Publicidad
Peña desmenuza los correos entre Longueira y el ex gerente de SQM: «Contesse intercambiaba dinero por influencia»

Peña desmenuza los correos entre Longueira y el ex gerente de SQM: «Contesse intercambiaba dinero por influencia»

Publicidad

El rector de la UDP asegura que las «dádivas» que la minera entregaba a los políticos, de ninguna forma son gratis, sino por el contrario son una forma «de atar con un lazo invisible al que lo recibe»


El Mostrador Fuente Preferida

En una carta publicada ese lunes por El Mercurio, el rector de la Universidad Diego Portales y columnista semanal de ese diario, opinó sobre la conducta del ex gerente de SQM, de quien han trascendido sus vínculos con diversos actores políticos involucrados en financiamiento supuestamente irregular de sus campañas. El último de ellos con Pablo Longueira, ex senador y ministro, a través de un intercambio de correos electrónicos.

Sobre la relación transversal de Contesse, Carlos Peña fue bien didáctico.

«El día 19 de mayo del año 2014, por ejemplo, y según informa la última edición de la revista Qué Pasa (la misma que desató el escándalo de Caval), Contesse se reunió a las 9 de la mañana con Jovino Novoa; a las 16 con Ernesto Silva y Javier Macaya (quienes entonces asumían la directiva de la UDI); a las 18:45 recibía a Pablo Zalaquett; y a las 21 horas cenaba con Carlos Ominami. Al día siguiente, este hombre ubicuo y de paciencia incombustible, se levantó temprano para recibir a Cristián Leay y Pablo Longueira. Este último lo conocía. Longueira, según los correos que han trascendido, había enviado documentos a Contesse, relativos a la tramitación del royalty, para que este último le diera su opinión. Hay además indicios de que Longueira recibió indirectamente dineros de SQM», escribió.

El académico se preguntó respecto de Contesse. «¿Qué hacía un hombre de negocios a quien cualquiera supondría sin un minuto de tiempo, ocupado, como debía estar, revisando planes de negocio, estrategias financieras, alianzas corporativas y relaciones laborales, dedicado casi el día entero a intercambiar mails, recibir y comer con políticos de todas las tendencias, desde Pablo Longueira a Carlos Ominami? La respuesta es obvia: hacía negocios. Intercambiaba dinero por influencia», aseguró.

«Patricio Contesse (y todos los que, como él, daban dinero eludiendo la ley) seguramente mantenía ese ritmo de reuniones y de comensalidad para transubstanciar el dinero de SQM en poder sobre el proceso político», agregó.

Peña explicó por qué a su juicio las «dádivas» de la minera a los políticos nunca son gratis, sino una forma de amarre.

«Marcel Mauss, en un antiguo trabajo (Ensayo sobre el don, 1925), mostró que entregar dádivas o hacer regalos tenía, por decirlo así, solo la apariencia de gratuidad, porque en realidad, explicó, dar un regalo es una forma de atar con un lazo invisible al que lo recibe, quien, a contar de entonces, se verá obligado a reciprocar y a devolverlo. Este intercambio que ata con hilos invisibles (en el caso de Contesse, un intercambio de dinero por influencia) no requiere hacerse explícito, se trata de un compromiso mudo que se comienza a configurar desde el momento en que el político acepta la dádiva o la solicita. Por eso no hay nada de moralismo, sino un principio que proviene de la más rigurosa antropología económica, en que la prensa vigile los intercambios -los diálogos y las entregas de dinero, especialmente cuando lo son por interpósita persona- en que se embarcan los políticos», explica el abogado.

«Es probable que Julio Ponce Lerou haya dedicado mucho tiempo a apoderarse de la empresa SQM y por lo mismo no haya leído a Marcel Mauss; pero no cabe duda que intuía el poder que tienen los regalos y la comensalidad gratuita que algunos políticos, bajo el pretexto de la amistad, las relaciones cívicas y la buena fe, gustan recibir», concluye.

Publicidad