CULTURA
Crédito: Cedida
Cantante Julieta Venegas publica en Chile su libro “Norteña”
¿En qué momento una artista descubre sus intereses y obsesiones? ¿De qué manera logra conocerse y despertar su fuerza creativa? Estas preguntas son las que intenta responder esta obra.
La cantante mexicana Julieta Venegas publica en Chile su primer libro, “Norteña” (Editorial La Pollera).
“Norteña. Memorias de un comienzo” es un relato íntimo del camino formativo de una joven que recoge la influencia cultural de su familia y del lugar donde le tocó crecer: la localidad de Tijuana, en la frontera de México y Estados Unidos.
Venegas es música, cantante y compositora Formó parte de la banda Tijuana No! y desarrolló una extensa carrera como solista. Lleva editados una decena de discos, por los que recibió numerosos premios. También musicalizó y actuó en obras de teatro y realizó distintas colaboraciones artísticas. Actualmente vive en Ciudad de México.
El libro cuenta cómo, una mañana cualquiera, una profesora le dice al padre de Julieta Venegas que su hija tiene capacidades musicales y un interés genuino en aprender el piano. Este sería el comienzo de un sueño que la llevará también a cantar, a hacer y deshacer grupos, a cambiarse a una ciudad enorme y, más tarde, a componer canciones que atraviesan los nudos de su corazón.
¿En qué momento una artista descubre sus intereses y obsesiones? ¿De qué manera logra conocerse y despertar su fuerza creativa? Estas preguntas son las que intenta responder este libro.
Estas memorias no cuentan las andanzas de una superestrella, sino las dudas y la búsqueda de una niña que está dispuesta a develar los rincones de su sensibilidad, de una joven que solo quiere ser fiel a su esencia y que, desde luego, no se imagina convertirse en una de las compositoras más influyentes y versátiles de la música popular.
Ese regreso al origen también dialoga con su presente artístico. El libro fue escrito mientras creaba su nuevo disco homónimo, como parte de una búsqueda que cruza memoria, música y escritura.
“Norteña es un libro que fui escribiendo a medida que avanzaba el proceso creativo del disco que lleva el mismo nombre. Las intuiciones artísticas no ocurren en una sola línea, sino que pueden tener una variedad de expresiones”, señala Julieta Venegas.
En América Latina y España, el libro se publica a través de cinco editoriales independientes: Almadía en México, Blatt & Ríos en Argentina, La Pollera Ediciones en Chile, Laguna Libros en Colombia y Las Afueras en España. La apuesta refuerza el alcance internacional del proyecto: una publicación conjunta entre sellos independientes de distintos países.
La propia Venegas explicó esta decisión como una forma de acompañar el libro desde distintas escenas editoriales: “Elegí publicarlo en estas cinco editoriales independientes porque creo en los proyectos de escala humana, que trabajan localmente y en red y que son las que representan lo más interesante de la literatura emergente contemporánea”, dice la autora.
Más que seguir una cronología de éxitos, el libro se detiene en lo previo: en aquello que ocurre antes de que una artista se vuelva reconocible. Julieta Venegas escribe sobre la niña que estudió piano, la adolescencia en Tijuana, sus primeras bandas, su paso por Tijuana No! y la mudanza a Ciudad de México, donde comienza a imaginar un sonido propio. Entre demos, pequeños escenarios, encuentros con otros músicos como con Gustavo Santaolalla, el libro pone el foco en la búsqueda de una voz propia.
“En estas memorias, entendemos el tipo de artista que es mucho antes de grabar un disco. En sus años de formación, Julieta entiende que su único éxito verdadero será develar su voz propia, delinear y traducir ese silbido interior. Ella se incorpora a proyectos musicales, exprime todo lo que puede, pero siempre se atreve a salir de zonas de comodidad y enfrentarse con caminos que no están hechos, pero que laten dentro de ella”, dice Daniel Campusano, editor de La Pollera Ediciones.
Norteña. Memorias del comienzo también es una memoria sobre las figuras que sostienen. La madre, las tías, las amigas y las maestras aparecen como presencias centrales en la construcción afectiva y artística de Venegas.
“Es muy emotivo cómo recuerda a sus padres y tías cantando y bailando y, hoy, ya de adulta y con una carrera musical construida, ve que en esas celebraciones —que ella presenció como niña curiosa y despierta— está la médula de su esencia artística. Da la impresión de que Julieta hizo un enorme recorrido de éxitos y vivencias no para escalar cimas, sino para volver al útero y, en ese nido, develar aún más su madera musical. Se pregunta quién es y le fascina comprenderlo. O al menos sospecharlo”, agrega Campusano.
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