por ello, fortalecer la presencia estatal y potenciar el desarrollo de Magallanes mediante mayores recursos e incentivos.
También se pidió avanzar hacia una posición de Estado frente a las controversias de soberanía y mantener una voz coordinada entre las autoridades chilenas en materias de política exterior, evitando declaraciones que puedan generar dudas o interpretaciones contradictorias.
Tratados, Fuerzas Armadas y presencia en el territorio
Barros reafirmó, en paralelo, la posición jurídica de Chile respecto del Estrecho. Según sostuvo, “no existe ningún cuestionamiento, ninguna acción que ponga en duda los tratados” actualmente vigentes.
El asunto había provocado fricciones con Argentina semanas antes. El 3 de septiembre, tras una reunión entre José Antonio Kast y Javier Milei en La Moneda, ambos gobiernos emitieron una declaración conjunta en la que reafirmaron que el régimen jurídico del Estrecho está determinado por los tratados de 1881 y 1984, que ambos países consideran plenamente vigentes y definitivos, y que establecen la soberanía chilena sobre la totalidad del paso marítimo.

Diputados durante la sesión de la Comisión de Defensa en Punta Arenas.
Ante los diputados, el ministro sostuvo que cualquier discusión sobre navegación debe considerar precisamente ese marco internacional. “El tratado debe ser la libre navegación, pero también el libre acceso”, señaló, apuntando a las normas y convenciones que regulan el tránsito por la zona.
La presencia militar también formó parte del debate. Barros señaló que Defensa está revisando el despliegue en el extremo austral y afirmó que “estamos instalando algunas bases específicas, pero reacomodando la presencia de nuestro personal”.
Los parlamentarios, por su parte, consultaron por los proyectos destinados a potenciar el Estrecho y por la necesidad de proyectar las capacidades del país frente a los desafíos estratégicos de la zona, relevando el papel de las Fuerzas Armadas.
La importancia militar y geopolítica del área ya había sido destacada por el Gobierno a comienzos de septiembre, cuando el Presidente Kast participó en ejercicios de la Armada en el propio Estrecho, definido por Presidencia como un espacio estratégico para la conexión entre ambos océanos y la proyección chilena hacia el Paso Drake y la Antártica.
Parte de la discusión de este viernes, sin embargo, quedó fuera del registro público. Tras una primera etapa abierta, la Comisión de Defensa continuó revisando “aspectos sensibles y estratégicos”, por lo que ese segmento de la sesión fue declarado secreto.
La advertencia por inversión en zonas extremas
La discusión territorial tuvo un segundo capítulo durante la jornada. La Comisión de Zonas Extremas y Antártica Chilena abordó las condiciones de desarrollo de Magallanes y recibió planteamientos de autoridades regionales respecto de los recursos destinados a la zona.
Entre las preocupaciones expuestas estuvo una eventual reducción presupuestaria. Los representantes regionales defendieron la necesidad de mantener la inversión pública en territorios extremos y fronterizos, argumentando su importancia tanto para el desarrollo económico como para la conectividad y la presencia permanente del Estado. La comisión viene abordando durante 2026 brechas específicas de infraestructura, vivienda, telecomunicaciones y servicios públicos en territorios aislados.
Barros también apuntó a esa dimensión. Durante su intervención sostuvo que “Magallanes ha sido afectada negativamente por ciertas políticas” y que debe producirse “un cambio necesario”, aunque no precisó a qué medidas específicas se refería.
El cuadro que dejó la jornada fue así más amplio que la disputa puntual con Argentina. Frente a la reafirmación jurídica de que el Estrecho pertenece a Chile, Gobierno y parlamentarios pusieron la discusión en el terreno de cómo ejercer esa soberanía en la práctica: mantener población, mejorar conectividad e infraestructura, sostener la inversión, reforzar la presencia estatal y desarrollar capacidades militares de largo plazo en el extremo austral.