Licitación del litio: autogol del Gobierno pone en la cuerda floja la apertura de un negocio que lleva 17 años paralizado
Una jornada oscura vivió el gobierno ayer con la invalidación de proceso de concesión de reservas de litio a SQM, acto fallido que terminó con la carrera política de subsecretario de Minería, Pablo Wagner.
El error del militante UDI y ex vicepresidente de Cuprum, quien siendo presidente de la comisión encargada de evaluar y adjudicar las 100 mil toneladas de litio al mejor oferente, falló en detectar los litigios que tenía pendiente la firma de Julio Ponce Lerou, le costó el cargo.
Pero no solamente eso. Con la caída de la licitación, la aspiración del gobierno de avanzar en un proceso de reimpulso en la explotación de mineral quedó pendiendo de un hilo.
“Esto elimina la posibilidad de tener un CEOL. ¿Quién va a participar? el proceso está totalmente desacreditado, cuestionado legalmente, con la oposición en contra y después de este chascarro quién se va a presentar? sería la continuación del circo”, critica el académico y gerente de la división minera de la Pontificia Universidad Católica (PUC), Gustavo Lagos.
En su opinión, lo ocurrido “muestra una falta de diligencia extraordinaria del gobierno y una irresponsabilidad tremenda de SQM, porque sus abogados deberían haber sabido que tenían impedimentos para participar”.
Y aunque el vocero de Gobierno informó ayer que el Ejecutivo insistirá en volver a hacer la licitación, el reconocimiento del error por parte del Presidente Sebastián Piñera desde Lima y la salida de Wagner revelaron que en La Moneda no se dimensionó el impacto que esto podía tener.
En todo caso, el ministro de Economía, Pablo Longueira, mostró desencanto con la decisión pues se trataba de “un gran negocio para Chile”.
El interés de Longueira es claro dado que la licitación del litio fue incluido a comienzos de año en las diez medidas que agregó su cartera a la lista de 50 medidas de la agenda de impulso competitivo y que no había sido considerada por el ministerio mientras lo lideraba Juan Andrés Fontaine.
En todo caso, cercanos a Economía aseguran que no tuvieron ninguna participación directa en la licitación. “No pasó ningún documento”, aseguran en su entorno.
Los empresarios igualmente mostraron su desencanto, aunque con optimismo hacia el futuro. “Lamentamos que esto no se haya descubierto inicialmente, en este proceso que tuvo una gran cobertura pública, (pero) esperamos que más adelante se pueda volver a relicitar esta pertenencia”, comunicó la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa).
En todo caso, las piedras en el camino seguirán presentes para el Ejecutivo. Además del llamado de parlamentarios de la oposición y trabajadores del sector minero para que sea Codelco el que explote estos recursos, la firma Li Energy anunció que pedirán que se les declare ganadores de la licitación.
La firma, en consorcio con Mitsui, Daewoo y Posco, presentó la segunda mejor oferta detrás de SQM en la licitación fallida, con US$ 20 millones, la mitad de la empresa de Ponce Lerou, y por eso, pensaba que les podría haber asignado el proceso a ellos, tras la caída de SQM.
Junto con ello, el conflicto político generado con el error de Wagner incrementa los cuestionamientos originales de haber optado por la estrategia de licitar el litio a través de los Contratos Especiales de Operación del Litio (CEOL) y no de una ley que aprobara el Congreso.
Por ello, a juicio de Gustavo Lagos, si el Ejecutivo quiere insistir en la explotación del litio el ministro de Minería, Hernán de Sominihac, tendría que renunciar para evitar cuestionamientos por posibles conflictos de interés.
Esto, dada la permanente crítica por ser hermano del subgerente general de SQM, Patricio de Solminihac.
En tanto, en el entorno de SQM existía profunda molestia con el gobierno, por lo que calificaron como una “decisión política”.
Aunque se trataba únicamente del 1 % de las reservas de litio del país, la posibilidad de agregar 100 mil toneladas de litio a la producción local la habría incrementado en casi un tercio anualmente.
Según las estimaciones de Lagos, Chile produce 11.300 toneladas de litio al año, de las cuales dos tercios los genera SQM. Las cinco mil toneladas anuales que podría agregar SQM habrían elevado casi en un tercio la producción nacional.
Aunque la invalidación del proceso era una oportunidad de negocio para SQM, el mercado no castigó seriamente su acción. El papel cayó 1,55 % ayer, acumulando una baja de casi 3 % desde que se anunció la revisión del proceso.
Las corredoras de bolsa tampoco analizaron con dramatismo la situación dado que la empresa aún no invertía en el proyecto y el año pasado el litio representó solo un 10 % del negocio de SQM.
Para Ponce Lerou, este revés confirma que 2012 será un año para olvidar. Está peleado con las AFP, el fondo Moneda Asset y la SVS lo tiene en la mira por la manera en que utiliza las sociedades cascada para controlar SQM.
Ayer no quiso hablar, pero fuentes cercanas sostienen que este último golpe le dolió y cree que es parte de una operación política en su contra.