Publicidad
PDG renueva directiva con baja participación: Patricio Quisbert derrotó a Zandra Parisi PAÍS

PDG renueva directiva con baja participación: Patricio Quisbert derrotó a Zandra Parisi

Publicidad

Más que un giro, la llegada de Quisbert se lee como continuidad. Su liderazgo llega a reforzar el mismo eje estratégico —incluido el impulso al proyecto “Parisi 2030”—, aunque con un mayor énfasis en ordenar la interna y recomponer la participación tras la última etapa del partido.


El Partido de la Gente (PDG) se reordena en medio del foco que concentra por la negociación de la Ley Miscelánea del Gobierno. El balance del fin de semana: cambio de mando interno, pero con una participación que abre más dudas que certezas.

Solo 1.106 de los 42.885 militantes habilitados participaron (apenas un 2,5%). Convocatoria baja, sin matices. Aun así, en la interna la interpretan como el punto de partida para reordenar una colectividad que necesita mantenerse activa si quiere seguir en primera línea.

Con resultados preliminares en mano, la Lista B se impuso. A la cabeza, Patricio Quisbert —contador auditor y excandidato a diputado por Tarapacá— como nuevo presidente, acompañado por los diputados Patricio Briones y Fabián Ossandón en las vicepresidencias. Derrota para la Lista A, liderada por la diputada Zandra Parisi, que cae junto a la mesa saliente de Rodrigo Vattuone.

Según consigna Radio Biobío, el propio Vattuone ya tomó contacto con Quisbert para felicitarlo y traspasarle la posta con una tarea clara: empujar el proyecto “Parisi 2030”, la apuesta estratégica del PDG para instalar a su líder en la próxima carrera presidencial.

Desde la nueva directiva el mensaje es de continuidad, pero con ajustes. Briones lo puso en simple: la idea es llegar a 2028 “con menos dudas y más certezas” sobre una eventual candidatura presidencial de Parisi. En paralelo, el diputado Cristián “Dr. File” Contreras habla de una etapa “más regionalista, transparente y responsable”, intentando marcar distancia con los cuestionamientos recientes.

Porque el PDG no solo lidia con su baja participación. También arrastra problemas financieros —balances rechazados por el Servel y cuentas aún sin sanear— que le impiden acceder regularmente a recursos públicos. A eso se suma el recuerdo incómodo del plebiscito digital de fines del año pasado, donde nunca se transparentó el número total de votantes.

En ese contexto, la elección tampoco ayudó demasiado a disipar dudas. Hubo 46 locales de votación a nivel nacional, pero la información fue escasa y difícil de encontrar. La web del partido, desactualizada desde 2023, no aportó mucho, y los resultados circularon más por WhatsApp que por canales oficiales.

Aun así, en el PDG bajan el perfil. “Para nada un fracaso”, aseguró Ossandón, quien ahora será vicepresidente. “Es un gran desafío y tenemos que hacernos cargo de aumentar la participación”, agregó.

Quisbert, por su parte, no esquiva el diagnóstico: reconoce la baja convocatoria y la instala como tarea inmediata. “Abrir el partido, convocar e integrar a más militantes”, dice, como hoja de ruta.

El nuevo presidente asumirá formalmente tras la ratificación del Tribunal Supremo del partido. Será el tercero en la historia del PDG, después de Luis Moreno y Vattuone, y tendrá dos años para ordenar la casa.

Publicidad