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Si viajas a Argentina podrías evitar las bajas temperaturas: el megatúnel de 14 km en la cordillera DATOS ÚTILES Cedido

Si viajas a Argentina podrías evitar las bajas temperaturas: el megatúnel de 14 km en la cordillera

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El ambicioso túnel de Agua Negra busca unir Coquimbo con San Juan a 4.000 metros de altura. Conoce los millonarios costos y las trabas que retrasan la obra.


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Un ambicioso megaproyecto internacional busca transformar definitivamente la conectividad terrestre en el cono sur de América Latina. Se trata del Túnel de Agua Negra, una colosal obra de ingeniería vial que contempla la excavación de un corredor de 14 kilómetros de extensión bajo la Cordillera de los Andes, con el objetivo de garantizar un tránsito seguro y fluido entre Chile y Argentina durante los 365 días del año.

Actualmente, quienes viajan o transportan mercancía por la Región de Coquimbo se enfrentan a una cruda limitación: el Paso Fronterizo Agua Negra —ubicado a una extrema altitud de 4.780 metros sobre el nivel del mar— solo puede operar durante la temporada de verano. Las intensas nevadas, el hielo y las hostiles condiciones climáticas del invierno cordillerano clausuran el cruce por completo durante gran parte del año, obligando al transporte logístico y turístico a desviarse cientos de kilómetros hacia el Paso Los Libertadores, en la Región de Valparaíso, un punto que sufre colapsos crónicos de saturación. 

El diseño vial binacional proyecta dos túneles paralelos de dos pistas cada uno que reducirán drásticamente la altitud del cruce actual, permitiendo ingresar a la estructura subterránea a unos 4.000 metros de altura. Esto disminuirá los riesgos geográficos y climáticos de la alta montaña.

El corredor no solo facilitará las vacaciones de miles de turistas chilenos y argentinos, sino que se alinea como una pieza estratégica clave para el comercio internacional: permitiría a las provincias argentinas de San Juan, Córdoba y Santa Fe contar con una salida directa y económica hacia los puertos chilenos del Océano Pacífico para exportar hacia los mercados de Asia.

Sin embargo, el camino para concretar este megatúnel está lejos de estar despejado. Aunque las autoridades diplomáticas en la provincia de San Juan insisten en la voluntad política de avanzar, el megaproyecto arrastra complejos nudos técnicos y financieros en el lado chileno.

El costo estimado, que supera los 1.500 millones de dólares, junto a las aprensiones sobre el impacto ambiental y el uso del recurso hídrico en las frágiles cuencas del Valle de Elqui, han provocado que los ministerios técnicos en Santiago evalúen con extrema cautela y realicen revisiones profundas a los estudios previos antes de dar luz verde a las excavaciones principales.

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