Francisca Jünemann: Ley de Sala Cuna “podría generar entre 15.000 y 150.000 empleos para mujeres”
La presidenta ejecutiva de ChileMujeres defiende una reforma que busca terminar con el costo adicional que hoy implica para las empresas contratar a la mujer número 20. En La Mesa, reconoce que el nudo sigue siendo cómo financiarlo.
Francisca Jünemann lleva una década empujando la reforma de Sala Cuna y cree que esta vez existe una oportunidad real de que finalmente se convierta en ley. Su principal argumento es laboral:
- “Podría generar entre 15 mil y 150 mil nuevos empleos para mujeres, de acuerdo a nuestras estimaciones”.
El problema que busca corregir es conocido, pero sigue vigente. Hoy las empresas deben financiar sala cuna cuando tienen 20 o más trabajadoras. “Esto pone un techo en la mujer número 19, porque si contratas a la mujer número 20 vas a tener que pagar sala cuna, aunque esa mujer no sea madre”, explica Jünemann.
Por eso, sostiene, la legislación actual “encarece muchísimo el empleo de las mujeres y afecta la empleabilidad de todas las mujeres, no solamente aquellas que son madres”.
- La reforma busca separar definitivamente el costo de la sala cuna de la contratación femenina y extender el derecho a madres dependientes, independientes y trabajadoras de casa particular, además de incorporar a los padres. El cambio es significativo: el 90% de las empresas tiene actualmente 19 o menos mujeres contratadas, según destaca Jünemann.
La discusión más difícil está en el financiamiento. Hay acuerdo en crear una cotización pagada por los empleadores y destinada a un Fondo de Sala Cuna. La disputa está en cuánto debe compensarse con una menor cotización al Seguro de Cesantía.
- La fórmula impulsada por el Gobierno apunta a no aumentar el costo total de contratación: “Si bien se paga una cotización, esa misma proporción se deja de cotizar al Seguro de Cesantía”.
Jünemann insiste en que el principio de la reforma cruza administraciones políticamente distintas:
- “Es un acuerdo transversal que viene desde el Presidente Piñera, lo toma el Presidente Boric y también lo toma el Presidente Kast”. Y resume su argumento económico así: “Es una cotización muy pequeña con un impacto en el empleo muy grande. Acá se habla de los costos, se habla de los problemas, pero no se habla de los beneficios”.
Después de diez años de intentos fallidos, Jünemann reconoce que todavía queda camino: “No hay reforma legal más difícil que Sala Cuna. No existe”.
¿Por qué ha costado tanto aprobarla? ¿Quién debe financiarla? ¿Qué impacto puede tener sobre el empleo femenino y qué cambios necesita todavía el proyecto?
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