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Mostradoc: “Los ojos de Ruskin”, un retrato de la huella del tiempo

Mostradoc: “Los ojos de Ruskin”, un retrato de la huella del tiempo

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Marco Fajardo Caballero
Por : Marco Fajardo Caballero Periodista de ciencia, cultura y medio ambiente de El Mostrador
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El viernes Mostradoc estrenó el cortometraje de Joaquín Baus. Se trata de la exhibición del décimo séptimo capítulo de «Mostradoc: Territorio del cine chileno». Este film examina, con la notable música de Iván Verdugo, cuatro complejos de edificios abandonados.


«Mostradoc», el primer programa de cine de la TV digital, presentó el viernes en su décimo séptimo capítulo “Los ojos de Ruskin” (2013), un film que reflexiona sobre el paso del tiempo con la visita a cuatro complejos de edificios abandonados, con la notable música de Iván Verdugo.

Inspirado estéticamente en el clásico “Baraka” del estadounidense Ron Fricke, este documental  debe su nombre al escritor y sociólogo inglés John Ruskin (1819-1900), quien se oponía a la restauración de edificios al considerar que con ello se destruía la historia.

A su juicio, la conservación de las ruinas, era la única manera de preservar la memoria. «Los Ojos de Ruskin» es una mirada contemplativa a edificios abandonados que no han sufrido alteración alguna, y en donde el paso del tiempo deja su huella imborrable.

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Una familia de arquitectos

“Vengo de una familia de arquitectos, de padres, hermanos, tíos arquitectos. Hay ciertos nombres que siempre me han estado resonando. Uno de ellos fue John Ruskin”, explica el director en el programa, entrevistada por el conductor de Mostradoc, Fernando Caro, al ser consultado sobre su vínculo con el inglés.

Para la cinta, Baus se basó en uno de sus libros fundamentales, “Las siete lámparas de la arquitectura” (1849), donde el inglés desarrolla señala sus principales ideas estéticas.

“Allí aborda el tema de que los espacios tienen un tiempo de vida útil, que no hay que restaurarlos, que hay que dejarlos morir, que mientras uno los habita, funcionan, y que cuando uno los deja de habitar, siguen funcionando, pero a su modo”.

En la película aparecen retratados la ex Maestranza ferroviaria de San Bernardo, el ex Sanatorio Laennec de la comuna de San José de Maipo, el refugio minero del embalse de El Yeso y una residencia particular de El Arrayán, “donde pasaron muchas cosas y siguen pasando, pero de otra manera. Por eso los elegimos, por el contraste” entre lo que alguna vez fue y la actualidad.

Estéticamente, Baus se inspira en obras como la “trilogía qatsi”  del director estadounidense Godfrey Reggio y la ya citada “Baraka”.

Híbrido

“Éste es un cortometraje híbrido, entre documental y experimental. Al principio, cuando llegamos a los espacios, hicimos encuadres bonitos, pero después desechamos eso porque sentía que tenía que darle un poco de vida, por eso todo el film es con un slider, con movimiento”.

Para Baus, muchas veces para mostrar una acción basta con exhibir un espacio, y no es necesario que haya una persona. “Con ver un espacio, los elementos y el entorno, puedes pasarte el rollo de qué pasó ahí, qué gente estuvo, hace cuanto ya no hay gente. La idea es que el espacio hable por sí mismo”.

Esta obra ganó el Segundo Premio en festival FENACO 2014, en categoría Mejor Cortometraje Documental Internacional (Perú), el Festival Cinetekton! 2014, en categoría Mejor Cortometraje Experimental Internacional (México), y el Festival ARQFILM FEST 2013, en la categoría Mejor Cortometraje Experimental Nacional (Chile).

 

Ficha Técnica

Dirección: Joaquín Baus

Casa productora: Ragaz Cine

Producción: Daniela Peralta

Dirección de fotografía: Mario Gasc

Montaje: Mario Gasc

Música: Iván Verdugo

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