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Gobierno acusa “confrontación” de Bachelet y Boric mientras siguen dudas por Escudo de las Américas
El subsecretario del Interior apuntó a la forma del emplazamiento de los expresidentes sin sumar antecedentes sobre el alcance jurídico de la adhesión. El Senado abordará esas dudas en una sesión especial el 7 de octubre.
La Moneda respondió este viernes a Michelle Bachelet y Gabriel Boric por su llamado a reconsiderar la permanencia de Chile en el Escudo de las Américas. El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, acusó una intención de abrir una “confrontación política” en materia de política exterior y cuestionó que los expresidentes optaran por una declaración pública para plantear sus reparos.
“Las puertas del Palacio de La Moneda siempre están disponibles y los conductos regulares están”, afirmó Pavez. A juicio del subsecretario, las diferencias entre quienes han ejercido la Presidencia deberían canalizarse mediante los mecanismos institucionales que tradicionalmente existen en Chile.
“A nosotros nos parece que hay una intención de hacer una confrontación política respecto de la línea del Gobierno en materia de política exterior”, sostuvo. Pavez agregó que al Ejecutivo no le parece adecuada “ni la forma ni el fondo” del pronunciamiento y recalcó que la política exterior del Estado es conducida por el Presidente de la República.
La respuesta estuvo concentrada principalmente en cómo Bachelet y Boric formularon sus cuestionamientos. Los exmandatarios habían advertido que la cooperación contra el crimen organizado no debería implicar subordinación de las políticas exterior, de seguridad o defensa a las prioridades de una potencia extranjera, y pidieron revisar la continuidad de Chile en el mecanismo impulsado por Donald Trump.
Las explicaciones más detalladas sobre los alcances del Escudo quedaron, de hecho, pendientes desde el día anterior. El ministro de Defensa, Fernando Barros, defendió la adhesión y sostuvo que, según los antecedentes que manejaba, no compromete soberanía, no genera obligaciones ni contempla intervención militar. Sin embargo, reconoció que no contaba con toda la información y remitió las precisiones al regreso de Kast y del canciller Francisco Pérez Mackenna desde Nueva York.
“Espero que el Presidente y el Canciller vuelvan y, ya jugando de local, puedan explicar con mayor detalle en qué consiste esto”, señaló Barros ayer desde Magallanes. El ministro sostuvo además que cualquier país puede abandonar voluntariamente la instancia y que esta apunta al intercambio de información, coordinación y capacitación.
Así, mientras Pavez puso este viernes el acento en los canales utilizados por Bachelet y Boric para expresar sus diferencias, siguen pendientes precisiones sobre el alcance jurídico del mecanismo y los compromisos concretos derivados de la adhesión chilena. El asunto llegará formalmente al Congreso el 7 de octubre, cuando el Senado celebre una sesión especial y convoque, en principio, a Pérez Mackenna, Barros y al ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau.
La presidenta del Senado, Paulina Núñez, ya planteó que allí deberá aclararse, entre otras materias, si la adhesión tiene características que puedan hacer necesaria una intervención o ratificación del Congreso.