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Fiestas Patrias sin deudas: cómo cuidar el bolsillo y celebrar el 18
El 58% de los chilenos estaría dispuesto a endeudarse para financiar las celebraciones de Fiestas Patrias si su presupuesto no alcanza. Expertos entregan recomendaciones para organizar los gastos y evitar comprometer los ingresos de los próximos meses.
Con la llegada de septiembre, miles de familias chilenas comienzan a organizar sus actividades y gastos para el próximo fin de semana largo de Fiestas Patrias. Fondas, asados, transporte y reuniones familiares pueden aumentar considerablemente el presupuesto del mes, especialmente cuando se recurre al crédito para cubrir gastos que no estaban contemplados.
Un sondeo elaborado por Kantar Chile reveló que el 58% de los chilenos estaría dispuesto a endeudarse para poder financiar estas celebraciones en caso de que su presupuesto no alcance.
La muestra arrojó que, de la totalidad de las personas dispuestas a endeudarse, hay un 45% que recurriría a su tarjeta de crédito, un 30% a un avance en efectivo, un 29% realizaría compras en cuotas y un 21% pediría dinero prestado a familiares o amigos.
Para Cristián Martínez, fundador de Crece Inmobiliario, empresa especializada en asesoría para inversionistas inmobiliarios con presencia nacional e internacional, y conferencista en educación financiera, estas cifras reflejan una tensión que se repite cada cierto tiempo en los hogares chilenos:
“Hay un porcentaje importante de los ingresos de las familias que ya está comprometido en el pago de deudas de corto plazo, lo que deja un margen de caja mensual muy estrecho para enfrentar gastos extraordinarios como los de septiembre, diciembre, las vacaciones o el inicio del año escolar”.
El experto indica que la satisfacción y el bienestar que generan estas celebraciones tienden a relajar el cuidado con el que las personas administran su dinero, y que contar con una tarjeta de crédito a mano facilita que ese entusiasmo se traduzca en gastos extraordinarios poco planificados.
Recomendaciones para celebrar el 18 sin endeudarse
En este contexto, el especialista comparte una serie de recomendaciones orientadas a que las familias puedan disfrutar de las Fiestas Patrias sin comprometer su estabilidad económica en lo que queda del año:
- Tener un presupuesto realista: se sugiere considerar todos los ítems asociados a la celebración, incluyendo entradas a fondas o eventos, transporte, estacionamiento y comida, ya que muchas veces estos gastos secundarios son los que terminan desbalanceando el presupuesto inicial. También, establecer con claridad qué monto adicional es posible destinar a las celebraciones sin afectar los compromisos financieros habituales del mes.
- Consumir lo que se puede pagar el mismo mes: si aquello que se está consumiendo implicará pagos en octubre o noviembre, lo más recomendable es evitar ese gasto. La idea es ajustar el consumo a la capacidad real de pago inmediata.
- No comprar en cuotas con tarjeta de crédito: esta modalidad de pago suele derivar en compromisos que se extienden por varios meses, generando intereses adicionales y reduciendo el margen de maniobra financiero una vez terminadas las celebraciones.
- No solicitar avances en efectivo: este mecanismo implica el cobro de una comisión por parte del banco, por lo que representa una de las formas más costosas de obtener liquidez para financiar gastos extraordinarios.
- No utilizar la línea de crédito como una extensión del sueldo: el especialista enfatiza en que este instrumento debe reservarse para situaciones de emergencia y no como una fuente habitual de financiamiento para gastos discrecionales como las celebraciones de septiembre.
- Planificar en familia: mientras más clara y compartida sea esta planificación dentro del núcleo familiar, más fácil resulta mantenerse dentro del presupuesto definido y evitar que la celebración del 18 de septiembre se traduzca en una carga financiera difícil de sostener en los meses posteriores.
Celebrar el 18 sin que la cuenta llegue después
Disfrutar de las Fiestas Patrias no necesariamente implica gastar más de lo que permite el presupuesto. La clave está en definir previamente cuánto dinero se puede destinar a las celebraciones y evitar mecanismos de financiamiento que trasladen esos gastos a los meses siguientes. Planificar con anticipación, comparar precios y conversar en familia sobre los límites de gasto puede permitir disfrutar de septiembre sin transformar el festejo en una deuda que se extienda durante el resto del año.