CULTURA
The Drama
“The drama”: Secretos de un matrimonio
“The Drama” se perfila como la mejor película de 2026, respaldada por la producción de Ari Aster y el sello distintivo de A24. Una historia de amor profundamente desequilibrada, tan incómoda como reveladora.
El cineasta noruego Kristoffer Borgli reafirma su visión autoral con una obra que, se perfila como una de las propuestas más notables del año. Es una comedia romántica incómoda, polémica y de humor negrísimo, sostenida por la sorprendente química entre Robert Pattinson y Zendaya. El resultado es una experiencia tan inquietante como divertida.
Borgli ya había captado la atención de la crítica con Sick of Myself, presentada en el Festival de Cannes, donde exploraba con mordacidad la dinámica narcisista de una pareja, evocando, no sin ironía, una suerte de Cronenberg para millennials. Posteriormente, consolidó su prestigio con Dream Scenario, protagonizada por Nicolas Cage, una sátira tan absurda como reveladora sobre un hombre que se vuelve famoso por aparecer en los sueños de todo el mundo: una celebridad involuntaria en plena era de la hiperconectividad. Con The Drama, el director regresa al terreno de las relaciones de pareja, aunque desde un enfoque menos arriesgado, pero igualmente incisivo en su capacidad para provocar reflexión y debate.
En este sentido, Borgli se consolida como una de las voces más llamativas del cine contemporáneo. Su filmografía se distingue por un humor incómodo, una notable agudeza narrativa y una mirada ácida sobre la neurosis moderna, la construcción de la identidad en la generación Z y la constante necesidad de validación. Resulta casi inevitable establecer un paralelo con otro destacado cineasta nórdico como Ruben Östlund, sin embargo, mientras el director sueco orienta su crítica hacia las estructuras del capitalismo y la burguesía, Borgli amplía el foco hacia una observación más difusa, aunque de todas formas punzante, de la cultura contemporánea en la era digital.
La película gira en torno a una pareja en los días previos a su matrimonio cuya estabilidad comienza a romperse a raíz de un secreto inesperado que desgasta la confianza mutua. Lo que inicialmente se presenta como una relación romántica tradicional se transforma progresivamente en un vínculo dominado por la sospecha, la ansiedad y la desconfianza.
A partir de esta premisa, Borgli desarrolla una comedia negra inquietante y provocadora, que pone en tensión los límites de la prudencia y de la corrección política a través de una mirada irónica sobre un tema profundamente tabú. Aunque la película se muestra menos transgresora que sus obras anteriores, mantiene una notable densidad temática que la convierte en un material especialmente fértil para el análisis.

The Drama
El film subvierte los códigos tradicionales de la comedia romántica, desplazándolos hacia un territorio sombrío. Elementos clásicos como el “encuentro fortuito” o los preparativos matrimoniales son resignificados para desmontar la noción de amor incondicional y transparencia emocional. De este modo, la narración se orienta paulatinamente hacia el thriller psicológico, evidenciando el colapso del ideal romántico. Frente a la ligereza habitual del género, donde los conflictos suelen originarse en malentendidos triviales, aquí el detonante es una confesión de una crudeza inusual. No obstante, el dinamismo del montaje y la solidez del guion otorgan a la obra un ritmo ágil que evita cualquier sensación de pesadez.
Sin incurrir en spoilers cabe señalar que la película construye una crítica más amplia a la hipocresía estructural de la sociedad estadounidense. La relación de los protagonistas funciona como un microcosmos que refleja las tensiones de una nación obsesionada con la moral pública, pero cimentada sobre formas de violencia privada sistemáticamente ignoradas. En este sentido, la obra propone que dicha violencia no es un elemento abstracto, sino constitutivo del tejido social estadounidense.
En el plano interpretativo, la dupla Pattinson–Zendaya destaca por su capacidad para transmitir, con notable sutileza, la progresiva disolución emocional y física del vínculo. Ambos logran una conexión sorprendente, capaz de expresar vulnerabilidad, romance y tensión de manera orgánica. A su vez, la frialdad y la desconfianza se instalan gradualmente en la relación, configurando un arco dramático de gran precisión.
Por su parte, Alana Haim y Mamoudou Athie encarnan a la pareja de amigos que funciona como contrapunto y, en cierta medida, como fuerza antagonista: mientras Athie asume un rol mediador, Haim sobresale al representar una mirada juzgadora, incapaz de comprender o ejercer empatía.

The Drama
En definitiva, The Drama se presenta como una comedia negra que explora con audacia los límites de lo políticamente aceptable, sustentada en el ingenio y la valentía de su propuesta. Borgli confirma con esto un futuro artístico prometedor, consolidándose como un autor cuya trayectoria merece seguirse de cerca. Aunque aún es pronto para afirmarlo categóricamente, The Drama se perfila como la mejor película de 2026, respaldada por la producción de Ari Aster y el sello distintivo de A24. Una historia de amor profundamente desequilibrada, tan incómoda como reveladora.
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