Hay un nuevo orden mundial a tratar en el Davos de la Energía
Los saudíes podrían comenzar a cotizar en la bolsa, la OPEP está hecha un caos, Estados Unidos de repente es un exportador mundial y los perforadores de shale están buscando a algún inversor que les tienda una mano, ya que los bancos se han olvidado de ellos.
Bienvenidos al nuevo orden mundial del petróleo, lleno de tensiones, presiones y rupturas. La pregunta clave para los líderes que se reunirán la próxima semana en Houston con motivo de la conferencia internacional IHS CERAWeek – también conocida como el Davos del sector de la energía – es: ¿Qué colapsará primero? ¿Serán los balances contables de las grandes compañías de shale de Estados Unidos? ¿Los bonos del tesoro de Venezuela y Nigeria? ¿O bien será la decisión de Arabia Saudita, cuyo reciente acuerdo con Rusia para congelar los niveles de producción causó que se replantearan las cosas por primera vez?
Después de ver colapsar los precios una y otra vez en lo que sería el peor desplome en una generación, el sector está ansioso por obtener respuestas. Los expertos dicen que no es tan difícil hacerse una idea de cómo se verán los mercados una vez que pase la tormenta – por ejemplo, en unos cinco años, la actual reducción de costos creará un vacío en el suministro que hará subir los precios –. Sin embargo, lo que ocurra entretanto es lo que los tiene rascándose la cabeza.
“Esto es raro que lo diga un analista de mercado, ya que generalmente se da el caso opuesto, pero tengo una mayor seguridad sobre mi perspectiva a cinco años que sobre mi pronóstico a un año”, dijo Mike Wittner, jefe de investigación del mercado de petróleo de Société Générale SA. “Tal vez los sucesos del último par de meses me han confundido”.
En busca de una mayor claridad en las sesiones a puerta cerrada, tanto para el ministro saudí de Petróleo Ali al-Naimi como para el máximo responsable ejecutivo de Royal Dutch Shell Plc Ben Van Beurden, las horas de aperitivos y los dispensadores de agua de Houston serán uno de los mayores actores del sector.
En un año menos volátil, la viabilidad a largo plazo de los combustibles fósiles podría haber cobrado mayor relevancia dentro de su agenda después del histórico acuerdo climático de París alcanzado en diciembre. No obstante, dentro del sector, ese debate “ha caído en el abismo del petróleo a US$27”, dijo Deborah Gordon, directora del programa sobre clima y energía de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional.
“Parece que nunca es un buen momento”, dijo. “No puedes sostener estas conversaciones cuando el petróleo está a US$125 porque estás muy ocupado bombeándolo. Y tampoco puedes tenerlas cuando el petróleo está a US$27 porque ahí solo estás tratando de sobrevivir”.