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¿Qué puede significar para Chile el resultado de las “Midterms”? Opinión

¿Qué puede significar para Chile el resultado de las “Midterms”?

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Aún quedan dos años de la actual administración. Eso es mucho tiempo y muchas cosas pueden pasar, incluyendo el que se den cuenta de que se fueron muy a la izquierda y busquen rectificar lo realizado.


Se ve mucho analista comentando el resultado de las elecciones de medio término de los Estados Unidos de América, pero la verdad es que hay algunas realidades que el resultado electoral mediante el cual los Republicanos perdieron el control de ambas cámaras del Congreso no van a cambiar, particularmente algunas que pueden tener relación con Chile. Como son los aranceles, el A3C, el Escudo de las Américas, la doctrina Donroe, la Visa Waiver y la estratégica relación que siempre logra sobrevivir a los cambios políticos.

Lo primero es recordar que al presidente Trump aún le queda un poco más de dos años en la presidencia y que seguirá siendo el líder de la principal potencia global, guste o no a algunos. Ya lo conocemos y sabemos que es muy llevado a sus ideas, particularmente cuando se trata de seguridad nacional. Sigue controlando la Corte Suprema, algo importante en un país donde mucho se tiende a judicializar.

Evidentemente va a haber como en todo orden de cosas una búsqueda de culpables. El presidente ha asumido la responsabilidad, pero eso al final del día no es lo más importante. Lo que importa es ver si el partido Republicano es capaz de ejercer presión sobre él en el caso de que necesiten modificar la dirección del gobierno. Ya sabemos que el presidente no se deja pautear y se ve difícil un cambio importante y notorio en lo que a política exterior se refiere que ya no se esté apreciando. Es poco probable que vuelva a la carga sobre Irán si es que eso implica altos precios del petróleo, pero tampoco debemos esperar que la actitud respecto de ellos cambie significativamente. Han estado en guerra por más de 47 años y eso no va a cambiar mientras no haya un cambio de régimen en Teherán. 

Es importante observar qué hace el vicepresidente JD Vance, alguien quien no siempre ha acompañado al presidente en las decisiones que ha tomado. Vance es que quien encarna al MAGA, un movimiento con el cual la administración tiene una importante cercanía, pero que no implica alineamiento en política exterior.

Se dice que la guerra con Irán habría sido uno de los factores que influyeron en la derrota. De ser efectiva esa aseveración, lo sería por el impacto que tuvo en el precio de los combustibles y el costo de la vida de los norteamericanos. Nadie en los Estados Unidos piensa que los ayatolás sean bellas personas a las que haya que tratar bien, pero otra cosa es atacarlos no habiendo una percepción de riesgo inmediato por la que además se esté dispuesto a pagar costos inmediatos que afectan su calidad de vida.

Mayoritariamente los americanos del norte van a estar de acuerdo en eliminar narcotraficantes y en restringir la inmigración ilegal, que junto las inversiones estratégicas e influencia china son los sustentos de la estrategia de seguridad nacional en lo que se refiere a las Americas, el Escudo de las Americas y el A3C. Puede que veamos un cambio de énfasis en términos de menos acciones del tipo destrucción de narcolanchas en el Caribe y el Pacífico oriental centroamericano, pero no deberíamos esperar una disminución de la actividad que busca atacar al crimen organizado transnacional debido a que es y seguirá siendo considerada una importante amenaza por ellos independiente del gobierno que dirija los destinos de los Estados Unidos de América.

Todo indica que el A3C y la mayor parte de lo que está contenido en el Escudo de las Américas no verán cambios, como tampoco la estrategia de Seguridad Nacional. China seguirá siendo su principal objeto de preocupación, una preocupación que también compartían en su minuto Biden, Obama y los que antecedieron a Trump.

En conclusión, no deberíamos esperar muchos cambios debido a que las preocupaciones seguirán siendo las mismas. Si es que se llegan a dar cambios de énfasis, lo serán porque hay presiones al interior de los Republicanos y en particular de JD Vance de llevar las cosas de forma distinta. Aún quedan dos años de la actual administración. Eso es mucho tiempo y muchas cosas pueden pasar, incluyendo el que se den cuenta de que se fueron muy a la izquierda y busquen rectificar lo realizado. Los Demócratas no tienen asegurada la presidencial del 2028. Queda mucho camino por delante y la posibilidad de cometer errores. JD Vance sigue siendo un buen candidato. No es el único que tiene los Republicanos. Perfectamente pueden ser capaces de corregir el rumbo en lo que es política interna, mejorar la economía, bajar el precio del petróleo y presentarse mejor aspectados de lo que están después de la dura derrota sufrida. Nada de eso va a cambiar mucho la realidad de Latinoamérica y los problemas que tenemos en materia de economía y de seguridad.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

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