Publicidad

Pablo Baraona y nueva crisis del sector salmonero: «Hablamos de una pérdida de US$700 millones al año»

Publicidad
Iván Weissman Senno
Por : Iván Weissman Senno Editor El Mostrador Semanal
Ver Más


Es director de SalmonChile. Tras pasar cinco años alejado de la industria, hoy busca fortalecer al gremio que agrupa a las principales empresas del sector. Pablo Baraona, socio en junto a la estadounidense Icicle Seafoods de Salmones Aysén, asegura que tras la crisis del virus ISA -que provocó millonarias pérdidas a las empresas- se creó una normativa ineficiente y que ha elevado los costos de producción.

"Aquí falta mucho estudio, y se ha hecho todo a una velocidad extremadamente alta y tenemos malos resultados", acusa Baraona.

Por cerca de 10 años, el empresario participó en la propiedad de Salmones Tecmar, la que en el año 2000 fue vendida a Fjord Seafood, cuando manejaba una producción cercana a las 20.000 toneladas.

¿Qué condiciones hacen que Chile sea una potencia salmonera?

-Chile tiene condiciones naturales que lo hacen tener ventajas comparativas a nivel mundial. Es así como se ha creado una industria que exporta casi US$3.000 millones al mundo, pero hoy estamos viviendo un momento de crisis. Uno de los factores es la regulación que está equivocada, y no lo digo sólo yo, sino que también otras personas. Jan Trollvik, counsil de Noruega asegura que el sistema de barrios es ineficiente.

¿Esa situación se refleja en Salmones Aysén?

-Nosotros no tenemos problemas sanitarios y tampoco los tuvimos en el ciclo anterior con salares y cohos. También sabemos que hay casos como Cupquelán, que tampoco tienen problemas sanitarios, pero aquí se está haciendo ver que la industria sufre de problemas sanitarios de forma generalizada.

¿Cuánto favoreció la introducción de los Informes Sanitarios y Ambientales de Acuicultura?

-Aquí se dijo que se iban a revisar los fondos marinos, y el 35% de las concesiones tienen Informes Ambientales (Infas) negativas. El fondo marino es anaeróbico, pero lo que no entiende la gente es que cuando tengo que hacer Chuquicamata, necesariamente debo hacer un hoyo y eso genera consecuencias. Falta mucho estudio, y se ha hecho todo a una velocidad extremadamente rápida y tenemos malos resultados.

¿Qué tan diferentes son los costos de las salmoneras que operan en Noruega?

-Mainstream en el último trimestre perdió 1,8 coronas noruegas por cada kilo de salmón atlántico que produjo. También perdió 2,7 coronas en coho y ganó 1,3 coronas noruegas en truchas. Mientras en Noruega en promedio ganó 8,3 coronas. Seis coronas noruegas equivalen a un dólar. Prácticamente tenemos US$2 de diferencia por el kilo de salmón con Noruega. Si lo llevo a la mejor parte de Noruega son 10,8 coronas noruegas el margen. Esto es lo más grave que hay porque si mañana el precio baja 4 o 5 coronas, ellos siguen ganando plata y nosotros perdemos hasta el modo de andar.

¿Hay estimaciones de cuánto ha dejado de ganar la industria?

-Tenemos un cálculo: hasta el año 2007, previo a la crisis del ISA, producir salmón en Chile era US$1 más barato que en Noruega. Creo que la industria ha perdido competitividad en torno a US$1,5 por kilo producto de la actual normativa. Estamos hablando de una perdida de US$700 millones al año.

¿Y las empresas asumen su responsabilidad?

-Creo que las empresas salmoneras crecieron en forma desmedida y se descontroló su producción. Esto es insólito, seguimos perdiendo plata y la autoridad dice que es por una cuestión sanitaria, pero no es el único problema. El problema aquí es que el 35% de las Infas están malas y no hay solución.

¿Qué balance hace Salmones Aysén de este 2013?

-Este año lo vamos a cerrar con US$120 millones en ventas. Vamos a tener utilidades y estamos muy contentos, pero estamos sufriendo porque esta empresa trata de arrendar concesiones.

Hoy las concesiones están en muy pocas manos. Marine Harvest debe tener el 20% de las concesiones del país. Eso quita posibilidades. Ojalá algún día exista una licitación abierta, como lo planteó en su momento el ex ministro Pablo Longueira.

Publicidad