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Temporal e inundaciones: qué hacer si tu edificio sufre daños
Ante una inundación, filtración, incendio, sismo o daños por viento, actuar rápido es clave. Revisa qué hacer, cómo documentar el siniestro, cuándo denunciarlo y qué errores evitar para facilitar la liquidación del seguro.
Un temporal, una inundación o una filtración pueden provocar daños importantes en pocos minutos en un edificio o condominio. Frente a estas emergencias, actuar de manera rápida y ordenada es fundamental para proteger a las personas, evitar que los daños aumenten y facilitar posteriormente el proceso de denuncia, liquidación e indemnización del seguro.
Desde Seguros CCS, corredora especializada en seguros para edificios y comunidades, explican que uno de los principales errores después de un siniestro es esperar para realizar la denuncia o comenzar reparaciones definitivas sin haber documentado previamente los daños.
“Cuando ocurre una emergencia, la prioridad naturalmente es contener el problema y proteger a las personas. Sin embargo, también es importante dejar registro de lo ocurrido, avisar oportunamente a la corredora o aseguradora y conservar los antecedentes. Una gestión ordenada desde el primer momento puede facilitar considerablemente el proceso de liquidación”, señala Claudia Escobar, la gerente comercial.
Paso a paso: ¿qué hacer después de un siniestro?
1. Priorizar la seguridad y mitigar los daños
Lo primero es resguardar la integridad de las personas y controlar la emergencia, siempre que sea posible. Cortar el suministro de agua, retirar objetos de valor de una zona inundada o cubrir provisoriamente una filtración son medidas que permiten evitar que el daño continúe aumentando.
La recomendación es, eso sí, no realizar reparaciones definitivas antes de que la aseguradora o el liquidador puedan inspeccionar los daños, salvo que una intervención sea indispensable por razones de seguridad.
2. Documentar los daños antes de intervenir
Fotografías y videos son fundamentales para respaldar la denuncia. Se recomienda registrar con claridad el área afectada, el punto de origen del daño y su magnitud, idealmente dejando constancia de la fecha.
Si las filtraciones o inundaciones afectan a más de una unidad, por ejemplo, varios departamentos ubicados en distintos pisos, es conveniente documentar cada espacio por separado.
3. Denunciar el siniestro lo antes posible
El asegurado debe informar el siniestro dentro del plazo establecido en su póliza. Si bien algunas pólizas contemplan plazos específicos para realizar la denuncia, el período exacto y la forma en que comienza a contarse dependen de las condiciones de cada contrato, por lo que se recomienda revisar la póliza o consultar directamente con la corredora o aseguradora.
Esperar a tener todos los antecedentes antes de realizar la denuncia tampoco es recomendable. Lo importante es avisar oportunamente y posteriormente complementar la información que sea solicitada.
4. Reunir los antecedentes necesarios
Para facilitar la evaluación, es recomendable contar con:
- Fotografías y videos de los daños.
- Copia de la póliza vigente.
- Fecha y descripción de lo ocurrido.
- Antecedentes sobre el origen del daño, por ejemplo, lluvia, viento, filtración o rotura de una cañería.
- Cotizaciones o presupuestos de reparación, cuando estén disponibles.
- Datos de contacto del administrador, comité o persona que realiza la denuncia.
- Copia de las comunicaciones y documentos enviados a la aseguradora o corredora.
En aquellos casos que involucren delitos o situaciones que requieran la intervención de organismos de emergencia, también será necesario realizar las denuncias correspondientes ante la autoridad competente.
5. Esperar la inspección y colaborar con el liquidador
Una vez denunciado el siniestro, la aseguradora determinará el procedimiento de liquidación de acuerdo con la póliza y la normativa vigente. Cuando corresponda la participación de un liquidador, este podrá coordinar una inspección para determinar el origen del siniestro, evaluar los daños y solicitar antecedentes adicionales.
Por eso, conservar las condiciones del lugar afectado y evitar reparaciones definitivas antes de la inspección puede ser clave para facilitar la evaluación.
6. Conocer los plazos del proceso
Los tiempos de liquidación están regulados y, como regla general, el proceso debe concluir dentro de los plazos establecidos por la normativa vigente, considerando las excepciones y extensiones que correspondan según las características del siniestro.
7. Revisar el informe y gestionar la eventual indemnización
Una vez finalizado el proceso de liquidación, el asegurado recibirá el informe correspondiente. Si el siniestro se encuentra cubierto, se deberán completar los antecedentes necesarios para materializar el pago de la indemnización, de acuerdo con las condiciones de la póliza.
Qué evitar después de un temporal o inundación
Uno de los principales cuidados es no comenzar reparaciones definitivas antes de documentar los daños y permitir, cuando corresponda, la inspección del liquidador. También es importante no retrasar innecesariamente la denuncia ni descartar fotografías, videos, presupuestos y comunicaciones que puedan respaldar lo ocurrido.
Una actuación rápida, pero también ordenada, permite proteger el inmueble, reunir evidencia y entregar a la aseguradora los antecedentes necesarios para evaluar correctamente el siniestro.