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Mallas de seguridad: cuándo cambiarlas y cómo revisar su estado DATOS ÚTILES AGENCIA UNO

Mallas de seguridad: cuándo cambiarlas y cómo revisar su estado

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Las mallas de seguridad deben revisarse periódicamente porque el sol, el paso del tiempo y el uso pueden afectar su tensión y resistencia. Estas son las señales que permiten detectar cuándo es necesario reemplazarlas.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Las mallas de seguridad necesitan revisiones periódicas para comprobar que mantienen su tensión y resistencia. La recomendación entregada por expertos es cambiarlas cada dos años, mientras algunos modelos tienen una garantía de hasta tres años. La pérdida de tensión, el color amarillento y los nudos que comienzan a soltarse son señales de deterioro. También es importante evitar apoyarse constantemente sobre ellas y protegerlas de mordeduras o arañazos de mascotas para reducir su desgaste.
Desarrollado por El Mostrador

El Mostrador Fuente Preferida

En los últimos meses, distintos accidentes protagonizados por niños que han caído desde edificios han vuelto a poner la atención en las mallas de seguridad para balcones y ventanas. Este domingo 20 de septiembre, un niño de 9 años murió tras caer desde el noveno piso de un edificio ubicado en Santiago

¿Cada cuánto hay que cambiar las mallas de seguridad?

Cada dos años: es la recomendación para las mallas de seguridad normales.
Hasta tres años: algunos modelos, como las mallas 0,8, cuentan con una garantía mayor debido a su resistencia.
El paso del tiempo importa: aunque durante los primeros dos años la malla debería mantener condiciones óptimas, posteriormente puede comenzar a perder tensión.
La exposición al sol también influye: los rayos UV pueden deteriorar progresivamente el nylon.

¿Cómo saber si una malla debe ser cambiada?

Hay algunas señales que pueden advertir que la malla ya perdió parte de sus condiciones de seguridad:

Pérdida de tensión: al ejercer presión sobre la malla, esta puede extenderse más de lo habitual y sentirse menos firme.
Cambio de color: si el nylon transparente comienza a adquirir un tono amarillento, puede indicar pérdida de protección contra los rayos UV.
Nudos sueltos: cuando el material pierde resistencia, los nudos pueden comenzar a soltarse, especialmente en los puntos donde la malla está fijada.
Malla que comienza a ceder: si se observa que se suelta o pierde tensión por sí sola, es una señal para considerar su reemplazo.

Ojo: volver a tensarla no siempre es suficiente

Cuando una malla ha perdido resistencia, volver a tensarla no significa que recupere sus condiciones originales. Según las recomendaciones entregadas por Todo Mallas, una malla deteriorada puede terminar rompiéndose aunque vuelva a quedar tensa.

Por eso, si presenta signos de desgaste, pérdida de tensión o deterioro del nylon, la recomendación es reemplazarla y no limitarse a volver a tensarla.

Cuidados para prolongar su vida útil

  • Evitar apoyarse constantemente: niños y adultos no deberían utilizar la malla como si fuera una pared o baranda.
  • No ejercer peso repetidamente: apoyar el cuerpo de manera frecuente puede acelerar la pérdida de tensión.
  • Cuidarla de las mascotas: los gatos pueden morder o arañar el nylon y provocar cortes.
  • Utilizar repelente para mascotas: puede ayudar a evitar que los gatos se acerquen a morder o arañar la malla.
  • Revisarla periódicamente: especialmente cuando lleva varios años instalada o después de períodos de alta exposición al sol.
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