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Créditos: El Mostrador.
Siete de cada diez chilenos atribuyen la caída de la natalidad en el país al alto costo de la vida
Un estudio de CORPA revela que el 69% atribuye la baja natalidad en Chile a motivos económicos. El desarrollo profesional, la conciliación laboral y la libertad personal también influyen en la decisión de tener hijos.
El alto costo de la vida es la principal razón por la que los chilenos creen que cada vez menos personas deciden tener hijos. Así lo revela un estudio de CORPA Estudios de Mercado, realizado en alianza con Netquest, que analiza las causas de la baja natalidad en Chile en un contexto marcado por la disminución de los nacimientos y el envejecimiento de la población.
Según el sondeo, el 69% de los encuestados identifica los motivos económicos como la principal explicación de esta tendencia. Le siguen la prioridad que se otorga al desarrollo profesional (50%), las dificultades para conciliar el trabajo y la vida personal (37%), no tener la pareja adecuada (29%), la incertidumbre sobre el futuro (27%) y el deseo de mantener la libertad personal (26%).
Estas percepciones coinciden con un cambio demográfico que se ha profundizado durante los últimos años. De acuerdo con un informe de la Unesco y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), los nacimientos en Chile disminuyeron un 20,3% entre 2018 y 2023, una de las mayores caídas de América Latina. En el mismo período, la tasa global de fecundidad descendió a 1,17 hijos por mujer, muy por debajo del nivel de reemplazo poblacional.
Las proyecciones demográficas apuntan a que la tendencia continuará. De cerca de 176 mil nacimientos registrados en 2023, Chile pasaría a aproximadamente 144 mil en 2050, lo que supondría una reducción adicional cercana al 18,4%.
“Entre los más jóvenes, la principal razón para postergar la paternidad es priorizar el desarrollo profesional. En cambio, entre los adultos predominan los motivos económicos o el deseo de no perder la libertad personal. Si bien el ingreso real ha aumentado y hoy es posible acceder a más bienes que generaciones anteriores, la vivienda se ha encarecido considerablemente y el acceso al crédito se ha vuelto más complejo. Esa falta de certezas económicas y un hogar propio pueden estar influyendo en la decisión de tener hijos”, señala Pavel Castillo, economista conductual y gerente de Intelligence de CORPA.
Las razones para no tener hijos en Chile: economía, trabajo y libertad personal
Además de indagar en las causas de la baja natalidad en Chile, el estudio exploró las motivaciones personales de quienes no tienen hijos. En este grupo, el 41% menciona el costo de la vida como la principal razón para no ser padres, mientras que el 32% prioriza su desarrollo profesional y el 30% no quiere perder su libertad personal.
La incertidumbre sobre el futuro, mencionada por un 24%, y no tener aún la pareja adecuada, con un 22%, también figuran entre los factores que influyen en la decisión de tener hijos. Los resultados muestran que postergar o descartar la maternidad y la paternidad responde a una combinación de factores económicos, laborales y personales.
Sin embargo, el deseo de formar una familia sigue presente. Entre las personas de hasta 50 años, tres de cada diez afirman que les gustaría tener hijos en el futuro, mientras que un 29% no lo contempla entre sus planes y un 15% todavía no lo sabe. Entre quienes desean ser padres, la mayoría proyecta tener uno o dos hijos.
Al preguntar por las motivaciones para tener hijos, formar una familia aparece en primer lugar, con un 20% de las respuestas. Le siguen el deseo de criarlos y educarlos (10%), el gusto por los niños (10%), dejar descendencia (9%) y entregar amor (8%).
Respecto de la edad considerada ideal para convertirse en padres, los encuestados sitúan el momento en los 28 años para las mujeres y los 30 para los hombres.
“Hoy, un 64% de las personas entre 18 y 25 años quiere tener hijos en el futuro, porcentaje que cae a la mitad a partir de los 26 años. Esto demuestra que el deseo de formar una familia sigue existiendo, pero al enfrentarse a las exigencias de la vida adulta y la incertidumbre económica, esa intención pierde fuerza”, concluye Castillo.
Qué factores podrían incentivar a tener hijos en Chile
El estudio también consultó qué condiciones podrían aumentar la probabilidad de tener hijos entre quienes no lo contemplan o todavía tienen dudas. La estabilidad económica encabeza las respuestas: un 49% afirma que una mejor situación financiera podría influir en su decisión de convertirse en padre o madre.
Le siguen tener una pareja estable (31%), un mejor acceso a tratamientos de salud (25%) y mayores posibilidades de acceder a una vivienda (24%). También aparecen las políticas laborales más flexibles (18%), una mejor legislación parental (16%) y menores costos en educación (14%).
Por otra parte, un 29% sostiene que ninguna de estas condiciones modificaría su decisión de tener hijos. El resultado muestra que, aunque la estabilidad económica, el acceso a la vivienda y las condiciones laborales pueden influir en los planes familiares, no todas las personas reconsiderarían su decisión ante una mejora de estas circunstancias.
“La mitad de las personas afirma que tendría hijos si contara con una mayor estabilidad económica. Esto demuestra que el desafío no pasa solo por entregar incentivos, sino por entender qué factores generan esa sensación de incertidumbre. El acceso a la vivienda aparece como una de las variables que merece mayor análisis antes de diseñar políticas públicas para enfrentar la baja natalidad”, comenta el economista conductual de CORPA.