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Las AFP contra las cuerdas: Fondo E enfrenta pérdidas de hasta US$ 7.700 millones MERCADOS Archivo

Las AFP contra las cuerdas: Fondo E enfrenta pérdidas de hasta US$ 7.700 millones

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Las apuestas de las AFP a una baja de las tasas estadounidenses acumulan una valoración negativa de US$7.700 millones. El Fondo E retrocedió 10,4% hasta septiembre y las administradoras deben reducir su exposición antes de noviembre.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Las AFP registran una valoración negativa de US$7.700 millones en derivados asociados a tasas de interés extranjeras, frente a ganancias de US$1.400 millones un año antes, según Bloomberg. El Fondo E acumula una caída de 10,4% en 2026. Las administradoras deben reducir sus posiciones para cumplir nuevas exigencias regulatorias desde noviembre. El Semanal de El Mostrador ya había alertado en abril sobre los riesgos de estas estrategias y los límites impuestos por la Superintendencia.
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Los fondos de pensiones chilenos enfrentan una valoración negativa de US$7.700 millones en sus posiciones de derivados vinculados a las tasas de interés extranjeras, luego de que el alza de los rendimientos de los bonos estadounidenses revirtiera una estrategia de inversión que anteriormente había generado ganancias. El deterioro coincide con una caída acumulada de 10,4% del Fondo E durante 2026 y con nuevas exigencias regulatorias que obligan a las administradoras de fondos de pensiones (AFP) a reducir su exposición a estos instrumentos.

De acuerdo con información publicada por Bloomberg, basada en cifras de la Superintendencia de Pensiones, las posiciones en derivados de tasas extranjeras registraban ganancias por US$1.400 millones hace un año. Sin embargo, a septiembre de 2026 su valoración de mercado había pasado a terreno negativo, alcanzando los US$7.700 millones.

La cifra corresponde a la valoración de las posiciones en derivados y no implica que la totalidad de ese monto se haya materializado como pérdidas mediante el cierre de contratos. De hecho, todavía no está claro cuánto han liquidado las administradoras ni qué volumen de operaciones deberán cerrar para ajustarse completamente a la normativa.

El cambio se produjo después de que las AFP incrementaran durante los últimos años sus inversiones en derivados que les permitían obtener beneficios si las tasas de interés estadounidenses continuaban disminuyendo.

La estrategia, que inicialmente favoreció los resultados de los fondos, comenzó a generar pérdidas cuando el mercado evolucionó en sentido contrario. El incremento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos redujo el valor de los contratos y elevó el costo de deshacer las posiciones.

El escenario internacional se ha visto afectado por la guerra en Irán, el encarecimiento del petróleo y las presiones inflacionarias, factores que han repercutido en las expectativas sobre las tasas de interés estadounidenses.

Las operaciones involucradas corresponden principalmente a derivados conocidos como swaps de tasas de interés, mediante los cuales las administradoras recibían pagos asociados a una tasa fija y entregaban pagos vinculados a una tasa variable.

Cuando las tasas disminuían, esta estructura podía generar ganancias. Sin embargo, el aumento de los rendimientos de los bonos estadounidenses provocó el efecto contrario, incrementando las pérdidas potenciales de las posiciones abiertas.

El impacto ha sido especialmente significativo en el Fondo E, tradicionalmente considerado el más conservador del sistema de multifondos.

Según los antecedentes del regulador recogidos por Bloomberg, este fondo acumuló una rentabilidad negativa promedio de 10,4% entre enero y septiembre de 2026, incluyendo una caída de 4,9% solamente durante septiembre.

El contraste con el año anterior es considerable. En 2025, las inversiones asociadas a tasas de interés habían contribuido a que el Fondo E registrara una rentabilidad promedio de 7,5%, su mejor resultado desde 2022.

Las pérdidas también alcanzaron a otros multifondos. Durante septiembre, el Fondo C retrocedió 3,1%, mientras que el Fondo D registró una disminución de 4,2%.

El aumento del riesgo asociado a estas estrategias ya había sido objeto de advertencias antes de conocerse la magnitud de las pérdidas actuales.

En abril, El Semanal de El Mostrador informó sobre la preocupación regulatoria por la exposición de las AFP a derivados de tasas internacionales y los nuevos límites que preparaba la Superintendencia de Pensiones.

