Opinión
Crédito foto: Embajada de EEUU en Chile
La estrategia de seguridad de los Estados Unidos en las Américas
Miren el mapa y podrán entender la realidad de Norteamérica en lo que a seguridad se refiere. Las cosas se explican solas, más aún cuando ellos enfrentan a una potencia emergente que amenaza y coloca en riesgo su seguridad nacional.
A muchos les cuesta entender la estrategia de seguridad nacional de los Estados Unidos de Norteamérica y en particular la bajada que hace de ella el Departamento de Guerra de ese país. Más aún cuando se trata de aplicarla al hemisferio Occidental y las Américas en donde estamos ubicados los chilenos. Esto hace que a veces nos cueste entender lo ocurrido en eventos como la reunión de los ministros de Defensa en Panamá en días recientes.
Estados Unidos básicamente piensa como una potencia continental, que busca tomar distancia de sus amenazas o enemigos, o bien de tomar las medidas para que no lo puedan afectar, como serían defensas antimisiles balísticos nucleares que vengan, ya sea del pacifico o de las mesetas rusas.
El océano Pacífico y el Atlántico la separan de las amenazas que están al oeste y el este respectivamente, y hasta hace poco el Ártico cumplía un rol similar. Digo similar porque, derretido la realidad es otra y es por ello la preocupación que tienen los norteamericanos en tomar el control de las rutas de navegación que se abren producto del deshielo. Su interés en Groenlandia está motivado por lo anterior.
Antes de mirar más al sur, conviene dejar claro que México y Canadá no son amenazas para ellos, excepto en lo que se refiere a las drogas que en esos países se fabrican o que transita por ellos con destino al mercado estadounidense. La inmigración ilegal que proviene de México sí es un problema que les incomoda. Ambos países por estar pegados a los Estados Unidos gozan de la protección implícita que la vecindad les otorga, lo que les permite invertir menos en lo que a defensa se refiere.
Tradicionalmente más al sur, es decir al sur de México, o al sur de Key West, Estados Unidos ve tres tipos de problemas, 1) Una oferta narco apuntando a ellos, 2) Inmigración ilegal que presiona por llegar a sus tierras, y 3) Inversiones estratégicas Chinas que pueden colocar en riesgo su seguridad física y digital, por lo que apuntan a negarles una posición cercana a ellos desde la cual los puedan amenazar. Esto último no solo es propio de las Américas, sino algo que los estadounidenses buscan realizar en todo el planeta, es decir, no darles la posibilidad a China de poder amenazar su seguridad nacional.
La prioridad más inmediata al sur es el tema del narcotráfico destinado al mercado norteamericano, y en particular la que opera en Centroamérica, el Caribe y la parte norte de Sudamérica. El secretario de Guerra habla de más de un millón de sus ciudadanos muertos por drogas, una cifra que los presiona a tomar acción. La inmigración ilegal está más controlada y el gran generador de inmigrantes que es Venezuela, ha disminuido el flujo tanto al norte o el sur desde que ellos tomaron el control de ese país.
Es bajo la presión de la droga que se decide estructurar el Escudo de las Américas, una iniciativa que arranca en Miami a comienzos de año, que está bajo el mando y organización del Comando Sur (Southcom), y que obviamente va a estar más enfocada en lo que ocurra en México, Centroamérica, el Caribe y la parte norte de Sudamérica. Esas son las geografías en donde se produce la droga que va con destino al mercado norteamericano. Esas son las geografías en donde tanto Estados Unidos como muy posiblemente los estados afectados van a tomar acción. Venezuela ya está controlada. Colombia y Ecuador ya están conectados y operando con los estadounidenses.
México también está operando coordinadamente con Estados Unidos, pero obviamente por razones políticas no lo van a anunciar en forma pública. Los operativos realizados en territorio mexicano confirman la actividad que está ocurriendo.
¿La pregunta de todos en Chile es qué hacemos nosotros o si es que debemos ayudar en los esfuerzos antinarcóticos? La respuesta es que podemos ayudar a generar capacidades de los países que no las tengan, pero más ayudamos siendo efectivos en atacar el crimen organizado que opera en Chile, y en conjunto con el Perú, Bolivia y la Argentina, realizar esfuerzos conjuntos en el cuadrilátero que se forma al sur de unos y al norte de otros. Es decir, implementar y ejecutar los acuerdos del 28 de mayo de 2026 firmados en Santiago.
Si Estados Unidos tiene éxito en los espacios más cercanos a ellos, la actividad criminal de más al norte puede que busque mover sus intereses más al sur, produciendo en Perú y Bolivia, saliendo por los puertos chilenos, las hidrovias argentinas y eventualmente, por la Amazonía Brasilera. De Estados Unidos solo necesitaríamos soporte de inteligencia en el caso de que lo llegáramos a necesitar.
Estados Unidos en sus esfuerzos por mejorar su seguridad va a buscar que seamos autónomos y que no tengan que salir a asistirnos o financiarnos como fue en el pasado, y de hacerlo solo lo harán si es que ven que hacemos esfuerzos propios relevantes. El tema no es el presupuesto de defensa, es que seamos autónomos e independientes, algo que ellos estiman no ocurre si nos quedamos en el nivel de gasto e inversiones actuales.
En resumen, miren el mapa y podrán entender la realidad de Norteamérica en lo que a seguridad se refiere. Las cosas se explican solas, más aún cuando ellos enfrentan a una potencia emergente que amenaza y coloca en riesgo su seguridad nacional. Tener las Américas bajo control es para ellos mandatorio, mejor aún para ellos si es que lo entendemos como un esfuerzo compartido.
Recomiendo ver el video de la reunión de Panamá o leer el discurso del honorable Pete Hegseth. Podrán ver que “Nuestro común patio trasero” no es lo mismo que “Mi patio trasero”, algo que algunas autoridades chilenas no pudieron captar o malentendieron.
Participar del Escudo de las Américas es optativo, no es obligatorio. Si es que tiene o no consecuencias en tarifas está por verse, pero sospecho que las tarifas corren por un carril separado. Por otro, la relación en defensa no podríamos estar mejor. La fragata Cochrane ha estado operando con ellos por un buen tiempo en las aguas del Pacífico y el petrolero Montt va camino a trabajar con la marina norteamericana por tres meses. Similares actividades ocurren a nivel de la Fuerza Aérea y el Ejército de Chile. Es de esperar que apoyen nuestras iniciativas de recuperación de capacidades estratégicas, ello debido a que son nuestro principal proveedor.
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