CULTURA|OPINIÓN
“Látigo versus luma” de Mónica-Ramón Ríos: herramientas feministas para intervenir la literatura
Posar críticamente, regular nuestra mirada, cuestionar las realidades que intentan emular los realismos, reinterpretar lo que se ha dicho, cuestionar las citas, visibilizar minorías y cuestionar las formas de circulación y distribución acostumbradas en el medio de la literatura son algunas de ellas.
Los feminismos exigen otra manera de mirarlo todo, una que desautorice lo que acostumbra estar autorizado, una que deconstruya lo que acostumbra estar construido, una que ponga en duda las verdades sabidas y reconocidas. La literatura está llena de autoridades y autorizaciones, llena de construcciones y constructos, llena de verdades sabidas y reconocidas. Mirarla con anteojos feministas requiere hacer temblar todo eso. Y qué mejor que con un látigo.
Mónica-Ramón Ríos ofrece, en este libro, una reflexión necesaria sobre lo que consideramos literatura, sobre quiénes y cómo habitan el espacio de lo literario y designan lo que es literatura y lo que no. No está al margen de las grandes estructuras que ordenan nuestras vidas y por lo tanto, igualmente, es sujeta de un sistema heteropatriarcal, colonial y neoliberal.
Propone, para hacerle frente, una serie de herramientas feministas para intervenir la literatura, para aproximarse a esta desde un proyecto feminista antimoderno-anticapitalista-antirracista-antinormalización del cuerpo y sus capacidades.
Se nos invita abiertamente a decir no al lenguaje y sistema de representación que se nos ha impuesto de manera jerárquica y desde las jerarquías. A aventurarnos en los reductos no hegemónicos de lo literario, ya que está capturado por un modo de mirar y de leer, alimentado por las formas aceptadas y moldeado por la crítica literaria imperante.
Sugiere, a su vez, intervenir los pactos que apresan la mirada y modelan qué es lo que vemos y atendemos en la literatura, en consecuente marginalización de otras ocurrencias y escrituras. La propuesta es a redefinir los límites de lo literario, porque los que existen han sido impuestos a lumazos.
“Lo que está en juego es la formación de otros lenguajes comunes”, dice Mónica-Ramón Ríos. Así, su argumento gira en torno a la pregunta por “lo común”, que se encuentra en disputa cada vez que observamos la literatura y la organización de lo sensible a su alrededor.
Para erigir esta lucha, plantea Ríos, hay una serie de herramientas que podemos blandir, como posar críticamente, regular nuestra mirada, cuestionar las realidades que intentan emular los realismos, reinterpretar lo que se ha dicho, cuestionar las citas, visibilizar minorías y cuestionar las formas de circulación y distribución acostumbradas en el medio de la literatura.
La cotidianidad de las prácticas en redes sociales, el ejercicio de la violencia simbólica en los medios literarios -y en general-, la inmensidad aplastante de la industria editorial hegemónica y el ejercicio endogámico de la crítica literaria, hacen que la propuesta de este libro sea, por lo bajo, compleja. Por eso, la invitación es con látigo en mano, es desde el ejercicio agudo, crítico y radical de molotovear la realidad y ser dominátrix en un mundo en que estamos bajo el sometimiento que impone qué leer y qué escribir.
Con una agudeza radical y una potencia destructora de todas las formas acostumbradas, Mónica-Ramón Ríos, en este libro, “Látigo versus luma. Herramientas feministas para intervenir la literatura”, entrega claves transfeministas para entender críticamente el mundo literario en Chile y más allá de sus fronteras.
Ficha técnica:
Mónica-Ramón Ríos: Látigo versus luma. Herramientas feministas para intervenir la literatura. Editorial Oxímoron, 2022. 108 páginas
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