La publicación abordó los riesgos de mercado y liquidez derivados de estrategias que habían favorecido las rentabilidades de los fondos, pero que también aumentaban su sensibilidad frente a cambios en las condiciones financieras.

Entre las medidas informadas entonces se encontraba el plazo de 210 días otorgado a las administradoras para reducir sus exposiciones y la imposición de límites específicos para los fondos de pensiones.

En particular, los fondos D y E quedarían sujetos a un límite de 2% de exposición al riesgo de derivados bajo escenarios de estrés.

La advertencia resulta relevante considerando que, seis meses después, la información conocida sobre las posiciones de las AFP muestra un deterioro de su valoración de mercado y una caída significativa de los fondos más expuestos.

Por su parte, un análisis de Fintual sostuvo que las administradoras prácticamente duplicaron durante cinco años el riesgo asociado a las variaciones de tasas de interés.

“El factor determinante de este mayor riesgo ha sido una decisión activa de las administradoras”, planteó la firma.

El análisis apuntó a la mayor duración de las inversiones en renta fija y al uso de derivados para aumentar la exposición a movimientos de tasas.

La duración de un bono determina su sensibilidad frente a las variaciones de las tasas de interés. Mientras mayor es, más pronunciados pueden ser los cambios en su precio cuando se modifican las condiciones del mercado.

A ello se suma el uso de derivados, que permite ampliar la exposición mediante apalancamiento, aumentando tanto las ganancias potenciales como las pérdidas cuando las tasas se mueven en una dirección desfavorable.

En abril, la Superintendencia de Pensiones estableció nuevas exigencias para contener estos riesgos. La normativa fija límites a las pérdidas estimadas de las carteras de derivados bajo escenarios de estrés, equivalentes a 3% para los fondos A y B, 2,5% para el C y 2% para los fondos D y E.

También exige una razón de cobertura de liquidez de al menos 100% por grupo de monedas y tipo de fondo, con el propósito de asegurar que las administradoras cuenten con activos líquidos suficientes para responder a eventuales requerimientos de garantías.

Las nuevas disposiciones contemplan un período de adaptación de 210 días y su entrada en vigor está prevista para el 4 de noviembre. Además, se establecieron exigencias intermedias para reducir progresivamente los excesos de exposición.

La necesidad de ajustarse a estas reglas ha llevado a las AFP a disminuir sus posiciones en derivados, aunque el alza de las tasas estadounidenses ha encarecido el cierre de los contratos.

Según los antecedentes publicados por Bloomberg, el valor nocional de estas operaciones alcanzó un máximo cercano a US$700.000 millones y se redujo a aproximadamente US$525.000 millones en agosto.

El valor nocional corresponde al monto de referencia utilizado para calcular los pagos de los derivados, por lo que no equivale al dinero efectivamente invertido ni a las pérdidas registradas.

La Superintendencia de Pensiones informó que las administradoras ya han ajustado una parte significativa de las posiciones que excedían los nuevos límites.

“Las AFP tienen el deber fiduciario de gestionar el tiempo disponible para cumplir con sus obligaciones en el mejor interés de sus afiliados”, señaló el organismo.

El proceso de reducción de exposición también involucra a entidades financieras internacionales que actúan como contrapartes de los contratos, entre ellas Bank of America y Citigroup.

En declaraciones recogidas por Bloomberg, Felipe Alarcón, economista jefe de Euroamérica, advirtió sobre las consecuencias de cerrar estas operaciones en un escenario desfavorable. “En algún momento tendrán que asumir la pérdida, y eso les va a doler”, afirmó.

El estratega de Citigroup Iván Riveros también señaló que el costo de liquidar las posiciones ha aumentado conforme las tasas de interés se han movido en contra de las administradoras. “Lamentablemente, si tienen que liquidar las posiciones este mes, resultará mucho más doloroso de lo que habría sido hace un par de meses”, sostuvo.

Las AFP Capital, Cuprum, Habitat, Modelo, PlanVital, ProVida y UNO, así como la asociación del sector, declinaron entregar comentarios a Bloomberg.

La situación mantiene bajo atención la exposición de los fondos de pensiones a instrumentos financieros internacionales, especialmente ante la proximidad de la entrada en vigor de los nuevos límites regulatorios y las pérdidas acumuladas durante 2026.

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