El dilema de Católica: ¿los pies o la cabeza?
Muchos hinchas de la UC están entusiasmados con la campaña del equipo de Mario Salas. Pero hay que convenir en que la vara no estaba muy alta, luego de la paupérrima campaña del año pasado, al mando del argentino Julio César Falcioni. Incluso, más que por los pésimos resultados, por la triste imagen que dio el equipo en tantos partidos.
Ahora, con cinco encuentros ganados, tres empatados y dos perdidos, Universidad Católica marcha tercera, a sólo tres unidades del sorprendente puntero, Cobresal. Además es el cuadro con mayor cantidad de goles marcados (22) en estas 10 primeras fechas.
Lo “único malo” es que ni a Barnechea, el colista, le han hecho tantos goles: 19.
Escribo único malo entre comillas, porque a esta UC le falta bastante para conformar un equipo poderoso, que dé la impresión de que realmente luchará por el campeonato. Quizás justamente por ese desequilibrio tan peligroso.
Porque la vieja premisa de Ferenc Puskas, ese fantástico delantero que fue entrenador de Colo Colo en 1977, es puro romanticismo. El húngaro declamaba que le bastaba con hacer un gol más que el rival, argumento solamente válido si se da en todos los partidos, que no es el caso.
A mí también me gustan los equipos que proponen, que buscan el gol por múltiples caminos, pero soy un convencido de que en el fútbol los mejores deben ser equilibrados, por lo que comulgo más con el axioma de Tim, el técnico brasileño que buscaba maquillar el eterno problema: “El fútbol es como una manta corta: si te tapas los pies, te descubres la cabeza; y si te tapas la cabeza, te descubres los pies”.
Hasta ahora, la UC perdió ante Wanderers y Cobresal, pero todavía no juega ni contra Colo Colo (fecha 15) ni frente a la U (fecha 13). Y aunque los azules no caminen bien, siempre serán un rival de temer para los cruzados.
Ese será el barómetro perfecto para saber cuánto calza este equipo, que hasta ahora ha hecho bastante más que en el campeonato anterior, pero que todavía no cuaja con una alineación plenamente titular.
Por lo pronto, los hinchas de la franja disfrutan más con lo que puede llegar a ser, que con lo actualmente mostrado. Es entendible, porque jugar “sin arquero” (en promedio, Costanzo regala un gol por partido) siempre es una ventaja enorme para los rivales.
Y porque a estas alturas, Salas tendrá meridianamente claro que necesita reforzar la línea creativa para poder tener el control de la pelota y así poder dar en el clavo a la hora de taparse pies y cabeza al mismo tiempo. De esta manera, dejará la UC de caminar al borde del precipicio y se convertirá en el candidato que sus hinchas esperan.