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Del vinilo al archivo sonoro: artista Iván Navarro explora memoria, poesía y territorio en GAM CULTURA Foto Felipe PoGa

Del vinilo al archivo sonoro: artista Iván Navarro explora memoria, poesía y territorio en GAM

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A través de una exposición y la publicación de un disco en vinilo, el artista y fundador del sello Hueso Records reúne a Lorenzo Aillapán, Anamaría Briede, Martín Gubbins, Colectivo Las Tesis y Felipe Cussen entre otros.


Antes de llegar a cualquier ciudad del mundo, Iván Navarro ya tiene trazada una ruta. Si viaja a Río de Janeiro o incluso a destinos más lejanos como Benín, en África occidental, lo primero que hace es ubicar las tiendas de discos locales y reservar, al menos un par de horas libres entre sus compromisos para recorrerlas con calma. Para el artista visual chileno radicado en Nueva York, revolver cajas de vinilos usados y conversar con los dueños de las disquerías no es un pasatiempo, sino parte de su práctica artística.

“Hay un placer en ir encontrándolos a medida que uno se va encontrando con ellos como azarosamente”, reflexiona Navarro sobre su método de recolección. A diferencia del comercio por internet, donde el usuario debe saber exactamente qué término o título ingresar, la búsqueda física le permite tropezar con piezas inesperadas que transforman su investigación.

“En internet encuentras lo que buscas, pero no encuentras algo inesperado. A mí me gusta entrar a lugares donde puedo elegir a mano. Creo que tiene que ver con resistirse a creer que el mundo internet es el único mundo que nos va a dominar; todavía hay posibilidad de mantener lo análogo, ir a la tienda y hablar con el dueño”, afirma desde la Sala de Artes Visuales del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM).

El artista visual chileno se encuentra desarrollando el segundo año de su residencia de tres años en el GAM. Como parte central de este proceso de investigación a largo plazo, presenta este viernes a las 18.30 horas el lanzamiento de Subrealistas, un disco de poesía sonora grabado en el propio estudio de grabación de acceso público que posee el centro cultural.

Subrealistas se pudo consolidar a través de una recopilación de artistas sonoros que han incluido la poesía en su práctica. Improvisaciones, cantos, lectura de textos, ruidos, ritmos electrónicos y experimentación de instrumentos artesanales son parte de esa corriente un tanto incomprendida y poco difundida en Chile y el mundo.

De esa acumulación paciente y del cuidado posterior que exige cada pieza han ido surgiendo diversas líneas temáticas de investigación. Entre ellas destacan tres grandes conjuntos: una colección dedicada a cantos y rituales indígenas, otra focalizada en la poesía tradicional recitada por sus propios autores, con registros históricos de voces como Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Nicanor Parra y Raúl Zurita; y una tercera centrada en las vanguardias de la poesía sonora.

La propuesta expositiva no busca ser una exhibición de galería orientada exclusivamente al mercado de venta de obras, sino un proyecto de investigación y vinculación directa con la ciudadanía.

“Estar trabajando con la institución demuestra que acá hay un estudio de grabación público y demuestra cómo se pueden ocupar esos recursos para hacer un proyecto de arte relacionado con la sociedad”, dice el artista desde la sala de exposición.

La muestra reúne tres grandes colecciones de discos en vinilo que el artista ha ido construyendo con el tiempo: música de rituales y cantos indígenas, poesía sonora y poesía tradicional recitada por sus propios autores, entre los que destacan voces de Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Nicanor Parra y Raúl Zurita. La experiencia se complementa con performances en vivo de creadores como Felipe Cussen y Lorenzo Aillapán, además de un calendario de escucha donde cada día de la semana suena una sección distinta del archivo en la sala.

El coleccionismo como ficción 

Para el artista, la labor de armar una colección no responde a una pretensión enciclopédica o neutral, sino a la construcción de una mirada profundamente subjetiva de la historia.

“Siempre esa idea de la colección es casi como una ficción de dar una idea de una realidad, es subjetivo”, dice.

Al abordar la poesía sonora y los cantos ancestrales, Navarro cuestiona las categorizaciones tradicionales que separan las artes plásticas, los estudios antropológicos y la artesanía.

“Cuando te enfrentas al arte contemporáneo, te das cuenta de que ese arte ancestral está al mismo nivel del supuesto arte contemporáneo. Lo que trato de hacer con la poesía sonora es decir que no hay diferencia entre un estudio antropológico, un estudio artístico o un estudio étnico, es todo arte no más para mí”, sostiene el artista.

En el panorama cultural chileno, Navarro enfatiza la urgencia de fortalecer el financiamiento de las instituciones públicas para fomentar proyectos de investigación que no dependan del mercado comercial. En ese sentido, dice que trabajar en el ámbito público local implica también adaptarse a las restricciones económicas que atraviesa el sector.

A partir de su experiencia internacional y de su trabajo directo en el país, Navarro enfatiza que es importante evitar que la creación quede supeditada exclusivamente a la lógica comercial. Para el creador, la falta de inversión estatal perpetúa una dinámica de precariedad para los artistas.

“Si las instituciones tuvieran más apoyo, le pudiesen pagar un buen sueldo a un artista por hacer un proyecto, y ese artista tampoco estaría tan dependiente de hacer un trabajo comercial para poder subsistir. Es un círculo vicioso que hay que romper”, reflexiona.

“El fin tiene que ser que los artistas puedan hacer trabajos que no sean comerciales, sino de experimentación, que inviten a la gente y que incorporen educación”, agrega.

Hueso Records

La vertiente sonora de Navarro no se limita a sus exposiciones visuales, sino que se articula a través de su propio sello discográfico, Hueso Records, el cual concibe como un componente intrínseco de su obra general.

“Para mí es todo parte de la misma obra. Si estoy haciendo una escultura, estoy escuchando música, muchas veces las obras que hago tienen música, entonces lo del sello se transforma activamente en ser parte de una instalación”, explica.

El artista reparte sus actividades entre Brooklyn (Nueva York) y Río de Janeiro. “En Río tengo mi taller de la experimentación, donde trabajo, pienso e invento la obra sin pensar necesariamente en un producto final, mientras que en Nueva York es para ejecutar más la fabricación”.

Subrealistas en exposición y formato vinilo

El lanzamiento oficial y la venta de este álbum en edición limitada de 200 copias distribuido por tienda Kolala, está programado para el viernes 30 de octubre a partir de las 18:30 con entrada liberada. Además, contempla una exposición que estará disponible días antes para su visita, la cual estará conformada por una colección personal de Iván Navarro y Courtney Smith de grabaciones de rituales y cantos indígenas, música experimental, poesía y poesía sonora del mundo. Toda esta investigación acompañará la salida de este nuevo material fonográfico que complementa la residencia artística de Iván Navarro junto a Centro GAM.

Esa misma tarde de viernes, en vivo y en la Sala de Artes Visuales del centro cultural, las y los artistas del álbum Martín Gubbins, Konantü junto a María José Levine y Felipe Cussen, presentarán una serie de actuaciones como parte del lanzamiento del disco.

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