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Lapidario informe de Gemines confirma que 2026 está perdido y que crisis del desempleo se mantendrá MERCADOS

Lapidario informe de Gemines confirma que 2026 está perdido y que crisis del desempleo se mantendrá

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Gemines advierte que la crisis del mercado laboral es grave y profunda, sin señales de resolverse en los próximos trimestres. Aunque prevé un repunte económico en 2027, estima que el desempleo seguirá elevado por la brecha entre costos laborales y productividad.


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La economía chilena se encamina a cerrar 2026 sin crecimiento, según el informe de octubre de Gemines, que cuestiona que el deterioro de la actividad pueda explicarse principalmente por los problemas de la minería. El diagnóstico de la consultora apunta a una debilidad más extendida, marcada por el escaso dinamismo del consumo, la contracción de la inversión y la crisis de la construcción.

“Este año ya está jugado”, sostiene el gerente general de Gemines, Tomás Izquierdo, en el documento. Aunque admite que el resultado podría oscilar entre una pequeña expansión y una contracción, considera que las diferencias de décimas no modifican el balance: será un año perdido en materia de crecimiento.

La advertencia adquiere relevancia por el contraste con las condiciones del comercio exterior. Gemines destaca los elevados precios del cobre, términos de intercambio cercanos a máximos históricos y un superávit comercial acumulado en doce meses superior a US$34.000 millones. Sin embargo, ese escenario favorable no ha conseguido traducirse en una expansión sostenida de la actividad interna.

El informe presenta matices entre sus autores: mientras Alejandro Fernández anticipa una leve contracción anual, Izquierdo describe un resultado cercano a cero. Ambos coinciden en que la debilidad económica excede los problemas puntuales de producción minera.

Según los cálculos presentados por Gemines, la actividad no minera acumuló a agosto un crecimiento de apenas 0,4% respecto del mismo período de 2025, utilizando la serie desestacionalizada. Al incorporar la minería, el resultado se transforma en una caída de 0,5%.

Para la consultora, esas cifras muestran que la producción de cobre agrava un panorama que ya es débil en el resto de la economía. Izquierdo recuerda que la minería representó menos del 10% del PIB en 2025, por lo que su retroceso resulta insuficiente para explicar por sí solo el desempeño general.

El informe sitúa el problema en una demanda deprimida. El consumo privado ha crecido marginalmente durante los últimos cuatro trimestres, mientras la inversión en capital fijo cayó durante el primer semestre de 2026. Dentro de esta última, el componente de construcción acumula cuatro trimestres consecutivos de retrocesos.

La persistencia de un elevado stock de viviendas sin vender aparece como una de las expresiones de esa crisis. A ello se suman factores externos, como el encarecimiento de la energía y otros insumos, las mayores tasas de interés internacionales y la depreciación del peso, que presionan los costos y afectan las decisiones de consumo e inversión.

Gemines reconoce la incidencia de dificultades sectoriales, entre ellas los accidentes de El Teniente y los problemas de las capturas pesqueras. Sin embargo, considera que esos episodios no alcanzan para explicar el cuadro completo y advierte sobre un debilitamiento más persistente de la capacidad de crecimiento del país.

La recuperación de 2027 no resolverá crisis del empleo

Pese al diagnóstico para este año, Gemines proyecta una expansión algo superior al 3% en 2027, apoyada en una recuperación de la inversión y la construcción. Su escenario contempla que la inversión total crezca algo menos del 10%.

Izquierdo vincula esa expectativa con una disminución de la incertidumbre tras la promulgación de la Ley de Reconstrucción, particularmente para las decisiones del sector inmobiliario. Un repunte de la construcción, plantea, podría impulsar a sus proveedores y favorecer la contratación, los ingresos y el consumo.

Pero la consultora advierte que esa recuperación no bastaría para superar las dificultades del mercado laboral.

“La crisis en curso observada en nuestro mercado laboral es muy grave, profunda, y nada indica que se resolverá en los próximos trimestres. El desempleo bajará algo de la mano con la mayor inversión, pero la tasa seguirá muy por sobre sus niveles pre-estallido mientras la trayectoria de los costos laborales siga tan alejada de la productividad de la mano de obra”, sostiene el informe.

Como antecedente, compara la trayectoria del índice de costo laboral real con un indicador de producto por trabajador elaborado a partir del Imacec desestacionalizado y el empleo. Desde marzo de 2023, el primero aumentó 10,1%, mientras el segundo avanzó apenas 0,2%, según sus cálculos.

Gemines interpreta esa brecha como un incentivo para que las empresas reduzcan el uso de mano de obra o lo sustituyan mediante maquinaria y nuevas tecnologías. A su juicio, la inversión podría permitir una disminución del desempleo, pero este permanecería por encima de sus niveles anteriores a la pandemia durante un período prolongado.

El informe atribuye parte de esa presión al aumento del salario mínimo, la reducción de jornada y las mayores cotizaciones previsionales, en un contexto de productividad estancada. Se trata de la interpretación de la consultora: la comparación de ambos indicadores no permite establecer por sí sola cuánto del deterioro laboral corresponde a cada medida.

La advertencia social es que el crecimiento del próximo año podría convivir con dificultades persistentes para encontrar empleo. En el escenario de Gemines, la recuperación dependerá de que se concreten nuevas inversiones, pero su capacidad para mejorar el mercado laboral seguirá condicionada por la productividad y las decisiones de contratación de las empresas.

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