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Un total de 26.440 deudores de consumo salieron de la banca en un año

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A fines de 2012, la industria bancaria había advertido en distintas instancias de los riesgos que podría tener el aprobar el proyecto de ley que buscaba rebajar la Tasa Máxima Convencional (TMC). En ese entonces, señalaron que reducirla en exceso podría desbancarizar  hasta unas 670 mil personas. Un año después -diciembre de 2013-, el proyecto se transformó en ley y las advertencias de la banca en realidad. Al menos, en parte.

Un estudio elaborado por la Asociación de Bancos (ABIF), en base a datos de la Superintendencia del área (SBIF), arroja que a marzo de 2014 el número de clientes de consumo se redujo en 26.440 deudores en el tramo de deuda menor a 200UF, equivalente a un 1,15% menos que a marzo de 2013. Esto, pese a que el total de clientes en consumo aumentó 1,42% en el mismo período a 3.554.387, lo que se produjo principalmente  en los tramos superiores de crédito.  Así las cosas, lo anterior implica que del total de deudores en colocaciones de consumo, el 0,7% salió de la banca. 

Ya con la información sobre la mesa, el presidente de la ABIF, Jorge Awad, señala que el principal impacto de esta baja se debe a la reducción de la TMC y no a la contracción de la economía. “Estamos hablando a marzo de 2014 contra marzo de 2013, por lo tanto hay un gran período en que no hay baja de actividad”, destaca. Y las perspectivas del gremio es que este éxodo de los más riesgosos continúe en lo que queda del año. Awad afirma que “hemos dicho que de la banca podían salir unas 300 mil personas. No me cabe duda que a este ritmo van a terminar saliendo unas 300 mil personas, un 10% de los 3,5 millones de clientes de consumo (…) Nosotros dijimos lo que iba a pasar y está pasando”. 

Así, según el ejecutivo, “estamos siguiendo lo que dijimos desde el primer día: que la Tasa Máxima es una señal para no endeudarse, no para endeudarse y eso es algo que los consumidores están cada vez más aprendiendo, a analizarlo y, así se demuestra claramente que para menos de 200UF el número de deudores ya está cayendo”. Justamente es éste el prisma más optimista que Awad busca imprimir a los efectos que ha dejado la TMC: “la gente está entendiendo al tomar mayor conocimiento tanto por el lado del CAE como por otras informaciones que la Tasa Máxima existe para aquellas personas que no debieran ser deudores de la banca (…) Para las modalidades generales de consumo, la TMC es una luz roja, eso es lo importante y el gran aporte. Me quedo con que ha sido una buena educación financiera, forzada, pero una buena educación financiera”. Y es que “las tasas extremas corresponden a personas de alto riesgo, no es que los bancos ganen más, sino que tienen mucho más costo (…) La banca no hacía su utilidad con esa gente, porque es de alto riesgo, tenía más costo”. El representante del gremio destaca que “lo peor que podría haber hecho la banca es darle crédito a pesar de que no cubran los costos. La banca está actuando con la responsabilidad que ha actuado siempre. Si no se cubren los costos, no se da crédito”. 

El presidente de la ABIF resume este fenómeno desde dos puntos de vista. Por un lado, “salieron los que tenían que salir y nunca debieron haber estado”, pero también advierte que “lo más grave es que se vayan al mercado informal”. 

El Informe de Estabilidad Financiera del primer semestre de 2014 aborda esta situación, aunque sin nombrar el concepto de desbancarización. El informe señala que “la morosidad de la cartera de consumo se estabilizó en los primeros meses de 2014, lo que se ha acompañado por un menor tamaño de los castigos y el gasto en provisiones desde mediados de 2013”. El documento del Banco Central añade que lo anterior “se puede asociar al cambio en la composición de crecimiento bancario hacia sectores de ingreso medio y alto, en desmedro de los menores ingresos, lo que también se ha reflejado en una reducción de las divisiones especializadas de los bancos grandes. Así el crecimiento en consumo ha sido impulsado por el tramo de deuda entre 400 y 3.000UF”.

En efecto, ya varios bancos de la plaza, como Santander y Banco de Chile, han decidido reenfocarse en los segmentos de mayores ingresos, justamente porque frente a la reducción de la TMC, el negocio se hace más estrecho. En la industria han advertido que trabajan con costos reales y que intereses más bajos simplemente dificultarán la viabilidad del negocio, sobre todo para las divisiones de consumo que apuntan a rentas más bajas. Y es que a mayor riesgo, requieren aplicar un mayor interés. Lo anterior implicó el cierre o la reconversión de sucursales de consumo.

Las cifras entregadas por el IEF también evidencian esta tendencia. Si bien aumentó la deuda promedio de los hogares en consumo a 6,1% durante el 1T14 (desde 1,5% de igual período de 2013), los deudores se redujeron drásticamente: desde 7,6% a 1,0% en el mismo período. “Este menor crecimiento de los deudores es coherente con la contracción que desde mediados de 2013 se observa en las áreas especializadas de consumo de la banca”, reafirma el IEF. 

El consejero del Banco Central, Pablo García, refuerza la idea, al estimar que este fenómeno no puede ser atribuido a un comportamiento que dé cuenta de una desbancarización, sino más bien que se trata de algo cíclico (ver entrevista páginas 16-17).

Otros oferentes.

El informe del primer semestre de 2014 recuerda que “las colocaciones de consumo no bancarias no muestran aumentos anuales en los últimos dos trimestres y mantienen una participación de 28% en este tipo de créditos”. El gerente general del Retail Financiero, Claudio Ortiz, advertía a fines de mayo que “hemos visto una incertidumbre regulatoria tras la rebaja de la TMC”. El ejecutivo explicaba que “esto ha hecho que las empresas sean más exigentes en el otorgamiento del crédito. Además, han ido migrando de los sectores de menores recursos a los de mayores ingresos. Esa evolución ha ido dejando en el camino a mucha gente que ha recurrido a fuentes informales crediticias”.

En el caso de las cooperativas, de acuerdo a información de la SBIF, la actividad en el ítem consumo ha mostrado claros signos de desaceleración. De hecho la variación real de la actividad en 12 meses llegó a -8,25% a abril. Y la salida de las 26.440 personas de la banca, podría convertirse en una oportunidad para las cooperativas. Lo señalaba la presidente de  Coopera, Siria Jeldes: “se podría tener la oportunidad de capturar a las personas que la banca considere más riesgosa”. 

En el caso de las cajas de compensación, en tanto, el escenario no es del todo diferente. El vicepresidente ejecutivo de Cajas de Chile, Eusebio Pérez, explica que durante los primeros cuatro meses del año las colocaciones aumentaron 6,6% interanual hasta $447.250 millones. Sin embargo, el número de colocaciones se contrajo 4,5%. El ejecutivo señala que “hay menos personas que están recurriendo al financimiento por crédito”. Sin embargo, las razones que explicarían este fenómeno en el caso de las cajas es distinto. “El proceso de desaceleración está influenciando esto. Hay un riesgo que la gente está percibiendo por la desaceleración (…) El impacto de la TMC siempre se pensó que iba a ser acotado”. Pérez agrega que ante una revisión de los créditos que entregan las cajas por un mayor riesgo “como el descuento es por planilla, lo más probable es que si hay alguna disminución por ese lado no sea tan importante”.

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