Fernando Larraín “unplugged”: habla de Enersis, Cencosud y el futuro de la corredora
Una vez al año, el gerente general y socio del mayor holding financiero no bancario del país, Larraín Vial S.A., Fernando Larraín, habla en público. Una especie de mito empresarial, afincado en su recelo por opinar con micrófono abierto.
Ayer, en un encuentro con sus clientes en el hotel Sheraton de Viña del Mar, Larraín repasó la actualidad económica en Chile y el mundo. Nada muy novedoso: Europa en crisis, con difícil salida en el corto plazo; Estados Unidos recuperándose pero lentamente; y China un poco misteriosa, según el ejecutivo y empresario, pero hasta ahora suficientemente musculosa para mantener a Chile y otros países creciendo en medio de la tempestad.
En sus 20 veinte minutos de exposición, eso sí, repasó a algunos, como al ex Presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, por haber dicho hace un año que la banca española era sólida y que Estados Unidos debía tomar medidas con su sistema financiero. “Al pobre Zapatero lo tienen escondido ahora, no sale a ninguna parte”, ironizó Larraín.
También a Argentina, por su camino económico alternativo a Chile y Colombia, lo que según Larraín, le permite dar beneficios “de corto plazo” a sus ciudadanos, pero con impacto en el mediano y largo plazo por el fuerte aumento en el gasto público.
Sobre Chile, Larraín es puro optimismo en cifras generales. Cree que crecerá 5,3 % en 2012, la más alta proyección de una corredora local.
La estimación se afirma en que China se mantendrá creciendo, aunque Larraín sembró dudas sobre el gigante asiático.
“De China se sabe muy poco. ¿Cuán fuerte es la economía china? la firme, la firme, no se sabe mucho, no vamos a entrar en las razones de por qué, pero no se sabe mucho”, apuntó en relación al país comunista que hoy, paradojalmente, sostiene el carro del crecimiento del capitalismo mundial.
Larraín asimismo opinó que Chile podrá seguir creciendo gracias a que el empleo crece muy fuerte, la productividad y los ingresos también, impulsando el consumo.
Eso sí, reconoció que el actual nivel del tipo de cambio (que ha caído frente al peso) mantiene al Banco Central en una encrucijada de difícil solución.
El dólar ha caído y el BC podría estar tentado a bajar las tasas para levantarlo, pero puede provocar efectos no deseados en la inflación, ya que con la economía creciendo fuerte, pleno empleo, el consumo volando, esa medida puede despertar el fantasma inflacionario.
“Este es el dilema, esto es lo que debe estar pasando en el Banco Central. Esos cinco señores se juntan todas las mañanas y dicen qué hacemos”, comentó Larraín.
Luego, como pocas veces, se dio tiempo para hablar de todo.
Sobre las posibilidades de expansión internacional de Larraín Vial S.A, dada la asociación de la competencia con operadores extranjeros —Celfin con BTG, IM Trust con el Banco de Crédito de Perú y Munita, Cruzat y Claro con Itaú—, Larraín reiteró que se lo toman con calma. “Hemos privilegiado crecimiento orgánico y creo que vamos a seguir con ese proceso, porque nos ha funcionado”, afirmó.
De hecho, reconoció que “nos han ofrecido cosas, pero en general hemos privilegiado crecimiento orgánico”, aunque advirtió que la empresa no está en venta y que no está en los planes de la firma dejar el negocio. En todo caso, recordó que evalúan opciones en Centroamérica, como inversionistas.
El polémico aumento de capital de Enersis
Del millonario aumento de capital de Enersis, donde se ha visto involucrado su socio en la corredora, Leonidas Vial, dijo que no ve conflictos: “No hay ningún conflicto de interés entre integrar la Bolsa de Comercio, que es una sociedad anónima que se cotiza en Bolsa, e integrar otro directorio. No hay ningún conflicto de directorio, como lo estipulan las leyes y reglamentos”, explicó, agregando que no comparte las críticas de AFP como Habitat.
Se refería al hecho que Vial integra el directorio de Enersis y, al igual que otros directores de la eléctrica, también se sienta en la mesa de la Bolsa de Comercio de Santiago.
Aun más, consultado por la situación de empresarios dueños de corredoras y al mismo tiempo directores de empresas —práctica no poco común en Chile, pero que está siendo cada día más cuestionada— Larraín fue claro: es legal.
Usando un tono jovial y con un toque de ironía, Larraín respondió: “Sí, como, por ejemplo, don Luis Enrique Yarur (dueño de la corredora del Bci) o Andrónico Luksic (dueño de la corredora Banchile), que son socios de una corredora y al mismo son directores de algunas de sus empresas. Yo personalmente no veo ninguna incompatibilidad en esos roles, no lo establece la ley y no hay ninguna incompatibilidad… No veo ninguna incompatibilidad del punto de vista ético”, sostuvo.
Larraín se mostró de acuerdo con la forma en que ha operado la institucionalidad y para ello recurrió al ex Presidente socialista Ricardo Lagos en su reflexión.
“En definitiva, me parece que el marco regulatorio está funcionando bien, porque el proceso se está resolviendo, hay una mecánica; ahora, esa coreografía para lograr un acuerdo puede ser de una forma o de otra, pero en definitiva, en general, para citar al Presidente Lagos: las instituciones están funcionando”, concluyó.
