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Amenaza del FMI a Cristina Fernández gatilla rally de bonos argentinos atados a la inflación

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Los inversores en bonos del Estado argentino ajustados por inflación están cada vez más convencidos de que el gobierno cederá al Fondo Monetario Internacional y recalculará los datos relativos a los precios al consumidor (IPC).

Los rendimientos de las notas de referencia denominadas en pesos con vencimiento en 2033 cayeron 1 punto porcentual desde que el 18 de septiembre el FMI instó al país a responder a las preocupaciones relativas a que no está informando debidamente la inflación, y alcanzaron ayer un mínimo en cuatro meses de 13,93 por ciento, según el Instituto Argentino de Mercados de Capital. Los rendimientos de deuda similar en Brasil subieron 0,02 puntos hasta 4,29 por ciento. Las notas atadas a la inflación de Argentina perdieron 16 por ciento este año, las peores en América Latina, muestran datos compilados por Barclays Plc.

La recuperación muestra que los inversores están anticipando que la directora ejecutiva del FMI, Christine Lagarde, conseguirá que Argentina corrija la brecha entre la tasa de inflación de 10 por ciento que informa el instituto nacional de estadísticas, conocido como Indec, para agosto y la tasa del 24 por ciento que estiman los economistas privados. Lagarde dio al gobierno de la segunda economía más grande de Sudamérica tres meses para evitar una “tarjeta roja”, una amenaza que podría llevar a aislar a Argentina del crédito futuro.

“Vivimos con esperanza”, dijo Jeremy Brewin, quien colabora en la gestión de más de US$5.000 millones de deuda de mercados emergentes en Aviva Investors de Londres. Argentina “podría reformar el Indec y reestructurar un índice susceptible de satisfacer a todos”.

Hablando ayer ante las Naciones Unidas en Nueva York, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner dijo que el FMI no debe tratar de intimidar a Argentina.

‘Amenazas’

“Mi país no es un cuadro de fútbol, es un país soberano y no será sometido a amenazas”, dijo Fernández.

Desde 2007, cuando su difunto marido y ex presidente Néstor Kirchner reemplazó al personal superior del Indec, Argentina informa una inflación promedio del 8,8 por ciento anual, frente a la tasa del 23 por ciento que estiman los economistas.

Jim Craige, quien tiene deuda denominada en pesos como parte de sus US$47.000 millones de activos en Stone Harbor Investment Partners, no cree que Fernández esté dispuesta a rendirse.

“El gobierno no va a darse vuelta mañana mismo para cambiar las estadísticas sobre la inflación, no es su estilo”, dijo. “No es positivo para los bonos”.

La decisión del FMI sobrevino un día después de que el Servicio de Inversiones de Moody’s revisó la perspectiva para la calificación crediticia de Argentina de estable a negativa. Dijo que no informar debidamente los datos sobre la inflación derivó en un pago insuficiente a los tenedores de bonos atados a la inflación. Sumado a los US$8.900 millones que todavía se deben al Club de París de países acreedores, el pago insuficiente demuestra una falta de disposición a reembolsar a los prestamistas, según Moody’s.

“Va contra el espíritu de la ley cambiar el índice para pagar menos”, dijo Gabriel Torres, analista de emisores soberanos en Moody’s en una entrevista telefónica desde Nueva York el 18 de septiembre. “Esperábamos algún tipo de resolución del Indec en cuanto a la inflación y no pasó nada –de ahí el resultado del comité”.

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