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Cekis, el grafitero chileno que partió en Macul y ahora la rompe en el mundo Fue uno de los fundadores de la escena local en los 90, junto a Grin y Jorge Zapata

Cekis, el grafitero chileno que partió en Macul y ahora la rompe en el mundo

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Marco Fajardo Caballero
Por : Marco Fajardo Caballero Periodista de ciencia, cultura y medio ambiente de El Mostrador
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Empezó a pintar en el colegio Hispano Americano y su barrio, la villa Santa Carolina de Macul. Luego montó la legendaria tienda “La otra vida”, hasta que emigró en 2004. Hoy además es un reconocido pintor que expone en todo el mundo. Actualmente, tiene que realizar un mural en Nueva York para el canal de televisión y después empezará otro, parte de un proyecto personal que involucra a la comunidad de su barrio, Sunset Park, en Brooklyn, “al estilo de los museos abiertos en Chile».


Su nombre es una leyenda en la escena local del graffitti. Según León Calquín, tal vez uno de los hombres que más sabe de este arte en Chile, Nelson Rivas, más conocido como Cekis, fue uno de los fundadores de la escena local, junto a Grin y Jorge Zapata, a comienzos de los 90.

Mural realizado por Cekis en Metro Quinta Normal

Mural realizado por Cekis en Metro Quinta Normal

Sus obras pueden verse en lugares como el interior del metro Quinta Normal o el centro cultural GAM. En el exterior, actualmente es parte de «Latin Explorations» , una exhibición grupal curada por Pablo Aravena, en la galería Yves Laroche en Montreal.

Cekis (Santiago, 1976), imbuido tempranamente en la cultura nacional del hip hop, no sólo se destacó pintando, sino que además fue uno de los creadores de la legendaria tienda “La otra vida”, que importaba materiales para las grafiteros y se convirtió en punto de encuentro de los artistas del ambiente.

Hizo sus primeras obras en el colegio Hispanoamericano y su barrio, la villa Santa Carolina de Macul. Luego viajó por el mundo para hacer lo mismo en lugares tan dispares como Buenos Aires, Sao Paulo, Valparaíso, Sevilla, Zúrich o Hamburgo, hasta que en 2004 se instaló en Nueva York, donde sigue hasta hoy.

Inicios

Cekis

Cekis

Cekis relata que desde niño le gustaron los cómics y siempre trataba de crear sus propias obras.

“Pero creo que el rayado y la propaganda política que vi en Santiago durante los años 80 fue lo que me mostró que habían otras maneras de hacer las cosas”, relata. “Estos rayados siempre me llamaron la atención por su rapidez y ejecución, tenían algo que una pintura o una imagen no me entregaba, y que con el tiempo me di cuenta que era la interacción publica con la gente que pasaba y la energía que reflejaba el riesgo de hacer eso clandestinamente, lo cual me hacía pensar cómo era posible que alguien hiciera eso”.

Hoy recuerda que en 1989 ó 1990, siendo aún un adolescente, tuvo la posibilidad de trabajar como voluntario en un mural político en un encuentro de brigadas muralistas en la Panamericana a la altura de avenida Matta, para una gran manifestación en el parque O’Higgins. Fue allí donde recogió de primera mano la rica herencia pictórica de las generaciones de los 70 y 80.

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“Yo vengo de una generación posterior, que nació en la dictadura y que fuimos influenciados por todo este contexto. O sea, todo lo que vivimos y vimos en esa década nos marcó y fue muy importante para saber lo que queríamos y lo que no”, dice.

Los primeros graffitis

Los primeros graffitis que vio “en vivo y en directo” fueron en los años 1990 y 1991.

“Yo estaba andando en patineta en esa época y pude empezar a conocer mucho más la ciudad, como el centro, Providencia, Ñuñoa, etc., y es donde empiezo a percatarme de que había gente que estaba haciendo graffiti, estilo Nueva York, y se notaba que era algo reciente, que estaba empezando”.

En 1990, junto a su familia también se cambia a vivir a la Villa Santa Carolina en Macul, y es ahí donde realmente empieza a pintar en la calle. “Los primeros graffitis clandestinos que hice estaban ahí. En la plaza creo que fue el primero que hicimos, el año 92, y después cada año fuimos haciendo más y mejores”.

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Mural Cerro Polanco

Eran tiempos en que pintar era totalmente ilegal y menos tolerado que actualmente. Cekis y sus compañeros pintaban a escondidas, a las dos o tres de la mañana. “No se nos pasaba por la mente que alguien nos pudiera dar autorización para pintar un mural”.

