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Las dos únicas plantas con flores de Antártica revelan estrategias para sobrevivir a calentamiento CULTURA|CIENCIA Crédito: Cedida

Las dos únicas plantas con flores de Antártica revelan estrategias para sobrevivir a calentamiento

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Nélida Pohl
Por : Nélida Pohl Directora de Comunicaciones del Instituto de Ecología y Biodiversidad
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Un estudio de siete años en la Isla Rey Jorge muestra que Deschampsia antarctica y Colobanthus quitensis responden de manera contrapuesta al calentamiento simulado en terreno, revelando dos caminos adaptativos complementarios frente al cambio climático.


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Un equipo de investigadores chilenos y españoles publicó en la revista científica Physiologia Plantarum los resultados de uno de los experimentos de calentamiento in situ más prolongados realizados en la Antártica marítima: siete años de exposición a cámaras de calentamiento pasivo (Open Top Chambers, OTC) aplicadas sobre las dos únicas especies de plantas vasculares nativas del continente blanco, Deschampsia antarctica (pasto antártico) y Colobanthus quitensis(clavelito antártico).

El estudio, que contó con los investigadores del Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB (FB210006), Patricia Sáez (Universidad de La Frontera) y Lohengrin Cavieres (Universidad de Concepción), y del proyecto Anillo ATE250034, ambos centros financiados por la Agencia de Investigación y Desarrollo de Chile (ANID), muestra que estas especies desarrollaron respuestas fisiológicas opuestas frente a un mismo escenario de calentamiento.

Crédito: Nélida Pohl

Dos estrategias, un mismo desafío

Tras siete años bajo condiciones de calentamiento pasivo, D. antarctica redujo tanto su capacidad de transporte de agua en sus hojas, como su tasa de fotosíntesis, en lo que los autores interpretan como una estrategia conservadora de uso del agua. C. quitensis, en cambio, mostró la respuesta inversa: aumentó su conductividad hidráulica, su capacidad fotosintética, la elasticidad de sus paredes celulares y el transporte de agua y CO₂, apoyada por cambios en su anatomía vascular y por su forma de crecimiento en cojín, que favorece la conservación del calor.

“Estos resultados muestran que la coordinación entre hidráulica y fotosíntesis es clave para la supervivencia de las plantas antárticas, pero que cada especie ha resuelto ese desafío de manera distinta: una privilegiando la estabilidad y la seguridad hidráulica, la otra la plasticidad y la rápida aclimatación”, explica Sáez.

Para Cavieres, estos hallazgos ayudan a entender por qué ambas especies han logrado coexistir y expandirse en la Antártica en las últimas décadas pese al calentamiento regional:

“Lo interesante es que no hay una sola forma correcta de responder al cambio climático. Estas dos plantas representan dos extremos de un mismo continuo adaptativo, y esa diversidad de estrategias es probablemente parte de lo que explica su éxito conjunto en uno de los ambientes más extremos del planeta”.

Crédito: Nélida Pohl

Un experimento único en su tipo

El trabajo de campo se realizó en la Isla Rey Jorge, cerca de la Estación Antártica Polaca Henryk Arctowski, en parcelas experimentales establecidas desde 2012. Es el primer estudio de campo que evalúa en conjunto los rasgos hidráulicos foliares, la anatomía del xilema y el desempeño fotosintético de ambas especies antárticas bajo un régimen de calentamiento sostenido en el tiempo, lo que permite capturar aspectos ecológicamente relevantes del cambio climático, como el aumento de eventos de congelamiento-descongelamiento, y no solo el alza de las temperaturas medias.

Sáez complementa: “Lo que encontramos es que la coordinación entre el transporte de agua y la fotosíntesis es esencial para que estas plantas sobrevivan en la Antártica, pero cada especie resolvió ese desafío de forma distinta frente al calentamiento: Deschampsia privilegió la estabilidad y Colobanthus la plasticidad. Ese contraste nos da pistas muy valiosas sobre cómo podría comportarse la vegetación antártica frente a un clima cada vez más cambiante”.

“Estas dos plantas llevan coexistiendo en la Antártica por mucho tiempo, y este estudio nos muestra una posible razón: no compiten de la misma manera por los recursos porque enfrentan el calentamiento de forma opuesta. Entender esa complementariedad es clave para anticipar cómo va a cambiar la vegetación antártica en las próximas décadas”, añade Cavieres.

La investigación contó con la colaboración de investigadores del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), la Universidad de La Frontera, la Universidad de Concepción, la Universidad Autónoma de Chile, y centros de investigación españoles (CITA-Aragón, EEAD-CSIC y la Universitat de les Illes Balears).

 

Referencia: Vallejos, V., Sancho-Knapik, D., Ramírez, C. F., Cavieres, L. A., Bravo, L. A., Peguero-Pina, J. J., Gil-Pelegrín, E., Galmés, J., & Sáez, P. L. (2026). Contrasting Hydraulic–Photosynthetic Strategies Sustain Antarctic Vascular Plants Under Long-Term Warming. Physiologia Plantarum, 178(4), e71079. https://doi.org/10.1111/ppl.71079

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