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Cuando de iGaming se trata, Chile tiene la delantera en América Latina: ¿qué lo hace tan diferente? CONTENIDO PAGADO

Cuando de iGaming se trata, Chile tiene la delantera en América Latina: ¿qué lo hace tan diferente?

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No es ninguna novedad el hecho de que la industria del entretenimiento virtual ha cambiado en todo el mundo. Pero, ¿qué pasa cuando ponemos el ojo en Latinoamérica? Veamos: mientras mercados como Brasil consolidan sus gigantescos marcos regulatorios y Colombia afianza su modelo, las miradas de los principales operadores internacionales se han posicionado con especial fuerza sobre un actor del Cono Sur: Chile. Y esto se debe, precisamente, a que a nivel regional, el país ya no es visto simplemente como un actor secundario.

Hoy en día, Chile se perfila como uno de los mercados emergentes más dinámicos y atractivos para el iGaming. El alto volumen de transacciones de sus usuarios y el inminente ordenamiento legal están reconfigurando un tablero de miles de millones de dólares. Es por eso que, a continuación, analizaremos las razones fundamentales que explican este fenómeno en el panorama digital actual.

#1 Chau chau a la “zona gris”: la era de la consolidación

El motor más potente dentro del ecosistema de iGaming nacional son, sin duda, los casinos online. Lejos de ser un fenómeno marginal, las plataformas digitales de renombre como VBET casino, que cuentan con opciones desde las tradicionales tragamonedas (slots) hasta mesas de casino en vivo con crupieres reales, capturan el interés de millones de personas a lo largo del territorio nacional.

Históricamente, la Ley N.º 19.995 (promulgada en 2005) diseñó un ecosistema robusto exclusivamente para los casinos presenciales o físicos. Al no contemplar la existencia de internet, la actividad de los operadores internacionales que ofrecen servicios en el país quedó alojada en una denominada “zona gris” o mercado offshore.

A pesar de fallos judiciales dictados por la Corte Suprema para bloquear dominios no autorizados y las advertencias de la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ), la demanda no ha dejado de expandirse. Las estimaciones de consultoras de mercado sugieren que más de cinco millones de chilenos participan o han interactuado con estas plataformas digitales.

Esta gigantesca base de usuarios activos, combinada con un gasto promedio por jugador significativamente más alto que el de otros países vecinos, convierte a Chile en un polo de alta rentabilidad a largo plazo.

#2 La base de la pirámide está en la conectividad

El éxito de cualquier ecosistema de iGaming depende directamente de la infraestructura tecnológica del país receptor. En este aspecto, Chile corre con una ventaja histórica en la región:

  • Penetración de internet de vanguardia: con una de las tasas de conectividad móvil y fija más altas de América Latina, el usuario chileno está plenamente habituado al consumo de servicios en la nube, streaming y comercio electrónico.
  • Inclusión financiera: a diferencia de otras naciones de la región donde la bancarización es baja, herramientas como la CuentaRUT de BancoEstado y la proliferación de tarjetas de prepago digitales han masificado el acceso a los pagos electrónicos.

Esta madurez digital permite que la transición hacia las plataformas de entretenimiento sea fluida. El apostador chileno promedio no experimenta fricciones tecnológicas al ingresar a interfaces complejas ni al gestionar transacciones de retiro o depósito.

#3 Pero… ¿de qué va el famoso marketing de afiliación?

Otro de los síntomas inequívocos de que Chile es un mercado en plena ebullición es la agresiva inversión publicitaria que la industria ha inyectado en el deporte y los medios de comunicación nacionales. Hasta antes de las restricciones severas discutidas en el parlamento, las marcas de iGaming eran los patrocinadores principales de los clubes del fútbol profesional chileno y de los canales de televisión.

Actualmente, el ecosistema transiciona hacia un marketing de alta intención y cumplimiento ético. Los sitios informativos independientes, las guías de reseñas especializadas y los afiliados enfocados en la transparencia se perfilan como los nuevos conectores entre el operador y el usuario. Al educar al consumidor sobre cuáles plataformas cuentan con licencias reconocidas (como Malta o Curazao) y cuáles cumplen con los estándares de ciberseguridad, se profesionaliza la industria antes de que las licencias chilenas entren en pleno vigor.

#4 Entendiendo el ABC del debate regulatorio

Ningún mercado puede considerarse un destino de inversión estable sin un marco regulatorio transparente. El factor definitivo que posiciona a Chile como la gran promesa del iGaming en el Cono Sur es la fase final de la discusión legislativa de su Proyecto de Ley de Apuestas en Línea. El debate legislativo que se arrastra en el Congreso busca precisamente terminar con la fuga de capitales hacia el extranjero y establecer reglas de juego claras.

Los ejes centrales que configuran este nuevo paisaje legal incluyen los siguientes.

  • La actual propuesta busca expandir las facultades fiscalizadoras mediante la creación de la Superintendencia de Casinos, Apuestas y Juegos, la cual se encargará de otorgar licencias oficiales de operación.
  • A su vez, cabe mencionar que para operar con un dominio oficial local, las empresas constituidas como Sociedades Anónimas cerradas deberán demostrar solvencia, trazabilidad de fondos y pagar una tasa de garantía.
  • Por último, pero no por eso menos importante, la ley contempla la creación de una Política Nacional de Apuestas Responsables. Pero, ¿qué significa esto? Los mismos son sistemas de verificación biométrica para impedir el acceso a menores de edad y herramientas obligatorias de autoexclusión.

El desafío tributario: Aunque el camino regulatorio es inminente, el debate técnico actual gira en torno a la carga fiscal. Expertos del sector advierten que la combinación de un impuesto específico (20% sobre los ingresos brutos) sumado al IVA general (19%) podría encarecer la operación y ralentizar la migración de plataformas desde el mercado informal al regulado.

Sin duda, estamos ante un mercado listo para volar

Con todo lo visto, se puede decir que Chile reúne las condiciones ideales para la inversión en entretenimiento digital: estabilidad macroeconómica, alta alfabetización tecnológica, un sector financiero de punta y usuarios ávidos de ocio remoto. La inminente regulación en el Senado marcará un antes y un después. Aquellas marcas globales que logren adaptarse con éxito a las nuevas normativas fiscales y de cumplimiento se consolidarán en uno de los mercados emergentes más lucrativos y sofisticados de América Latina.

  • Este es un contenido publicitario, y, por lo mismo, es de exclusiva responsabilidad del auspiciador.
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