Salta a la luz la dura batalla entre las AFP y bancos para manejar US$ 7.000 millones de ahorros previsionales
Cada dos o tres años se vuelven a mostrar los dientes, pero esta vez la torta a repartir es más grande, por lo que la lucha es más dura.
Las peleas son entre caballeros y damas, aunque sin pelos en la lengua. Los bancos y las AFP reflotaron en estos días la antigua disputa que mantienen debido al conocido interés de los primeros por entrar al negocio de gestionar las platas de los afiliados de las AFP.
Antes fue la pelea por administrar los recursos que obligatoriamente los afiliados a las AFP deben cotizar, como el 10 % de su sueldo imponible. Este botín suma unos US$ 160.000 millones y solamente las AFP pueden manejarlos.
La actual pelea es por la gestión de los ahorros que voluntariamente los afiliados hacen cada mes, que se conocen como Ahorro Previsional Voluntario (APV) cuyo botín a junio superaba los US$ 7.000 millones y donde los márgenes pueden ser más jugosos que los de los ahorros obligatorios.
La batalla la dieron por medio de cartas enviadas al diario La Tercera, donde se cuestionaron mutuamente sus costos, concentración y diversificación para gestionar los dineros de los chilenos.
En una esquina, por los bancos, el contricante fue la Asociación de Administradoras de Fondos Mutuos (AAFM), industria cuyo patrimonio administrado está concentrado en más de un 82 % en la banca. Por las AFP, el gladiador fue Guillermo Arthur, presidente del gremio que las asocia.
Eugenio Claro lanza la primera piedra
La pelea partió cuando otro actor del mercado financiero, el socio de Munita, Cruzat y Claro, Eugenio Claro, publicó una columna donde favorecía abiertamente a las AFP como agentes más idóneos y convenientes para manejar el APV, diciendo explícitamente que eran mejores que los fondos mutuos.
El mercado del AVP fue abierto hace una década a actores distintos de las AFP, para que pudieran entrar a competir por manejar esos activos. Desde entonces, las AFP han ido perdiendo poder, aunque siguen siendo líderes, controlando la gestión del 57 % de los dineros.
Le siguen desde lejos las compañías de seguros (varias de ellas vinculadas a bancos) con 17,7 % de la industria, las administradoras de fondos mutuos con 15 % y las corredoras de bolsa con un 9 %.
Claro afirmó en su documento que las AFP cobran un tercio de lo que cobran las firmas ligadas a la banca en comisión (0,56 % anual promedio en AFP y 1,6 % en fondos mutuos, según Claro). Aun más, estimó que esta diferencia se traduciría en un 19,4 % de menor pensión para quienes no ahorraren en las AFP, asumiendo rentabilidades similares.
Además, Claro puso el dedo en la llaga a los fondos mutuos, afirmando que con las AFP hay cinco fondos, de mayor a menor riesgo, que permiten a los afiliados que sea fácil elegir entre una y otra opción, a diferencia de los miles de instrumentos que disponen las administradoras de fondos mutuos, donde no recomienda invertir por ser difícil de “ganarle” al mercado, cambiándose de uno a otro.
Y cerró con una dura recomendación en contra de los fondos mutuos, asegurando que son estos los que más publicidad hacen para llamar a invertir, lo cual, a su juicio, no debe ser considerado por los clientes.
“A la hora de invertir en el mejor instrumento de APV, no utilice sólo la publicidad o promoción para informarse, sino que infórmese preguntándole a alguien que entienda de finanzas y que no tenga conflictos de interés”, resaltó Claro.
Esto desató la molestia de la AAFM, que envió otra columna en la que encaraba de lleno a los bancos.
La respuesta de los fondos mutuos
En ella, la gerente general de la AAFM, Mónica Cavallini, afirmó que los fondos mutuos tienen más de 2.260 series de fondos, lo que genera una diversificación para los clientes, que no puede dar la AFP, dado el nivel de concentración.
