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¿Subirá el precio de la carne para Fiestas Patrias? Cómo ahorrar en el asado
A un mes del 18 de septiembre, algunos cortes de vacuno muestran alzas, mientras otros se mantienen estables o incluso han bajado. Una menor producción nacional, importaciones más caras y el prolongado cierre del Paso Los Libertadores agregan presión, pero no necesariamente anticipan un gran salto.
Queda cerca de un mes para las Fiestas Patrias y comienza una pregunta habitual: ¿conviene comprar la carne ahora o esperar? Este año hay razones para seguir los precios con atención, pero, hasta ahora, los datos no muestran un encarecimiento generalizado de la carne de vacuno.
Las cifras de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa) para la Región Metropolitana durante la semana del 10 al 14 de agosto muestran comportamientos muy distintos según el corte y el lugar de compra. En supermercados, por ejemplo, el abastero promedió $9.950 el kilo; el asado carnicero, $9.855; el huachalomo, $9.599; y la sobrecostilla, $9.937. En el otro extremo, el lomo liso llegó a $16.399 y el lomo vetado a $17.052 el kilo.
Además, durante las últimas cuatro semanas algunos cortes han subido entre 3% y 7% en supermercados, pero otros han bajado o se mantienen estables. En carnicerías tradicionales, incluso, el abastero, el asado carnicero y el huachalomo registraban pequeñas caídas. Es decir, todavía no existe una “subida de Fiestas Patrias” que afecte por igual a toda la carne.
¿La carne sube todos los años antes del 18?
No necesariamente. Fiestas Patrias concentra una parte importante de la demanda por carnes y productos para parrilla, lo que puede generar presión sobre determinados cortes. Pero eso no significa que septiembre termine siempre con aumentos.
El año pasado ocurrió justamente lo contrario: en septiembre de 2025 el precio de la carne de vacuno bajó 2,3% respecto de agosto, de acuerdo con el análisis de Odepa basado en el IPC.
En 2024 tampoco todos los cortes llegaron al 18 encareciéndose. A comienzos de septiembre de ese año, Odepa registraba bajas recientes en algunos productos: el abastero, por ejemplo, había disminuido 1,4% en supermercados de la Región Metropolitana durante las cuatro semanas anteriores.
Esto ocurre porque el precio final no depende únicamente de cuántas personas quieran hacer un asado. También influyen las importaciones, los inventarios que hayan acumulado supermercados y distribuidores, las promociones, el valor del dólar, los costos de transporte y la competencia entre comercios.
Por eso, esperar hasta la semana del 18 no garantiza pagar más, pero comprar anticipadamente tampoco garantiza ahorrar. La clave está en observar el precio por kilo y aprovechar una buena oferta cuando aparezca.
Entonces, ¿qué podría pasar en 2026?
Este año existen algunas señales que justifican mayor atención. El último boletín de carne bovina de Odepa muestra que entre enero y mayo de 2026 el beneficio de ganado bovino cayó 8,5% respecto del mismo período del año pasado. A la vez, durante el primer semestre las importaciones de carne bovina disminuyeron 4,1%, hasta unas 120.400 toneladas.
Además, Odepa registra un aumento del precio promedio de la carne importada, mientras las exportaciones chilenas de vacuno crecieron 9,6% en volumen y 40,8% en valor durante el primer semestre.
En términos simples, hay menos producción local, entró algo menos de carne importada y traerla desde el extranjero está resultando más caro. Esa combinación puede ejercer presión sobre los precios cuando aumente la demanda de septiembre, aunque no permite asegurar que habrá un salto brusco en las carnicerías.
Además, el cierre prolongado del Sistema Cristo Redentor-Los Libertadores agrega otro elemento, especialmente para las mercancías procedentes de Argentina.
Sin embargo, no toda —ni siquiera la mayor parte— de la carne importada por Chile viene desde Argentina. Según Odepa, en el primer semestre de 2026 Brasil concentró el 51,6% del volumen importado de carne bovina, Paraguay el 34,4% y Argentina el 9,8%.
