Cineasta y filme de animación sobre desaparecidos: “Los derechos humanos son de todas las personas”
“Kona, una gata valiente”, del cineasta Gabriel Osorio y el estudio PunkRobot, ganador del Oscar por “Historia de un oso”, se acaba de estrenar mundialmente en el festival de Annecy de Francia, donde obtuvo el Premio del Público.
Una película de animación sobre una gata que busca a su madre desaparecida tras ser secuestrada cuenta “Kona, una gata valiente”, del cineasta Gabriel Osorio y el estudio PunkRobot, que el ganador del Oscar (por “Historia de un oso”, inspirada en el exilio de su abuelo) acaba de estrenar mundialmente en Francia.
La presentación ha sido realizada en el festival de Annecy, el más importante del mundo para la animación, con presencia del propio Osorio más voces y título en inglés (“Bravecat”), donde además obtuvo el Premio del Público.
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En conversación con El Mostrador, Osorio muestra su felicidad, no sólo por el estreno tras ocho años de trabajo, sino también porque la cinta ya ha logrado varios acuerdos de distribución para Francia, Corea del Sur y Latinoamérica.
“No sabemos cuándo todavía, pero sabemos que, ya sea a salas o streaming, va a llegar a a Chile. Para mí, obviamente, el lugar que yo más quiero que se estrene es en Chile, porque es donde hicimos la película, donde vivimos”, aunque no puede dar fechas.
“Va a depender de la estrategia que tengan los distribuidores, de cuándo ellos quieran estrenar. Me imagino que todo eso ya va más allá de lo yo hago como como director, pero tiene que ver un poco con qué otras películas se estrenan, en qué momento, de la estrategia para que la película tenga la mayor visibilidad posible”.
El tema de Kona
En palabras del propio Osorio, esta cinta “trata de esta gata, que es como una gata güiña, que vive en el bosque”. Un día llega un circo con unos cazadores capturan a su madre y en la cinta ella parte en busca de su mamá.
“Un poco viene a ser como la heredera en términos del mensaje de ‘Historia de un oso’, pero obviamente es una historia completamente nueva, personajes nuevos, tiene un tono que es mucho más aventura de lo que era ‘Historia de un oso’, también pensando en apelar a un público bien familiar”, dice.
Tal como en “Historia de un oso”, el objetivo es “hablar de temas complejos, como los derechos humanos, pero de una manera universal, de una manera un poquito más accesible, que, en el fondo, abra ese diálogo, y siempre desde la perspectiva de de pensar que esto no sea algo polarizante, sino que todo lo contrario”.
“El objetivo es decir, por ejemplo, que si en Chile nosotros estamos divididos entre izquierda y derecha, y la gente piensa que los derechos humanos son de la izquierda, tratar justamente de decir que los derechos humanos son de todas las personas, no tienen partido político, son de todos como seres humanos”.
Es decir, se trata de que “salgamos de nuestra trinchera, encontrémonos en algún punto, generar esos puentes. Y justamente eso eso es de lo que va la película, cómo generamos diálogo, cómo cerramos estas divisiones que existen”.
Es aunque “nosotros sabemos que la realidad es que el mundo está cada vez más dividido, no es solo en Chile. Lo estamos viendo cuando prendemos la tele y vemos las noticias, comunidades destruidas, familias separadas. Entonces, para mí es un poco hablar de eso, desde un punto de cómo soñamos con un mundo que pudiera ser mejor que esto que estamos viviendo ahora”.
Guión
En toda película lo central es el guión, y Osorio cuenta que el te esta cinta se empezó a trabajar hace casi ocho años, “dar con el guion correcto, con los diálogos correctos. Estuvimos casi cuatro años solo en eso”.
El proceso además se vio interrumpido por un proyecto que realizaron para Star Wars, “entonces ahí la película queda en pausa un tiempo, pero ahora estos últimos dos años logramos retomarla y terminarla”.
¿Por qué la protagonista es una gata y además es un personaje femenino?
“Siempre hay una lógica, pero también hay algo de intuición. Por ejemplo, en la ‘Historia de un oso’ a mí siempre me preguntaban por qué elegí un oso en particular, y era una una mezcla de intuiciones, y, en este caso, también es parecido. Tiene que ver un poco con el poner de frente a la protagonista, que es una gata, al coprotagonista, que es un perro”, tomando en cuenta el cliché de que estos animales se llevan mal.
En ese sentido, el objetivo era mostrar que pueden ser amigos y llegar a entenderse.
Influencias
En cuanto a las influencias, Osorio nombra el cine del japonés Hayao Miyazaki y su Estudio Ghibli.
“Hay una inspiración en el sentido de querer entregar algo a la sociedad, un mensaje que que sea un aporte, que ayude a construir una sociedad mejor. Por ejemplo, en en Ghibli tú ves que todas las películas tienen un mensaje sobre la ecología, sobre la importancia de respetar la tierra. Entonces, para mí eso es una inspiración tremenda, de pensar en cómo respetamos esta esto que debería ser la base de nuestra sociedad, que son los derechos humanos”, se explaya Osorio,
Se trata de un mensaje muy básico en el “que yo creo que estamos todos de acuerdo, pero que a veces no encontramos la manera de resolver nuestras diferencias”.
Otra inspiración es el cine más clásico de aventura, como “Buscando a Nemo”, sobre todo para los segmentos que son más entretenidos de la película.
Pero también “para mí hay harta inspiración en el cine documental, por ejemplo, en ‘El botón de nácar’ (de Patricio Guzmán), que habla de estas divisiones, de estas separaciones o de estos momentos históricos terribles que le tocó vivir a Chile, pero que en realidad también le ha tocado vivir a otros países y por distintas razones”.
“Al final, que lo que tratamos de hacer con es sacar un poco la historia precisa de Chile y enfocarnos más en la historia universal”, porque el tema de violaciones de derechos humanos, “que son temas más complejos, es algo que ha pasado en todo el mundo, no es algo exclusivo de Chile, no es algo exclusivo ni de la izquierda ni de la derecha. Son cosas que el ser humano hace cuando llega a extremos, independiente de su bando político, y que creo para nosotros el mensaje es cómo sociedad nos damos cuenta que eso está mal y encontrar un camino, aunque pareciera que no hubiera un camino”.
Desafíos
Al ser el primer largometraje de Osorio y su equipo además fueron múltiples los desafíos.
“El mayor desafío fue justamente la cantidad de tiempo. Por ejemplo, en ‘Historia de un oso’ son 10 minutos y nos demoramos cuatro años, y toda la historia ocurre adentro de una caja, en una calle, es mucho más simple”.
“En cambio, esta historia parte en el pueblo de Kona, pero va atravesando por el bosque, pasa por distintos lugares, todo esto está bien inspirado en la Patagonia, muchos paisajes diferentes, desde ríos, glaciares”, en una película que dura 88 minutos.
“En perspectiva es como si hubiéramos hecho diez cortometrajes en estos años. Fue fue bien difícil en un momento, lo vimos bien cuesta arriba, no sabíamos si lo lograríamos, pero estamos supercontentos hoy día de ya poder decir que terminamos y que estrenamos en sala”, celebra.
Dice además que la reacción de la gente “fue super conmovedora”, y le resulta satisfactorio ver “que hay otras personas que vieron la película y a la salida se me acercaban para hacernos comentarios que tú notabas que entendieron lo que queríamos decir, y eso es como lo que, de alguna manera, nos da la mayor satisfacción después de estos ocho años de de trabajo”.
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