Publicidad
Richard Ford y la victoria de los derrotados CULTURA|OPINIÓN

Richard Ford y la victoria de los derrotados

Publicidad
Sergio Sepúlveda A.
Por : Sergio Sepúlveda A. Profesor Escritura Creativa PUCV. Escritor.
Ver Más


El Mostrador Fuente Preferida

El autor estadounidense plantea en su ensayo En palabras sencillas (Feltrinelli, 2026) una reflexión sobre el arte de escribir y cómo la ficción refleja los anhelos y las fragilidades de una época. Ford sostiene, con simpleza y elegancia, que la literatura es capaz de reivindicar la historia de los vencidos y de los olvidados por el sistema.

“Las palabras ofrecen mucho más que emoción estética. También existe la posibilidad de crear nuevo conocimiento mediante la elección de palabras (y acontecimientos, pausas y comienzos), con total libertad, inventando así algo significativo que no conocíamos”, escribe Richard Ford (Estados Unidos, 1944) en su ensayo En palabras sencillas (Feltrinelli, 2026, trad. Damià Alou), un libro donde reflexiona sobre el arte de narrar.

Tomando como eje la relación entre literatura y política, Ford hace un viaje por sus primeros libros para preguntarse: ¿toda literatura es política? ¿Son sus personajes e historias resultado de un contexto político? El autor descubre con los años que su alejamiento y negación de esa mirada terminan por ser el marco desde donde se desarrolla su obra. Si bien su bibliografía se aleja de lo panfletario, Ford pone de ejemplo el relato Optimistas de su libro Rock Springs, donde esas carencias económicas y presiones sociales terminan por sumir a sus personajes en una miseria emocional que los aísla incluso de sí mismos después de una tragedia.

El Estados Unidos sureño y olvidado que nos da a conocer, con toda su crudeza y desencanto, poco tiene de una reivindicación política o partidista de las clases bajas o medias. No obstante, podemos inferir que ahí está el germen del fracaso del sueño americano y de la crisis existencial que atraviesa toda su obra. 

Una vida posible 

“Toda vida es un proceso de demolición”, decía F. Scott Fitzgerald, y en esa transformación está la raíz de lo nuevo. En palabras de Ford, “en la vida no hay que dar nada por sentado, ni tampoco nada es permanente…, al menos no para los escritores. Los opuestos no son necesariamente contrarios. La “aflicción” puede hacernos sonreír; la felicidad hacernos llorar. Al fin y al cabo, el objetivo de la escritura imaginativa es ser provisionalmente novedosa e interesante, no mostrar una “verdad” única para siempre”.

Ford nos conduce hacia esas personas que buscan la felicidad y que, pese a la adversidad, no se dejan abatir. Gente humilde y sensata que vive, respira y se enfrenta a decisiones difíciles, a amores que desgarran y a noches mirando el fuego y las estrellas en plena oscuridad.

Un acierto de En palabras sencillas es invitarnos a leer las novelas y relatos de Richard Ford y ver en ellos el valor de conocernos en la pérdida y ser conscientes de la dignidad que existe en la derrota. Pero no solo eso. También la posibilidad de encontrar belleza en el caos, de amar en medio del derrumbe y de leer libros que nos muestren que hay una vida posible.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

Inscríbete en el Newsletter Cultívate de El Mostrador, súmate a nuestra comunidad para contarte lo más interesante del mundo de la cultura, ciencia y tecnología.

Publicidad