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De Corea al mundo: el ADN de salmón se convierte en tendencia del skincare regenerativo BRAGA Créditos: El Mostrador.

De Corea al mundo: el ADN de salmón se convierte en tendencia del skincare regenerativo

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Del mundo de la medicina regenerativa al skincare cotidiano, el ADN de salmón se posiciona como uno de los activos estrella para la reparación cutánea. Su auge refleja un cambio en la belleza: menos promesas antiage y más foco en regeneración y longevidad de la piel.


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Durante años, la industria cosmética centró sus esfuerzos en combatir los signos visibles del envejecimiento bajo el concepto de “antiage”. Sin embargo, una nueva generación de tratamientos está cambiando el enfoque: ya no se trata solo de ocultar arrugas, sino de estimular los procesos naturales de reparación y mantener una piel saludable por más tiempo.

En este escenario, el ADN de salmón, conocido técnicamente como PDRN (polidesoxirribonucleótido), se convirtió en uno de los ingredientes más comentados del último tiempo. Su origen está en las clínicas estéticas de Corea del Sur, donde especialistas comenzaron a utilizarlo como parte de procedimientos profesionales de regeneración cutánea. Más tarde, su popularidad creció gracias a figuras como Kim Kardashian o Jennifer Aniston, quienes hablaron públicamente sobre sus beneficios.

Según datos de la Sociedad Chilena de Dermatología, hoy este activo llegó al mundo del cuidado facial cotidiano y se posiciona como una alternativa enfocada en mejorar la apariencia de la piel afectada por el fotoenvejecimiento, las manchas y la pérdida de luminosidad, algunas de las principales preocupaciones dermatológicas asociadas al daño solar en Chile.

Con la llegada del invierno, los especialistas identifican esta temporada como una de las más adecuadas para trabajar en la recuperación cutánea. La menor exposición a la radiación permite concentrarse en tratamientos orientados a la regeneración, la reparación de la barrera de la piel y la mejora de la textura.

“El ADN de salmón representa el estándar de innovación que la piel necesita, especialmente en los meses fríos. A diferencia de otros ingredientes que solo trabajan la capa externa, el PDRN penetra y activa los mecanismos celulares de reparación, trayendo la eficacia de la medicina regenerativa a un formato doméstico y sin agujas”, destaca la María Eugenia Urrutia, médico cirujano y Key Opinion Leader de ēniks, quienes cuentan con un formato sérum de este activo.

Del uso médico a la tendencia global del skincare regenerativo

Aunque hoy forma parte de las conversaciones sobre belleza y cuidado facial, el PDRN tiene una historia que se remonta a la medicina regenerativa. Antes de convertirse en un ingrediente estrella de la cosmética, fue utilizado para apoyar procesos de cicatrización y recuperación de tejidos.

Lo que comenzó como un procedimiento reservado para clínicas estéticas evolucionó hasta transformarse en una tendencia global, impulsada por la influencia de celebridades y por el crecimiento de la denominada K-beauty, que ha promovido un cambio de paradigma en el cuidado de la piel.

Esta nueva corriente, conocida como regenerative skincare, pone el foco en activar los mecanismos naturales de reparación cutánea, dejando atrás la idea de combatir únicamente los signos visibles de la edad. En esta categoría, el PDRN comparte protagonismo con otros activos emergentes como los exosomas y los compuestos derivados de células madre.

A diferencia de otros ingredientes que se vuelven virales por temporadas, el ADN de salmón cuenta con antecedentes clínicos que respaldan su uso. Fue aprobado por la agencia italiana AIFA en 1994 para el tratamiento de heridas superficiales, úlceras cutáneas y trastornos del tejido conectivo, y desde entonces ha sido utilizado en medicina regenerativa por su capacidad para favorecer la recuperación de los tejidos.

La clave está en cómo incorporarlo a la rutina facial

Para obtener mejores resultados con el PDRN tópico, los especialistas destacan que no solo importa el activo, sino también la preparación de la piel y el orden de aplicación. A diferencia de los tratamientos inyectables, donde la penetración es directa y profunda, los formatos cosméticos dependen del estado de la barrera cutánea para favorecer la absorción.

El primer paso es una limpieza adecuada. Según Urrutia, una piel libre de impurezas y con un pH equilibrado permite que los tratamientos posteriores actúen de mejor manera. La especialista recomienda productos formulados con ingredientes como glicerina y pantenol, capaces de limpiar sin afectar la barrera protectora.

“En ēniks contamos con Jelly Cleanser, una fórmula que incorpora ambos ingredientes y que permite limpiar suavemente la piel, preparándola para aprovechar mejor los beneficios de los tratamientos que aplicamos después”, agrega.

La experta enfatiza que una piel limpia, hidratada y equilibrada es fundamental para potenciar cualquier tratamiento. “La limpieza no es un paso opcional, sino la base de cualquier rutina de cuidado facial efectiva”, explica.

Luego viene la aplicación del activo. En el mercado chileno, opciones como el Sérum Rose PDRN + Exosomas combinan ADN de salmón con un complejo de cuatro péptidos que buscan potenciar el efecto bioestimulador. Su aplicación mediante un masaje suave ascendente favorece la absorción y permite abordar preocupaciones como la pérdida de luminosidad, firmeza y la aparición de líneas de expresión.

Con el uso constante, la piel puede lucir más uniforme, suave y revitalizada.

Tecnología LED y reparación nocturna: aliados del PDRN

Para potenciar los efectos del ADN de salmón, la tecnología LED aparece como una herramienta complementaria. La fototerapia con luz roja, en un rango de 630 a 700 nm, actúa sobre los fibroblastos involucrados en los procesos de reparación cutánea, reforzando el objetivo regenerativo del activo.

“Esta tendencia ya puede replicarse en el hogar gracias a dispositivos disponibles en el mercado local, como la máscara ēLumina, equipada con micro lámparas de luz roja e infrarroja que ayudan a potenciar la absorción del activo y favorecen la estimulación celular” menciona la experta.

El último paso de la rutina nocturna es reforzar la hidratación y protección de la barrera cutánea. Productos como la Mascarilla Nocturna Reafirmante con Colágeno, formulada con ácido hialurónico, niacinamida y extractos botánicos, buscan mantener la piel hidratada durante el descanso, periodo en que los procesos naturales de reparación celular alcanzan mayor actividad.

Así, el ADN de salmón se suma a una nueva etapa del cuidado facial: una donde la longevidad de la piel reemplaza al tradicional concepto antiage y donde la regeneración se convierte en el eje central de la belleza.

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