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Crédito: EFE
Delcy Rodríguez confirmó “histórico acuerdo” petrolero con EEUU y agradeció a Donald Trump
El presidente estadounidense declaró que el convenio asegura el “control mayoritario estadounidense sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo en Venezuela”. Oposición pidió que se haga público el alcance, los términos y condiciones del acuerdo.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó este viernes el “histórico acuerdo” petrolero con Estados Unidos y agradeció “altamente” al mandatario de este país, Donald Trump, y al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, por “su disposición en el desarrollo” de una alianza que describió como “un hito histórico en las relaciones bilaterales”.
En un comunicado, la líder chavista, al frente del Gobierno venezolano tras la captura de Nicolás Maduro por parte de EE.UU. en enero de este año, aseveró que el acuerdo, anunciado previamente por Trump, permitirá “incrementar considerablemente la producción de petróleo con la participación de operadores privados”.
En ese sentido, Rodríguez explicó que se contempla el desarrollo de 17 campos estratégicos, con “un potencial probado de 65.000 millones de barriles de petróleo, una inversión de más de 100.000 millones de dólares y más de 209.000 millones de dólares en tributos para el Estado”.
La mandataria expresó que el convenio fue suscrito gracias al “fortalecimiento de la relación” entre Caracas y Washington, que reanudaron formalmente sus vínculos diplomáticos en marzo pasado tras siete años de ruptura, y tendrá un “impacto significativo en el renacimiento” de Venezuela.
Además, facilitará un “importante flujo de inversiones destinado a la recuperación y reconstrucción de infraestructura estratégica para el desarrollo” de la industria de los hidrocarburos de la nación suramericana, que cuenta con las mayores reservas probadas de crudo del mundo.
“Estas inversiones contribuirán no solo a la recuperación y modernización de nuestra industria, sino también al crecimiento económico de nuestro país, a la seguridad energética de nuestro hemisferio y a un mayor equilibrio en los mercados internacionales”, aseguró.
Rodríguez, quien fue vicepresidenta de Maduro, señaló que el objetivo es “avanzar hacia la consolidación de una potencia energética productora”, poniendo las “inmensas reservas al servicio del desarrollo nacional, la generación de empleos, el incremento del ingreso de los trabajadores y el bienestar” de los venezolanos.
“Venezuela consolida así una nueva etapa de recuperación, crecimiento, producción, seguridad y prosperidad para nuestro pueblo”, agregó la presidenta encargada, quien el pasado lunes había dicho que su país produce hoy 1,23 millones de barriles por día (bpd) de petróleo, su nivel más alto desde febrero de 2019.
Poco antes, Trump anunció que EE.UU. “acaba de cerrar” con Venezuela “el mayor acuerdo petrolero de la historia mundial” que duplicará las reservas petroleras del país norteamericano.
En su red Truth Social, declaró que el convenio asegura el “control mayoritario estadounidense sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo en Venezuela”.
El republicano describió el acuerdo como una “alianza con el sector privado” que llevó a cabo el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, “en estrecha colaboración con la muy respetada presidenta interina de Venezuela”.
Rubio describió el acuerdo como “una gran victoria tanto para el pueblo estadounidense como para el venezolano”.
Claves del acuerdo
El día de la captura d Maduro el 3 de enero, el presidente Trump adelantó que las energéticas estadounidenses entrarían en el país sudamericano para explotar la industria petrolera de Venezuela. Casi nueve meses después, los dos países anuncian un acuerdo histórico por el que Washington controlará más del 20 % de las reservas de crudo venezolano.
Faltan muchos detalles del trato que Trump ha denominado “el mayor acuerdo petrolero de la historia mundial”, pero la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha precisado que supondrá el desarrollo de 17 campos estratégicos en el país con las mayores reservas de crudo probadas del mundo y una inversión de más de 100.000 millones de dólares.
El millonario acuerdo anunciado, tras meses de negociaciones, en torno a un sector estratégico clave, cimenta la relación entre las dos Administraciones sobre la que Trump ha declarado en varias ocasiones que Estados Unidos “está a cargo” de Venezuela.
1. ¿Qué se sabe del acuerdo?
Empresas estadounidenses explotarán la mayor parte de unas reservas con un potencial probado de 65.000 millones de barriles de petróleo, lo que, según Trump, supondrá duplicar con creces las reservas probadas petroleras de Estados Unidos que contaba con 46.400 millones de barriles de crudo y condensado al cierre de 2023, según la Administración de Información Energética (EIA).
Venezuela, cuya industria petrolera representa el corazón de su economía, cuenta con reservas de 303.806 millones de barriles, según el Ministerio de Hidrocarburos. Por tanto, el volumen acordado entre ambos países, de unos 65.000 millones de barriles, representa más del 21 % del total de reservas del país suramericano.
