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Crédito: El Mostrador.
Cáncer de mama: 4.400 nuevos casos en Chile reabren el llamado a la detección precoz
4.400 nuevos casos de cáncer de mama fueron diagnosticados en Chile entre enero y julio de 2026, según el Minsal. Especialistas llaman a mantener controles y realizar mamografías para detectar la enfermedad de forma oportuna.
El cáncer de mama continúa siendo el cáncer más frecuente entre las mujeres en Chile y la principal causa de muerte femenina por cáncer. En el marco del Mes de la Concientización sobre esta enfermedad, autoridades y especialistas reforzaron el llamado a no postergar los controles y prestar atención a posibles señales de alerta.
Entre enero y julio de este año se diagnosticaron 4.400 nuevos casos de cáncer de mama en Chile, cifra que representa un aumento de 7,6% respecto del mismo periodo de 2025, según informó el Ministerio de Salud.
La enfermedad también mantiene un alto impacto en la mortalidad. Durante 2024, 2.263 mujeres fallecieron producto de esta patología, de acuerdo con los antecedentes entregados en el marco de la campaña de prevención.
Los especialistas advierten que uno de los principales desafíos es detectar la enfermedad antes de que aparezcan síntomas o cuando todavía se encuentra en etapas iniciales.
La importancia de detectar el cáncer de mama a tiempo
La detección precoz es uno de los factores que pueden influir en el pronóstico de la enfermedad. De acuerdo con los antecedentes proporcionados, cuando el cáncer de mama es identificado en sus primeras etapas, las probabilidades de éxito terapéutico aumentan considerablemente, alcanzando cifras cercanas al 96% de cura.
Para Ernesto Castillo, académico de Tecnología Médica de la Universidad Andrés Bello, sede Concepción, todavía existe una percepción equivocada respecto del riesgo de desarrollar esta enfermedad.
“Existe la creencia de que el cáncer de mama solo afecta a quienes tienen antecedentes familiares, pero la realidad es que muchas pacientes diagnosticadas nunca tuvieron un familiar directo con la enfermedad. Por eso la prevención y los controles periódicos son fundamentales para todas las mujeres”, explica.
El especialista recalca que, aunque el riesgo aumenta con la edad, especialmente después de los 50 años, el cáncer de mama también puede presentarse en personas más jóvenes. Además, una proporción importante de los casos ocurre sin antecedentes familiares.
La mamografía continúa siendo el examen de referencia
En Chile, el Ministerio de Salud ha reforzado el llamado a facilitar el acceso a los controles mamográficos. En una actividad realizada en el Centro de Mamografías Comunal de La Florida, la ministra de Salud, May Chomali, destacó la importancia de realizar este examen de manera periódica.
El Minsal recordó que la mamografía es gratuita para mujeres entre 50 y 69 años, no requiere orden médica y existe un permiso laboral de medio día al año para realizarla.
Desde el ámbito de la Tecnología Médica, Castillo también destaca que “la mamografía sigue siendo la herramienta más efectiva para identificar lesiones que todavía no producen síntomas y que incluso pueden ser imperceptibles al examen físico. Detectar estos cambios a tiempo permite iniciar tratamientos oportunos y mejorar significativamente las expectativas de recuperación”.
¿Qué señales de alerta pueden aparecer?
Aunque el cáncer de mama puede permanecer silencioso durante sus primeras etapas, existen cambios que deben ser evaluados por un profesional de la salud.
Entre las señales de alerta mencionadas por los especialistas se encuentran:
- Aparición de un bulto o masa en la mama o axila.
- Cambios en el tamaño o la forma del seno.
- Alteraciones en la piel similares a la llamada “piel de naranja”.
- Enrojecimiento.
- Modificaciones en el pezón.
- Secreciones anormales.
La presencia de alguno de estos signos no significa necesariamente que exista cáncer, pero sí requiere una evaluación médica para determinar su causa.
“Conocer el propio cuerpo y estar atentas a cualquier cambio es muy importante. Aunque estos signos no necesariamente significan cáncer, sí ameritan una evaluación médica para descartar cualquier problema”, comenta el tecnólogo médico.
No tener antecedentes familiares no elimina el riesgo
Uno de los factores que puede llevar a algunas mujeres a postergar sus controles es la percepción de que, si no existen casos de cáncer de mama en la familia, el riesgo es bajo. Sin embargo, los antecedentes entregados por los especialistas apuntan a que muchas pacientes diagnosticadas nunca tuvieron un familiar directo con esta enfermedad.
Entre los factores de riesgo establecidos se encuentran la edad avanzada y la presencia de antecedentes directos en madre, hermana o hija. Aun así, los especialistas enfatizan que ninguna mujer está completamente exenta de desarrollar cáncer de mama.
“La prevención no debe comenzar cuando aparecen síntomas. La invitación es a asumir una actitud proactiva respecto de la salud mamaria, asistir a los controles indicados y realizar los exámenes según la edad y las recomendaciones médicas. Un diagnóstico temprano puede salvar vidas”, enfatiza el académico UNAB.
Minsal reporta más de 14 mil garantías activadas por sospecha
Además de las cifras de nuevos diagnósticos, el Ministerio de Salud informó que entre enero y julio de este año se activaron 14.301 garantías por sospecha de cáncer de mama.
De ese total, poco más del 30% terminó en una confirmación diagnóstica.
En paralelo, dentro del Plan de Alerta Oncológica se registraron 3.665 garantías retrasadas relacionadas con este cáncer. Según informó el jefe del Departamento de Cáncer del Minsal, Alejandro Berkovits, 3.620 ya fueron resueltas o cerradas, equivalente al 99,5%.
Las cifras fueron entregadas durante la visita de autoridades del Minsal al Centro de Mamografías Comunal de La Florida, en el marco del Mes de la Concientización sobre el Cáncer de Mama.
La prevención no debe esperar a la aparición de síntomas
El llamado de los especialistas apunta a que los controles preventivos no deberían comenzar únicamente cuando aparecen cambios físicos. La vigilancia de la salud mamaria y la realización de los exámenes indicados según la edad y las recomendaciones médicas forman parte de la detección oportuna.
En ese sentido, la mamografía permite buscar lesiones que todavía pueden no ser perceptibles mediante un examen físico, mientras que conocer los cambios habituales del propio cuerpo puede ayudar a identificar señales que requieran evaluación.
La detección precoz sigue siendo uno de los principales elementos para mejorar las posibilidades de tratamiento y reducir el impacto de esta enfermedad.