El peso argentino sale del sistema financiero por el efecto de cepo cambiario
Los controles cambiarios de la presidente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, están haciendo que el peso salga del sistema financiero formal.
La cuarta parte de los argentinos guardan sus pesos en casa, más que el 19 por ciento que lo hacía el año pasado, según una encuesta llevada a cabo en septiembre por la Universidad Católica Argentina y TNS Gallup. Este aumento refleja el hecho de que la gente está retirando el dinero de los bancos para comprar dólares en un mercado negro en el que el costo de la moneda estadounidense trepó 35 por ciento este año, según la firma de investigación de Buenos Aires EconViews.
La salida del dinero del sistema financiero priva a los bancos de fondos y atenta contra los esfuerzos de Fernández para mantener bajas las tasas de interés y apuntalar la recuperación económica. La tasa de los depósitos a 30 días subió 1,8 punto porcentual en los últimos cuatro meses, a 14,8125 por ciento. Una caída de tres días de 0,8 puntos porcentuales que redujo el aumento de la tasa de referencia resultará efímera en tanto la inflación anual de 24 por ciento lleva a más argentinos a trasladar su dinero a la economía informal, dijo Eric Ritondale, economista de EconViews.
“El dinero se está yendo del sistema bancario y la economía formal”, señaló Ritondale en una entrevista telefónica desde Buenos Aires. “Por más que el gobierno quiera fomentar el uso de pesos, la verdad es no va a poder lograrlo. No se puede hacer” con tasas de interés inferiores a la inflación.
Disparidad de tasas
La llamada tasa badlar, que pagan los bancos por los depósitos de 1 millón de pesos (US$210.500) o más, trepará a 17 por ciento a fin de año, agregó Ritondale. Ese porcentaje es más del doble de las tasas similares de Brasil y casi cinco veces las de México.
La tasa de interés promedio que se ofrece entre los bancos por depósitos a plazo de menos de 100.000 pesos cayó del nivel más alto en ocho meses de 12,85 por ciento el 19 de octubre a 12,64 por ciento el 22 de octubre, muestran los datos del banco central. Los depósitos totales en pesos aumentaron al ritmo más lento en un año en septiembre, muestran los datos del banco central.
Los controles impuestos por Fernández hacen que a los argentinos les resulte más difícil comprar dólares para protegerse de la inflación y el debilitamiento de la moneda.
La encuesta de la universidad, llevada a cabo entre el 21 y el 30 de septiembre, reveló que el 11 por ciento de los particulares dijeron que decidieron comprar dólares para guardar en casa o en un banco como método preferido para ahorrar después que se implantaron las restricciones, mientras que hace un año ese porcentaje era del 21 por ciento.
Ritondale dice que cada vez más particulares recurren al mercado paralelo para vender sus pesos y comprar dólares.
“Conforme crece el mercado paralelo, cada día hay más pesos fuera de la economía formal”, explicó Ritondale. “Si no se suben las tasas de interés, vamos a ver cómo se dispara el tipo de cambio del mercado negro”.