La ceremonia se llevó a cabo en el Stockholm Concert Hall
Bochorno en los Nobel: Patti Smith olvida la letra de Dylan, este brilla por su ausencia y la Academia se justifica
Cuando todos esperaban que en algún minuto, se pronunciara el discurso del flamante premio Nobel, la cantante y poeta que saltó a la fama con el movimiento punk, interpretó junto a la Orquesta Filarmónica Real de Estocolmo A hard rain’s a-gonna fall, en la que se perdió en uno de las párrafos escritos por Dylan y, tras pedir disculpas, tuvo que volver a empezar.
Desde el mismo 13 de octubre en que la Academia Sueca anunció que el Nobel de Literatura recaía en Bob Dylan, la concesión de este premio ha caído de polémica en polémica. Primero fueron las críticas que cuestionaban el merecimiento del premio a Dylan, en tanto lo suyo se entendía como un aporte a la música más que a la literatura, segundo fue su eterno silencio el que rompió solo para decir que no asistiría a la ceremonia en que se le entregaría el premio -pero sí recibiría el millón de dólares- y que en su lugar mandaría un discurso. Lo cierto es que no hubo discurso alguno. En su representación estaba Patti Smith, quien en uno de los interludios musicales cantó uno sus temas, pero junto en la mitad de su performance se olvidó de la letra y tuvo que pedir disculpas.
Cuando todos esperaban que en algún minuto, se pronunciara el discurso del flamante premio Nobel, la cantante y poeta que saltó a la fama con el movimiento punk, interpretó junto a la Orquesta Filarmónica Real de Estocolmo A hard rain’s a-gonna fall, en la que se perdió en uno de las párrafos escritos por Dylan y, tras pedir disculpas, tuvo que volver a empezar.
Luego, el discurso del comité literario de los Nobel, leído por el crítico e historiador sueco Horace Engdahl, tuvo cierto tono de justificación y de autodisculpa ante lo que a esa altura se señalaba como un despropósito.. «¿Qué causa los grandes cambios en el mundo de la literatura? A menudo suceden cuando alguien se apodera de una forma simple, pasada por alto, desechada como arte superior, y la hace mutar»,comenzó su intervención.
Ya antes de terminar ustificación, Engdahl nuevamente apuntaló una justificación: «Reconocer la revolución al otorgar a Bob Dylan el Premio Nobel fue una decisión que sólo parecía atrevida de antemano y que ya resulta obvia. ¿Pero ha sido premiado por trastornar el sistema de la literatura? Realmente no». La explicación es la que dio en su momento Nicolas Chamfort: «¿Qué importa el rango de una obra cuando su belleza es del más alto rango?». Ésa «es la respuesta directa a la pregunta de cómo Bob Dylan está dentro de la literatura: igual que la belleza de sus canciones es del más alto rango.