“La ventaja de invertir el APV en los fondos mutuos es que las personas pueden diversificar sus inversiones, dentro de una amplia gama de variedad de fondos y administradoras, las cuales son ofrecidas por 19 administradoras, lejos de la limitada oferta entregada por las AFP, y por qué no decirlo, lejos también de la concentración que existe en dicha industria”, señaló Cavallini.
Lo que más le dolió a las AFP, en todo caso, fue que Cavallini apuntara a un problema de fondo en el ámbito del ahorro previsional que lideran las AFP desde 1981 cuando José Piñera creó las AFP: la insuficiencia del ahorro obligatorio creado por el hermano del actual Presidente para tener buenas pensiones.
“El ahorro obligatorio no basta y nos deja en una posición de desmedro importante respecto de lo que es la remuneración obtenida durante el tiempo en el mercado laboral formal”, sentenció Cavallini, quien refutó a Claro en el tema de los costos para los usuarios, que sólo 60 de las series de fondos cobran comisiones de colocación y que no se cobra por traspasar platas en el APV.
Ayer la respuesta de Arthur fue dura y por el mismo medio. “No es efectivo que el ahorro obligatorio sea insuficiente para obtener una buena pensión al final de la vida laboral para la generalidad de las personas”, recalcó el ex ministro del Trabajo del mismo gobierno que creó las AFP, aunque en años distintos de los que participó José Piñera.
Luego repasó a Cavallini afirmando que “la opinión pública debe tener claro que los fondos mutuos no administran gratis el APV, como parece desprenderse de sus palabras, sino que cobran comisiones, las cuales, en promedio, son tres veces superiores a las de las AFP”.
Y terminó refutando a la ejecutiva de los fondos mutuos sobre el nivel de competencia. “El mercado del APV, contrariamente a lo señalado, no es cautivo, sino competitivo, y en él participan actores de diversas industrias…”, lanzó, tras lo cual argumentó que es “discutible” el hecho de que elegir entre “cientos o incluso miles” de fondos, sea mejor opción que las AFP.
La disputa recordó las casi añejas batallas entre los bancos y las AFP. La última fue en 2010, cuando recién asumido el gobierno de Piñera, Cavallini propuso abrir el mercado del ahorro previsional obligatorio que manejan las AFP a los fondos mutuos, lo que fue duramente rechazado por las AFP que dijeron que la participación de éstos en el APV no ha reducido en nada el costo para los usuarios.
Dos años antes la banca y las AFP se habían enfrentado en el Congreso a propósito de la discusión de la Reforma Previsional, que finalmente fue aprobada a comienzos de 2008.
La idea de que entraran los bancos fue uno de los mayores puntos de discusión en Valparaíso, junto con el proyecto de la Concertación de crear una AFP estatal. Ambas propuestas se cayeron finalmente.
Pero los bancos no pierden la esperanza y las AFP no están dispuestas a ceder un negocio que les genera más de US$ 400 millones de ganancias al año, aunque los fondos no renten nada en el mismo, como ocurrió en 2011.
En dicho período los fondos A, B y C cayeron entre 3 % y 11 %, pero las ganancias de las AFP superaron los US$ 400 millones. Por eso Principal ofreció US$ 1.500 millones por Cuprum, el cuarto actor de mercado y es también la razón por la cual probablemente Metlife o Prudential paguen más de US$ 2.000 millones por Provida.
En el mercado de las AFP, en todo caso, advierten que no se pueden comparar los rendimientos. Esto, porque las administradoras de fondos mutuos, afirman fuentes de mercado, eliminan los fondos cuando éstos generan muchas pérdidas.
En efecto, hay numerosos fondos mutuos inscritos en la SVS que ya no están vigentes.
Pese a los disparos de Arthur, Cavallini no quiso continuar la disputa epistolar y parece que, por el momento, hay una nueva tregua.