¿Una alerta para Chile? Deuda aplasta sueños empresariales de universitarios estadounidenses
El Dr. Steve Sherick quiere desarrollar la empresa de atención de urgencias que creó hace dos años y actualmente emplea a siete médicos y dos personas con horario reducido a cargo de la administración. Los préstamos estudiantiles por US$ 300.000 que pesan sobre él y su esposa dificultan esa perspectiva, dijo.
Sherick, de 36 años, que tiene un contrato con un hospital en Trinidad, Colorado, unas 200 millas (320 kilómetros) al sur de Denver, se graduó en 2009 con una deuda de aproximadamente US$ 140.000. Eso sin contar los préstamos estudiantiles de su esposa, oncóloga pediátrica, y su hipoteca. Le gustaría contratar a un administrador con horario completo y ofrecer salarios más competitivos para atraer médicos a trabajar en la comunidad rural.
“El hecho de empezar ya cuatro pasos por detrás de la línea de inicio desalienta el espíritu empresarial”, dijo Sherick.
Es posible que ex estudiantes agobiados por US$ 1 billón en préstamos estudiantiles no puedan llegar a crecer o formar pequeñas empresas y crear empleos para sí mismos y para otros. Si bien el trabajo independiente entre las personas de 65 años en adelante creció 24 por ciento en 2010 en comparación con 2005, durante ese mismo período cayó 19 por ciento entre individuos de 25 años para abajo, según la Small Business Administration.
“La carga de deuda estudiantil limita considerablemente las opciones viables después de la graduación”, dijo Dane Stangler, director de investigación y política en la Fundación Kauffman, con sede en Kansas City. “El hecho de que la deuda estudiantil sea más alta y los préstamos bancarios más estrictos, frena la capacidad de los estudiantes para correr riesgos y crear una empresa”.
43 por ciento
La participación del grupo de 25 años en la deuda estudiantil creció desde 25 por ciento en 2003 hasta 43 por ciento el año pasado. El saldo promedio de crédito para la educación en ese grupo de edad creció 91 por ciento en ese período, desde US$ 10.649 hasta US$ 20.326, según el Banco de la Reserva Federal de Nueva York. Esos saldos, que actualmente superan la deuda de tarjetas de créditos, están impidiendo a los adultos jóvenes menores de 30 comprar casas y autos, según un mensaje subido en abril al blog del sitio del banco en Internet.
La deuda estudiantil también puede llevar a no asumir riesgos y a no innovar, desalentando de esa manera la creación de nuevas empresas, dijo la Oficina de Protección Financiera al Consumidor (CFPB es su sigla en inglés) del gobierno federal en un informe publicado el 8 de mayo, que suscitó más de 28.000 comentarios.
“Para muchos jóvenes emprendedores, es fundamental invertir capital para desarrollar ideas, productos de mercado y contratar empleados”, dijo la CFPB. “Las cargas de deuda estudiantil obligan a estos individuos a desviar efectivo de sus empresas para poder cumplir con los pagos mensuales de los préstamos”.
Casi 23 por ciento de los 9.500 encuestados señalaron que habían postergado la creación de una empresa en razón de pagos mensuales de deuda estudiantil que debían a prestamistas privados, según un sondeo de 2013 realizado por Young Invincibles, una organización sin fines de lucro en defensa de los jóvenes, que aparece mencionada en el informe de CFPB. Ocho por ciento de lo que tienen deuda estudiantil privada declararon que no podían crear una empresa porque se les negaba un crédito, dijeron los encuestados.