Cómo ahorrar en la carne para Fiestas Patrias
1. No espere necesariamente hasta el 17 de septiembre
Si encuentra durante agosto un precio claramente conveniente en el corte que consume habitualmente, puede comprar parte con anticipación, porcionarla y congelarla correctamente. No es necesario acumular: se trata de aprovechar precios bajos antes del aumento de demanda.
2. Mire el precio por kilo, no solamente el porcentaje de descuento
Un “30% de descuento” puede seguir dejando un corte más caro que otra alternativa sin promoción. Compare siempre el valor final por kilo.
3. Para la parrilla no todo tiene que ser lomo
La diferencia actual es considerable. En supermercados de la Región Metropolitana, Odepa registró durante la semana del 10 al 14 de agosto estos precios promedio:
- Huachalomo: $9.599/kg.
- Asado carnicero: $9.855/kg.
- Sobrecostilla: $9.937/kg.
- Abastero: $9.950/kg.
- Lomo liso: $16.399/kg.
- Lomo vetado: $17.052/kg.
Cambiar solamente un kilo de lomo vetado por huachalomo significa hoy una diferencia de más de $7.000. En un asado para varias personas, escoger dos o tres kilos de cortes alternativos puede reducir considerablemente la cuenta.
4. Compare precios
Existe la idea de que la carnicería tradicional necesariamente es más barata que el supermercado, pero los datos actuales muestran que depende del producto.
En la Región Metropolitana, por ejemplo, el abastero promedió $11.855 en el canal tradicional y $9.950 en supermercados; una diferencia cercana al 16%. En posta paleta, la brecha llegó al 18%. Pero en otros cortes las diferencias fueron mínimas o el canal tradicional resultó más conveniente.
Por eso, antes de hacer una compra grande, comparar dos o tres comercios puede generar más ahorro que buscar un cupón de descuento.
5. Combine vacuno con pollo o cerdo
También se puede bajar fuertemente el costo total del asado sin eliminar la carne de vacuno. Durante la misma semana, Odepa registró en la Región Metropolitana precios promedio cercanos a $5.000-$5.400 el kilo para chuleta parrillera de cerdo, mientras el trutro entero de pollo se encontraba alrededor de $3.500-$3.600 el kilo, dependiendo del canal.
Una parrilla con menos kilos de vacuno y más pollo o cerdo puede costar sustancialmente menos.
6. Calcule antes de comprar
Empanadas, choripanes, ensaladas, papas, pan y otros acompañamientos también forman parte de la comida dieciochera. Comprar carne como si fuera el único plato suele terminar en exceso de gasto y comida sobrante.
Definir primero cuántas personas comerán y qué más habrá en la mesa ayuda a establecer un presupuesto máximo para la carne.
7. No compre por temor a un supuesto desabastecimiento
Hasta ahora no existen antecedentes que permitan sostener que Chile vaya camino a quedarse sin carne por el cierre de Los Libertadores. Argentina representa menos de una décima parte del volumen importado de carne bovina y los otros corredores fronterizos han seguido operando para carga.
Comprar grandes cantidades por temor a una escasez puede terminar siendo exactamente lo contrario de ahorrar.
¿Conviene comprar carne ahora para el 18?
Puede convenir, pero selectivamente.
Si durante agosto aparece el corte que busca a un precio inferior al habitual y tiene capacidad para conservarlo correctamente, comprar una parte anticipadamente reduce la exposición a eventuales alzas de septiembre.
Pero los datos actuales tampoco justifican correr a llenar el congelador. Hasta mediados de agosto los precios siguen mostrando un comportamiento mixto y no una escalada generalizada.
La mejor estrategia para estas Fiestas Patrias probablemente no será adivinar si la carne subirá o bajará, sino comparar precios semana a semana, escoger cortes alternativos y definir cuánto realmente se necesita comprar.