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“Es una ciudad resiliente”: Historiador Rodrigo Moreno da charla sobre Valparaíso en Puerto de Ideas CULTURA Crédito: Archivo

“Es una ciudad resiliente”: Historiador Rodrigo Moreno da charla sobre Valparaíso en Puerto de Ideas

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Destaca que la colaboración público – privada ha demostrado ser una gran herramienta para salvaguardar el patrimonio y darle dinamismo a una actividad económica importante como es el turismo.


El historiador Rodrigo Moreno será uno de los expositores del festival Puerto de Ideas, que termina este domingo en Valparaíso.

El profesor e investigador del Centro de Estudios Americanos de la Universidad Adolfo Ibáñez (UA) presentará durante esta jornada la charla “¿De dónde venimos, porteños? Hacia los 500 años de Valparaíso”.

La conversación invita a mirar los «500 años de la ciudad puerto» no solo como una fecha, sino como un hilo de luces y sombras —resiliencia, migración, comercio, terremotos e incendios— que explica la identidad porteña actual y abre la pregunta de qué Valparaíso queremos construir de aquí al quinto centenario.

Valparaíso prehispánico

Moreno cuenta que la bahía de Valparaíso estaba habitada antes de la llegada de los españoles, siendo los changos los que vivían en sectores puntuales del borde costero. Este grupo étnico eran pescadores y recolectores marinos, que habitaban desde el sur de Perú y el norte de Chile siendo Valparaíso, al parecer, la frontera sur de su hábitat.

También vivían otros grupos indígenas en la zona pertenecientes a la cultura Aconcagua, tradicionalmente conocidos como “Picunches” y que hablaban lengua mapudungún. De estos habitantes surgen los dos nombres de la bahía: Quintil y Alimapu.

Ahora bien, ¿por qué los españoles eligieron este fondeadero en 1536? Precisamente porque estaba abrigado a los vientos del sur y, al estar habitado, significaba que tenía las condiciones necesarias para supervivencia.

El historiador Rodrigo Moreno. Crédito: Puerto de Ideas

Una fundación que nunca ocurrió

Una curiosidad en la historia de la ciudad es que nunca hubo una fundación oficial.

“Al fracasar la expedición de Almagro, no hubo ninguna fundación de ciudad y solo quedaron topónimos como Valparaíso y Quintero, algo habitual en los reconocimientos náuticos. Es decir, los marinos siempre bautizaban los diversos puntos de la costa y muy especialmente las bahías y fondeaderos, sin importar si allí se concretaría una futura fundación”, explica Moreno.

Cuando en la expedición de Valdivia, se resuelve tener un puerto que conectara a Santiago con Lima, precisamente eligió la bahía de Valparaiso, ya conocida, y lo estableció como el Puerto de Santiago en 1544.

El historiador destaca que en ese documento aparece el antiguo nombre originario: Quintil.

¿Por qué no se fundó?

“No se consideró necesario porque estaba en los términos de la ciudad de Santiago, pero finalmente se terminó formando por crecimiento espontáneo. Solo en 1791 se estableció un cabildo, pero en realidad Valparaíso ya tenía entonces más de 250 años de historia” afirma.

Hitos

Valparaíso tuvo varios hitos a lo largo de su rica historia. Moreno nombra su nacimiento como nombre e identificación como fondeadero, en 1536, y su oficialización como Puerto de Santiago en 1544.

También señala el saqueo del famoso Francis Drake (1578); y Valparaíso como plaza fuerte e fines del siglo XVII y durante el XVIII.

El puerto, afirma , además fue clave en el proceso de independencia y como base del nacimiento de la Armada de Chile en la era republicana.

En el siglo XIX se consolidó como puerto cosmopolita abierto al comercio internacional y a la inmigración, y centro financiero y empresarial a fines del siglo XIX y primeras décadas del siglo XX.

La apertura del Canal de Panamá, Moreno lo señala como desafío y oportunidad, y sitúa el comienzo del declive cuando Santiago comienza a concentrar la actividad económica y San Antonio surge como competencia en el cabotaje.

