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Autocuidado en la intimidad: especialistas recomiendan reforzar la prevención de ITS en pareja
En fechas donde muchas parejas buscan salir de la rutina, expertos en salud sexual llaman a reforzar la higiene, el uso correcto del preservativo y la elección de lubricantes adecuados para prevenir infecciones de transmisión sexual y promover una intimidad segura.
Cambiar de ambiente, planear una escapada o simplemente regalarse un tiempo a solas se ha convertido en una forma cada vez más habitual de fortalecer el vínculo en pareja. Estas instancias suelen estar asociadas al disfrute, la conexión emocional y la exploración de nuevas experiencias. Sin embargo, especialistas en salud sexual advierten que, junto con el placer, es fundamental mantener prácticas de autocuidado y prevención, especialmente frente a las infecciones de transmisión sexual (ITS), que continúan en aumento a nivel nacional.
Especialistas llaman a aprovechar estos momentos no solo para celebrar el amor y el placer, sino también para reforzar hábitos de cuidado que muchas veces se pasan por alto en la rutina diaria. Subrayan que las instancias de mayor conexión e intimidad pueden transformarse en una oportunidad para conversar abiertamente sobre prevención, resolver dudas respecto al uso correcto del preservativo, revisar la fecha de vencimiento de los productos, elegir lubricantes adecuados y recordar la importancia de la higiene antes y después del encuentro. Asimismo, enfatizan que el autocuidado no debe entenderse como una señal de desconfianza, sino como una expresión de respeto y responsabilidad compartida que fortalece el vínculo y protege la salud de ambos
“Las parejas estables buscan cambiar la dinámica: salir, probar un lugar distinto o simplemente darse un espacio para ellos. Es un buen momento para hablar de autocuidado, más desde la higiene y la prevención de infecciones que desde la natalidad”, explica Victoria Cancino, matrona de DKT Chile, organización dedicada a promover la salud sexual y reproductiva.
La experta detalla que es común que se incorporen elementos como juguetes sexuales o lubricantes, lo que hace aún más importante considerar ciertas medidas básicas de cuidado. “Los juguetes sexuales deben limpiarse adecuadamente y no guardarse sucios, aunque tengan su empaque. Idealmente, si se van a usar en distintas zonas del cuerpo, deben ser distintos, o utilizar preservativo y cambiarlo según corresponda, para evitar contaminaciones cruzadas”, señala.
En cuanto a los lubricantes, Cancino recomienda optar por productos seguros y certificados. “Lo ideal es usar lubricantes a base de agua y que no sean irritantes. Productos como aceites no son buenas opciones, porque pueden alterar el pH y provocar roces o molestias. Usar un lubricante adecuado ayuda a prevenir pequeñas lesiones y a que la experiencia sea más cómoda y segura”, agrega.
Finalmente, la especialista recalca que el preservativo sigue siendo una herramienta fundamental. “El condón es el único método que protege frente a las infecciones de transmisión sexual. Tener uno a mano y usarlo correctamente es parte del autocuidado, incluso en parejas estables, especialmente cuando se cambia la dinámica o el contexto”, afirma.
Por eso el llamado es a disfrutar del amor desde una mirada integral: celebrar el amor y el placer, pero siempre con información, responsabilidad y cuidado mutuo.
Intimidad responsable: placer, información y cuidado mutuo
La invitación de los especialistas es clara: fortalecer el diálogo en pareja, elegir productos certificados y mantener el uso correcto del preservativo como medida de protección frente a infecciones de transmisión sexual (ITS). Incorporar estos hábitos no implica restar espontaneidad, sino sumar seguridad y confianza, especialmente cuando se introducen cambios en la dinámica, como el uso de juguetes sexuales o lubricantes.
El autocuidado en la intimidad no responde únicamente a la prevención del embarazo, sino también a la protección integral de la salud sexual y emocional. Disfrutar con responsabilidad permite reducir riesgos, prevenir molestias o infecciones y consolidar una experiencia compartida basada en el respeto, la información y el cuidado mutuo.