En todo caso, reconoció que se podrían hacer cambios en la normativa que regula los gobiernos corporativos de las empresas, pero después que termine el proceso del aumento de capital del holding eléctrico. Y sobre el futuro de la negociación indicó que “va a haber que converger a un valor que deje tranquilo a todos los accionistas, sino no va haber transacción”.
Antes, el gerente de renta variable latinoamericana de Larraín Vial AGF, Tomás Langlois, había disparado contra la primera estimación del perito Eduardo Walker sobre el valor de los activos de Enersis, que Endesa España pretendía aportar el aumento de capital.
“Creo que en el primer estudio, me parece, está un poco inflado el precio de algunos activos, sobre todo cuando hay activos que se transan en bolsa y ya tenían algún precio de mercado como referencia”, enfatizó.
La apuesta chilena en Colombia
Sobre la millonaria compra de Carrefour Colombia a manos de Cencosud, Fernando Larraín, analizó las causas del escepticismo con que el mercado ha recibido la operación.
“Hay dos fuerzas: una, proyecciones de la compañía que espera que rinda (la compra) y, por otro lado, una emisión de acciones de la empresa que requiere ser financiada”, dijo Larraín.
A su juicio, la compra en US$ 2.630 millones fue un acierto, entre otras cosas, porque la compañía adquiere 100 ubicaciones estratégicas donde podrá en el futuro instalar multitiendas y tiendas de mejoramiento del hogar.
Sin embargo, reconoce que este nuevo aumento de capital de US$ 1.500 millones que se votará el 20 de noviembre en junta de accionistas (luego de haber terminado en junio pasado otro de US$ 1.300 millones), genera una dificultad de posible sobreoferta de acciones.
“No creo que haya ninguna desconfianza (en Cencosud), sino más bien un tema de oferta y demanda… Si hay mucha oferta de acciones, los precios se van a ver presionados”, agregó. Con todo, fue optimismo sobre la concurrencia de inversionistas a lo que calificó es el mayor aumento de capital que se ha hecho en el país. “El mercado chileno ha demostrado tener una liquidez enorme… El tema es el mismo: definir precios razonables para satisfacer esa demanda”, apuntó.
En su presentación, Langlois dio otro detalle que devela el valor que asigna la corredora a la apuesta de Cencosud.
“Creo que el valor estratégico de lo que compró es extraordinario, en el tiempo veremos si fue caro o barato. Tener 100 ubicaciones en Colombia es impensable, al lado del supermercado puede poner multitienda, home center, no se por qué me tinca que le ganaron el quien vive una vez más a Falabella”, dijo Langlois en alusión a la estrategia hasta ahora de la cadena de Solari, Cuneo y Del Río de crecer en forma orgánica.
Crisis energética
“Hemos estado pisando una línea muy fina, de que llueve cuando debe llover, de que llegue gas cuando se necesita. Pero ojo: si tenemos sequía en un año, tenemos crisis de energía”, advirtió Larraín al analizar la situación de abastecimiento eléctrico, que genera incertidumbre en el mundo empresarial tras el rechazo de proyecto Central Castilla, de Eike Batista.
Para Larraín hay que actuar de inmediato. “Va más allá del gobierno, hay que lograr un nuevo acuerdo social, más allá de las autoridades, de decir cómo procesamos esto, lo que no es solución es no hacer nada, que es lo que parece estarse imponiendo. En la práctica las inversiones no se están ejecutando, porque los permisos no se logran, hay acciones judiciales, etc., en los hechos, no se están ejecutando las obras, no es un juicio político sino de otra naturaleza”, indicó.
El gasto público y la cuenta corriente
Con perspectiva oficialista, Larraín le bajó el perfil a los cuestionamientos que han hecho economistas como Jorge Selaive, Alfredo Coutiño (Moody´s) o Alejandro Fernández (Gemines), respecto al creciente déficit que está mostrando la cuenta corriente chilena y sobre el cual el Banco Central (BC) advirtió hace poco que el gasto fiscal debe crecer en forma moderada.
“Yo creo que todas las cifras en general en Chile muestran una holgura muy grande, porque el país está siendo muy prudente y el crecimiento de la demanda está siendo acompañado de un crecimiento muy significativo de la productividad, probablemente debería ser acompañada de una continuación de estas reformas microeconómicas que está facilitando el crecimiento de la productividad, tecnología a capacitación, etc”, señaló.
Para el gerente general de Larraín Vial S.A., “el BC está haciendo su trabajo y está diciendo, siempre en un escenario y asignando probabilidades: ‘si ocurre una serie de eventos negativos, el nivel de gasto en Chile sería insostenible’. Pero tienen que ocurrir esos eventos, mientras no ocurran a mi me parece que el nivel del gasto fiscal está dentro de lo prudente. No creo que haya dos técnicos que vayan a discrepar que estamos en niveles de suma prudencia. Y no hay que olvidar que hubo terremoto”.
Además, aseguró que la cuenta corriente se contabiliza de manera distinta a lo que se hacía hace cinco años, lo que lleva a que sea imposible comparar las cifras actuales de déficit con las pasadas.
Finalmente, aunque valoró que se ponga atención y se vigile el nivel del déficit, llamó a la calma. “Me parece que el entorno chileno hoy, en que básicamente no tenemos deuda del Estado, más bien somos acreedores netos, el nivel de déficit de cuenta corriente que tenemos es perfectamente sostenible”, subrayó.