En el colegio Hispano Americano, junto a su amigo Bsai y otros compañeros, pudo hacer sus primeros murales legales, entre los años 1991 y 1993.

“Comencé junto a Bsai a dibujar graffiti durante la clase. En esa época estábamos empezando la educación media y motivadísimos con la naciente cultura hip hop chilena”, cuenta. “Después de terminar el colegio, el 93, me puse más interesado y empecé a pintar y rayar más seguido”.

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Pasaron los años. En 1998, Cekis y su socio Víctor Grin darían origen a otro lugar clave para la escena local del graffiti y el hip hop: la tienda “La otra vida”, una experiencia que califica de “bellísima”.

“Lo mejor fue que se transformó en un lugar de encuentro y fuente de información para la cultura hip hop chilena”, explica. “A mí como persona me abrió las puertas para conocer gente de todas partes de Santiago y crear nuevos lazos que hasta hoy me unen a muchas personas”.

Duró hasta 2003. Fue ese año que Cekis decidió probar suerte en Estados Unidos.

Emigración

Úlytimos trabajos de Cekis

Cekis

“A finales del 2003 yo ya estaba un poco cansado con tratar de llevar el negocio y después de mucho pensar, decidí primero ir a vivir solo para empezar a pintar más, y al año después tomé la decisión de venir a vivir a Nueva York por seis meses, para ver posibilidades de trabajo relacionado al arte”, dice. “Yo tenía una visa que se vencía pronto, así que quise ocuparla y me vine decidido a trabajar en lo mío”, cuenta. Así, hizo sus maletas y se fue.

Estados Unidos no ha sido fácil. De hecho, debido a la falta de murallas públicas, Cekis se ha volcado a trabajar en estudio, como cuenta en su blog http://zeckis.blogspot.com/. Aún así, para Cekis ha sido una experiencia “súper grafiticante”.

“Todo lo conseguido aquí es base a mi trabajo y al apoyo de mi esposa”, asegura. “Aquí en Nueva York para mí todo empezó de cero, dejé muchas cosas que tenía en Santiago -familia, amigos y un nombre dentro de la escena local- para buscar todo lo que no sabía que podía ser.  Eso es importante, ya que es necesario a veces en la vida hacer cambios radicales para probarse uno como persona y para expandir tus horizontes y perspectivas”.

A veces Cekis se pregunta qué estaría haciendo en Chile si nunca hubiera emigrado, pero no conoce la respuesta. “Y es que la experiencia de salir adelante, aprender un nuevo idioma, te hace crecer, te hace ser más fuerte”, insiste.

Trabajos de Cekis en pequeños formatos

Trabajos de Cekis en pequeños formatos

“El haber podido trabajar no sólo en lo mío, sino también como asistente para otros artistas contemporáneos con una carrera ya establecida, me ha dado mucha experiencia en poder apreciar métodos de trabajo nuevos, formas de relacionarse dentro del rubro, valorizar el trabajo y también ver la disciplina para investigar, explorar, y crear”, asegura.

Mal no le ha ido. Además de pintar y exhibir sus obras, en 2012 publicó un libro con la recopilación de su trabajo, «Sostain L’utopia». “El libro tiene diferentes imágenes de distintas visiones de mi enfoque sobre la idea de lo importante que es para mí no renunciar al sueño de lograr la felicidad y estabilidad”, señala en su blog.

Venida a Chile

Su trabajo no para. Ahora tiene que realizar un mural en Nueva York para el canal de televisión de una universidad pública y después empezará otro mural que es parte de un proyecto personal que involucra a la comunidad de su barrio, Sunset Park, en Brooklyn, “al estilo de los museos abiertos en Chile”.

“Después de eso, viajo a Túnez para un proyecto mural con más de 100 artistas que organiza la galleria Itinerance de Paris”, agrega.

Para sus seguidores en Chile hay buenas noticias: a fin de año vendrá a Chile para participar en el festival “Hecho en Casa”.

Sin duda, como artista tiene motivos de sobra para estar feliz. Su salida le terminó dando proyección internacional, pero también lo consolidó como artista.

“Yo en Chile no estudié arte, y toda esta etapa acá ha sido mi universidad”, sentencia. “Antes de venir yo no tenía muchos conocimientos sobre historia del arte,  ni del arte moderno actual, ni cómo se podía vivir de esto”.

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