Según Rodríguez, las operaciones aportarán más de 209.000 millones de dólares en tributos para el Estado, mientras que Trump destacó que el acuerdo no tendrá coste para el contribuyente estadounidense y reducirá los precios de la gasolina en medio de un aumento por la guerra de Irán.
Según medios estadounidenses, Chevron, que opera en Venezuela, sería una de las petroleras implicadas en el acuerdo.
2. Deseo cumplido
“Vamos a hacer que nuestras muy grandes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, entren, gasten miles de millones de dólares, reparen la infraestructura gravemente deteriorada —la infraestructura petrolera— y comiencen a generar dinero para el país”, avisó Trump durante la rueda de prensa de la captura de Maduro el 3 de enero.
El 4 de enero, Trump fue más explícito ante un grupo de periodistas: “Necesitamos acceso al petróleo y a otras cosas de su país que nos permitan reconstruir su país”.
El 6 de enero, Venezuela anunció la entrega de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo no sancionado y el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, dijo que su país iba comercializar el crudo almacenado, y luego, “de forma indefinida, vender la producción que salga de Venezuela en el mercado”.
3. Flexibilización de sanciones
Trump valoró desde el principio a Rodríguez como una interlocutora fiable. Pronto flexibilizó las sanciones impuestas a Venezuela mediante excepciones aunque mantuvo la base sobre el Gobierno y la petrolera estatal PDVSA.
A finales de enero, autorizó a “entidades estadounidenses establecidas” a comprar, levantar, exportar, transportar, almacenar y vender con condiciones crudo o productos venezolanos; en marzo habilitó ciertas transacciones con PDVSA y este 27 de agosto actualizó la autorización de operaciones de petróleo y gas para seis compañías: BP, Chevron, Eni, Maurel & Prom, Repsol y Shell, y sus subsidiarias.
4. Reformas oportunas en Venezuela
La Venezuela de Rodríguez cedió el control estatal sobre la actividad petrolera para abrir las puertas al capital privado y extranjero al reformar de manera sustancial la Ley Orgánica de Hidrocarburos, una medida que analistas interpretan como el desmantelamiento del legado del fallecido presidente Hugo Chávez.
Esa reforma, que se aprobó el mismo enero en que fue capturado Nicolás Maduro, ha permitido la llegada de nuevo capital: según Rodríguez, se ha suscrito medio centenar de acuerdos para nuevas inversiones en “más de 76 áreas productivas de hidrocarburos”.
Rodríguez también anunció que su país está produciendo hoy 1,23 millones de bpd, su nivel más alto desde febrero de 2019. En 1998, un año antes de que el chavismo llegara al poder, se produjeron 3,1 millones de barriles por día (bpd) de crudo.
5. Yacimientos de crudo pesado
La Faja Petrolífera del Orinoco, una zona que abarca más de 55.000 kilómetros cuadrados y está ubicada al sur de los estados de Guárico, Anzoátegui, Monagas y Delta Amacuro (este), contiene el 87 % de las reservas venezolanas, lo que la convierte en “la mayor reserva de crudo en el mundo”, con capacidad para satisfacer la demanda energética global durante tres siglos, según Pdvsa.
Esta zona fue descubierta en 1936 y nacionalizada en 2007 por el entonces presidente venezolano, Hugo Chávez (1999-2013).
Sin embargo, los yacimientos petroleros venezolanos son difíciles de explotar al tratarse de principalmente de crudo pesado, que requiere de procesos complejos para extraerse y refinarse, especialmente con una infraestructura en mal estado.
El mismo Trump, en su anuncio, advirtió que el suministro de petróleo venezolano ayudará a Estados Unidos “a largo plazo”.
Pedido opositor
El grupo opositor venezolano Unión y Cambio pidió este sábado al Gobierno de Delcy Rodríguez que haga público el alcance, los términos y condiciones del acuerdo petrolero anunciado entre el país suramericano y Estados Unidos.
“Este acuerdo se trata de un contrato de interés nacional y en consecuencia debe ser visto y tratado de acuerdo a nuestra Constitución nacional”, indicó el grupo en un comunicado publicado en X.
Asimismo, dijo que la política petrolera que ha planteado ha sido clara al favorecer la explotación de las vastas reservas petroleras de Venezuela, la atracción de capitales nacionales e internacionales, un régimen fiscal que no sacrifique los ingresos y al mismo tiempo estimule la extracción de hidrocarburos y el mantenimiento de la propiedad del petróleo para los venezolanos.
“A partir de 2003, la industria petrolera venezolana y especialmente PDVSA fueron objeto de un proceso destructivo que se tradujo en una caída vertical de la producción y de las exportaciones y un incremento sin precedentes del endeudamiento, en el contexto de una corrupción rampante y mal manejo de la industria”, añadió.
Ante esto, Unión y Cambio sostuvo que la redemocratización del país suramericano pasa por reconstruir las instituciones, entre ellas la petrolera.