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Hacienda saca cuentas alegres del Chile Day 2014 y promete más diálogo al empresariado

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Iván Weissman Senno
Por : Iván Weissman Senno Editor El Mostrador Semanal
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"Dictum meum pactum, mi palabra es mi compromiso; nuestra palabra, la palabra chilena, es también nuestro compromiso”, así fue como finalizó el ministro de Hacienda la ceremonia de apertura de la Bolsa de Londres.

La frase fue una alusión a uno de los principios de la London Stock Exchange, pero fácilmente podría usarse para sintetizar lo que vino a hacer el equipo económico de Michelle Bachelet a Londres: dar garantías al sector privado de que el gobierno los quiere como socios en las reformas y para reactivar la economía.

Y en general el consenso en Hacienda es que se hizo bien la pega y que los más de 200 ejecutivos del sector financiero y empresarios que vinieron al encuentro los escucharon, el dialogo fluyó y se generaron puentes de diálogo.

El ministro Arenas invitó a los empresarios chilenos, “especialmente a aquellos que están más vinculados a los mercados financieros, a trabajar juntos para transformar nuestro mercado de valores en un referente en nuestro continente”.

“Me voy con una satisfacción muy grande de Londres en términos de que efectivamente creo que ha habido un avance significativo en estrechar lazos, conversar abiertamente sobre cuáles son las materias que hay que enfrentar en Chile”, destacó el ministro.

La columna del Financial Times, que describe a la economía chilena como la que encarna mejor a la “nueva mediocridad”, molestó a la delegación, pero no cambió las conclusiones favorables. Los privados que asistieron al encuentro reconocen el esfuerzo del Gobierno, pero hay escepticismo en cuanto a si las promesas se convertirán en hechos reales.

Un viejo conocido de Chile y que maneja activos para inversionistas de alto patrimonio dijo que aún no está convencido de que este Gobierno entiende lo que hay que hacer. Manifestó que, en su encuentro con el ministro, las respuestas de éste fueron vagas y que no quiso abordar los temas complejos en profundidad. En su opinión, Arenas y su equipo vinieron a "hacer marketing y diplomacia".

El próximo test es la agenda laboral

El tema ya domina la agenda de muchos empresarios y así se lo hizo ver el gerente general de Falabella, Sandro Solari, al ministro Arenas, en una de las reuniones privadas que sostuvo el secretario de Estado con empresarios el lunes, durante el Chile Day.

Fuentes que fueron testigos del intercambio revelan que Arenas dio garantías de que la agenda laboral será consensuada, al igual como terminó siéndolo la Reforma Tributaria, y que él tomaría la responsabilidad de conducir las discusiones.

Ayer, le aseguró a la prensa que "no tenemos ninguna duda de que vamos a llevar adelante nuestra agenda laboral, la gradualidad y oportunidad la informará la Presidenta en su momento. Lo que he dicho es que estamos trabajando en la reforma laboral con la ministra Blanco. En lo personal, voy a estar absolutamente con la misma decisión que con la Reforma Tributaria. Al final, logramos dar certidumbre tributaria. Estoy absolutamente seguro que tenemos que trabajar también en la agenda laboral para generar estabilidad y certidumbre".

También durante el día de ayer, en uno de los últimos eventos, el ministro llamó a  “estrechar la alianza pública-privada, que tantos beneficios le ha dado a nuestro país".

La delegación gubernamental este año fue la más grande que ha asistido a este encuentro anual y revela la importancia que le dio el gobierno al evento.

En las últimas actividades en Londres, en la London School of Economics, Alberto Arenas destacó que “hemos logrado generar un espacio, con un diálogo abierto y franco en que colocamos los intereses de Chile por delante, con una relación estratégica público-privada para el crecimiento”.

En tal sentido, precisó: “El objetivo principal de este gobierno es establecer las bases para alcanzar un crecimiento inclusivo. La desigualdad afecta a las posibilidades de acceso a una educación y a capital humano de calidad, lo que impacta negativamente la productividad. Por ello es necesario afectar las variables reales de la economía, con el fin de asegurar la sustentabilidad para el crecimiento equitativo. Hay un círculo virtuoso entre el crecimiento y estabilidad social, política e institucional", concluyó.

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