Luego hubo una fuerte crisis económica y decadencia en los años 1960 a 1980, y aires de posible recuperación en los 90 y primera década del 2000, donde aparece la valoración patrimonial y actividad asociada a ello, antes inexistente.

En la última década señala una crisis profunda con éxodo de empresas históricas de la ciudad y deterioro general, y en el presente, indicios de una posible recuperación futura.

Resilencia

Moreno además destaca que a pesar de los numerosos terremotos e incendios que ha vivido, es una ciudad resiliente.

“Aquí ha pasado de todo: terremotos como el de 1822 y 1906 que la destruyeron en gran parte, y otros que igual golpearon fuerte como 1965, 1971 y 1985. Y para qué decir de los incendios que han destruido una y otra vez el patrimonio de miles de familias porteñas, o incluso, los bombardeos como el de la escuadra española el 31 de marzo de 1866”, cuenta.

“Todo lo anterior pudo haber acabado con la ciudad, pero ahí está. Siempre con la esperanza de que se vuelve a levantar. Pienso que Valparaiso se forjó a base de emprendimientos y esto explica la constante resiliencia de sus habitantes que temprano o tarde, vuelven a levantarse, eso es lo que esperamos en el futuro”.

Época de gloria

¿Cuál fue la época de gloria de la ciudad?

“Tradicionalmente se identifica el siglo XIX como la época de oro, aunque hay matices entre si fue a mediados de dicha centuria o finales”, responde.

En cuanto a la apertura del Canal de Panamá, señala que hay verdades y mitos.

“Es cierto que impactó negativamente el hecho de que casi desapareció la ruta marítima por Magallanes y el Cabo de Hornos, pero por otra parte, el Canal acercó a las empresas y comerciantes de Valparaiso al mundo económico del Atlántico Norte”, afirma.

Agrega que, de hecho, hubo varias empresas nacionales porteñas que surgieron precisamente a propósito del Canal, el cual fue muy utilizado por naves de bandera chilena.

“Pienso que hubo otros factores que golpearon a Valparaíso y que se mezclan con la tesis de Panamá: la construcción del Puerto de San Antonio que comenzó a operar en 1918, y la gran crisis económica que vivió Chile y el mundo a fines de la década siguiente”, explica.

Patrimonio Mundial

El historiador además califica el nombramiento de ciudad Patrimonio de la Humanidad como “relevante , y es una oportunidad para la ciudad y para Chile”.

“Tener una ciudad con un caso histórico patrimonial como el que tiene Valparaíso debería ser una preocupación nacional, no solo de un municipio específico. Los sitios patrimoniales que conocemos en otras partes del mundo son un tema país, pero eso aquí ha costado mucho de entender”, lamenta.

“Ahora bien, la colaboración público – privada ha demostrado ser una gran herramienta para salvaguardar el patrimonio y darle dinamismo a una actividad económica importante como es el turismo. De todas formas hay que destacar que la Corporación Municipal Sitio Patrimonio Mundial de Valparaíso ha avanzado mucho en este último tiempo pero las tareas que quedan son muy grandes y deben ir acompañadas de educación, seguridad y limpieza”, afirma.

Como para muchos, también para él es innegable el encanto de la ciudad.

“Como dice la declaratoria de la UNESCO, Valparaíso es un testimonio excepcional de la primera fase de la globalización comercial a finales del siglo XIX. Es una joya, pero es al mismo tiempo un puerto que tiene que seguir siéndolo, que necesita tener vida económica y empresarial como siempre la tuvo en el pasado porque solo así posibilitará la mejora de la ciudad y la situación económica de muchos de sus habitantes”, analiza.

“La industria turística sabe que Valparaíso es una joya patrimonial, pero hay que sentar bases sólidas en que el Estado central es responsable: la seguridad ciudadana garantizada, la limpieza y la infraestructura de calidad para garantizar una buena calidad de vida para sus habitantes y visitantes”.

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