Embotelladoras proyectan inversiones por más de US$3.400 millones en Chile y Latam
nversiones por más de US$3.400 millones tienen en carpeta las principales embotelladoras chilenas: Ecusa (CCU, ligada al grupo Luksic), Embonor (de la familia Vicuña) y Andina (de los grupos Said, Gárces y Chadwick).
El objetivo de las compañías es aumentar su presencia en Chile, así como elevar sus participaciones en Latinoamérica, principalmente en Argentina, Brasil y Perú. También buscan bajar sus costos, los que se han visto golpeados por el alza de la energía y la mano de obra.
A diferencia de la mayoría de los mercados de Latinoamérica, el sistema de distribución es clave en Chile dado que las ventas se realizan principalmente mediante botellas retornables y los productos son comercializados en su mayoría a través de almacenes pequeños (las ventas en supermercados y mayoristas representan menos del 30% de los ingresos), destaca un informa de Fitch Ratings. De ahí que uno de los ítems que marca más presencia en los proyectos de inversión en las compañías sea el punto de venta.
Embonor -embotellador de bebidas refrescantes (bebidas gaseosas, aguas y jugos) licenciadas por Coca-Cola en Chile y Bolivia- tiene un plan de US$127 millones para este 2013, el cual se eleva a US$200 millones a desplegar entre 2014 y 2015. Del total de los recursos, dos tercios se destinarán a Chile y el resto a Bolivia.
En una presentación de Anton Szafronov, CFO Corporativo de Embonor, explica que las ventas se han duplicado en los últimos 8 años.
“Chile es un mercado maduro en términos de consumo per cápita, sin embargo, vemos que hay espacio para crecer en Bolivia, país que tiene un bajo consumo per cápita”, explica Matias Brodsky de Banchile.
En paralelo, Embotelladora Andina planea invertir unos US$350 millones este año para fortalecer sus operaciones en la región
Los fondos se destinarán a una nueva planta en Brasil y el resto a mantenimiento y fortalecimiento de operaciones, ha dicho Andrés Wainer, gerente corporativo de Administración y Finanzas de Andina.
El principal negocio de Andina es la producción, distribución y marketing de gaseosas Coca-Cola, jugos y aguas minerales en Chile, Brasil y Argentina. Además, distribuye cervezas para la empresa Fomento Económico Mexicano (Femsa) en Brasil.
“La empresa invierte fuertemente en el punto de venta con la instalación de refrigeradores y máquinas vending, así como en sistemas de información avanzados que le permiten refinar y perfeccionar su ejecución en el punto de venta. Asimismo, Andina está intentando optimizar sus sistemas de producción y distribución con el fin de controlar costos”, destaca el último informe de Fitch Ratings sobre la empresa.
Por su parte, el grupo embotellador y cervecero chileno CCU anunció en su última junta de accionistas inversiones por US$2.700 millones a 2020.
La firma ligada a la familia Luksic ha establecido un plan estratégico de cinco puntos.
Uno de sus objetivos es ingresar en mercados vecinos con foco en los negocios principales; participar con distintas categorías en Argentina y Uruguay. A ello se suma el ingreso al negocio de los productos lácteos en Chile, además de participar en el mercado de los polvos instantáneos. Por último, uno de sus focos es aumentar su participación en el mercado de los alimentos en Chile.
“A futuro, tanto el consumo en Chile como en Argentina presentan una oportunidad de crecimiento al compararlo con el consumo per cápita de otros países más desarrollados, niveles a los qué aspiramos alcanzar”, sostuvo el gerente de Administración y Finanzas de CCU, Ricardo Reyes, tras la última junta de accionistas.
En la reunión, CCU aprobó un aumento de capital por US$680 millones.
COSTOS LABORALES
La industria de las embotelladoras ha afrontado en el último tiempo diversas alzas, principalmente en materia laboral y de energía, lo que ha afectado el margen operacional de las compañías.
A ello se suma que la depreciación del peso chileno frente al dólar afecta negativamente a las empresas de refrescos y cervezas, ya que los precios de los commodities input están en dólares.
Barbara Angerstein, analista de Itaú BBA, explica: “Los costos operacionales suben en Chile, principalmente por los mayores costos de la energía. Además, los costos laborales para todas las embotelladoras han subido. Tienen presiones de márgenes, pero es una situación muy distinta dependiendo de qué producto se tenga”.