Mercado consolida apuesta de 2 bajas más de TPM y BC ve mayor efecto monetario en 2015
Tal como había anticipado la semana pasada un sondeo realizado por PULSO a diversos agentes del mercado, la Encuesta de Operadores Financieros (EOF) correspondiente a la segunda quincena de julio que realiza el Banco Central, corroboró que la mayoría de los analistas prevé que habrá 2 recortes adicionales de 25 puntos base a la tasa de interés en el actual ciclo de expansión de la política monetaria.
De esta forma, de acuerdo con la consulta del ente rector, la Tasa de Política Monetaria (TPM), que actualmente se ubica en 3,75%, llegaría a 3,25% a febrero del próximo año -según la mediana de las proyecciones-, apostando a que la próxima baja se producirá en la siguiente reunión del 14 de agosto.
A la fecha, el instituto emisor acumula una baja de 125 puntos base desde que inició su proceso de disminuciones en octubre del año pasado, con el objetivo de estimular el crecimiento de la economía que ha reducido notoriamente su dinamismo.
El presidente del Banco Central, Rodrigo Vergara, refrendó ayer esta estrategia del ente rector, pero puntualizó que el efecto más notorio y relevante de este relajamiento monetario se dejará sentir en 2015 en el repunte de la actividad, si bien éste debiera comenzar a notarse hacia el cuarto trimestre de este año.
“Todo eso va a significar un impulso por el lado monetario muy importante (…) todo esto que ha sucedido va a tener un impacto no inmediatamente, sino que hacia adelante y particularmente más fuerte en el 2015”, señaló en entrevista con Reuters, donde ratificó que se mantiene el sesgo expansivo, aunque precisó que “las decisiones se tomarán cada mes dependiendo de la evolución de las condiciones económicas y de cómo eso impacta en las proyecciones futuras de inflación”.
Inflación acotada.
Justamente sobre este punto, los operadores financieros estimaron que la inflación nuevamente dará un ‘respiro’ tras los fuertes registros de principio de año, proyectando un IPC de sólo 0,1% para julio, con lo que acumularía una variación de 2,5% en los primeros siete meses del año, con una variación en 12 meses similar a la actual (4,3%).
Mientras, las expectativas de los agentes privados a largo plazo, continuaron ajustándose a la baja, ubicándose en 2,7% a 12 meses, equivalente a 0,1 punto porcentual menos de lo esperado en junio.
Esta situación también alivió al titular del ente rector, quien manifestó en la misma entrevista que se trataba de algo que “naturalmente es tranquilizador. El hecho de que la inflación haya estado por encima del rango de tolerancia es un elemento de preocupación, pero también da mucha tranquilidad que esto siga anclado en la meta en términos de las expectativas”.
Respecto a la depreciación del peso, que en lo que va del año acumula una baja de 6,6%, lejos de mostrarse preocupado, afirmó que “vemos la depreciación con buenos ojos. Creemos que es positivo. Tiene un impacto sobre el sector transable de la economía”.