Economía mundial enfrenta su tercera crisis en 5 años sin los mercados emergentes para salvarla
La economía global enfrenta su tercer mayor freno a la expansión en cinco años conforme los mercados emergentes, desde China hasta Brasil, se desaceleran provocando un debate acerca de cómo deberían reaccionar los diseñadores de las políticas.
Transcurridos tres años desde que los países en vías de industrialización sacaron al mundo de la recesión inducida por el colapso hipotecario estadounidense, la fiabilidad de la fuente de energía está disminuyendo conforme la crisis de la deuda europea persiste. El Fondo Monetario Internacional considera que crecerán un promedio de 5,8 por ciento en el medio decenio hasta 2016, casi dos puntos porcentuales menos que los cinco años previos a la profunda depresión de 2009.
Los responsables de finanzas en las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial abandonaron Tokio este fin de semana sin coincidencias respecto de cómo resolver la cuestión, en tanto el responsable del banco central de Corea del Sur instó a Asia a agregar estímulo mientras que Rusia y Brasil exhortaron a los países ricos a resolver sus propios problemas. Lo que está en juego es una economía mundial que, en palabras del gobernador Stanley Fischer de Banco de Israel, está “horriblemente cerca” de la recesión.
“Existe el temor de que en el corto plazo el motor de crecimiento que brindaba un apoyo tan grande esté frenándose”, dijo Jacob Frenkel, presidente de JPMorgan Chase International y predecesor de Fischer en Israel. “Todavía siguen creciendo, pero estamos viendo un nivel más bajo del previsto en todo el mundo”.
Medidas de Europa
Las reuniones del FMI culminaron ayer con expresiones de optimismo respecto de que Europa ahora cuenta con una infraestructura de políticas para sofocar su agitación y a la vez con un choque entre Alemania y el fondo relativo a lo que tienen por delante países con problemas de escasez de efectivo como Grecia.
Economías desarrolladas como Suiza y Japón se unieron a Brasil para hacer sonar una señal de alarma sobre la fortaleza cambiaria excesiva, aunque los delegados no se pusieron de acuerdo sobre el grado correcto de austeridad fiscal al impulsar a los Estados Unidos a no caer al precipicio fiscal.
“Los ministros debatieron una respuesta a corto plazo para la economía global, pero sus opiniones no estuvieron armonizadas en una dirección”, dijo el ministro de Finanzas surcoreano Bahk Jae Wan a los periodistas en Tokio. “El mundo tiene un problema de liderazgo”.
Es posible que los inversores todavía no estén sintonizados con los riesgos, dijo Barry Eichengreen, profesor de economía en la Universidad de California, Berkeley. Si bien los referentes de las acciones estadounidenses experimentaron la semana pasada la mayor caída desde junio, el Índice Standard Poor’s 500 todavía está 19 por ciento más alto que hace un año. En cambio, el Índice MSCI Mercados Emergentes subió menos del 6 por ciento en los últimos 12 meses.
“Me preocupa el hecho de que los mercados de acciones, sobre todo en los Estados Unidos, aventajan al crecimiento”, dijo Eichengreen en una entrevista en Tokio.
El debate se centra en cuánto más quieren impulsar el crecimiento los mercados emergentes. En tanto Corea del Sur y Brasil bajaron las tasas de interés la semana pasada, Singapur se sumó a India y China resistiéndose al estímulo monetario en tanto se protegen contra la inflación y los riesgos de los precios de los activos.
“Algunos estaban creciendo demasiado y sufriendo presiones inflacionarias, de modo que pusieron los frenos”, dijo Mario Blejer, ex presidente del banco central de Argentina y ahora vicepresidente de Banco Hipotecario SA. “En cierto modo, eso es bueno, pero no quieren exagerar”.