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¿Por qué dos autos iguales no pagan lo mismo por el seguro? Conoce los factores que influyen
Aunque dos personas tengan el mismo modelo de auto, el precio del seguro puede ser diferente. La edad, el historial de manejo, la comuna, el riesgo de robo, el costo de reparación y el tipo de cobertura son algunos de los factores que influyen.
Contratar un seguro automotriz no significa que todas las personas pagarán lo mismo por proteger un vehículo. Incluso si se trata de dos autos exactamente iguales, el valor de la póliza puede cambiar porque las compañías calculan el nivel de riesgo de cada cliente.
Para hacerlo, utilizan modelos predictivos o scores de riesgo, que estiman qué tan probable es que ocurra un siniestro y cuánto podría costar para la compañía.
Por eso, el precio final no depende solamente del automóvil.
Factores que pueden hacer variar el precio
Entre los principales elementos que consideran las aseguradoras están:
- Edad del conductor: las características de riesgo pueden variar según el grupo etario.
- Historial de manejo: los antecedentes de siniestros y el comportamiento al volante pueden influir.
- Modelo del vehículo: las estadísticas de robo de cada modelo son consideradas.
- Costo de reparación: si reparar un determinado auto es más caro, esto puede impactar en el precio del seguro.
- Uso del vehículo: no es lo mismo utilizarlo ocasionalmente que hacerlo todos los días.
- Comuna o zona donde circula y permanece el auto: las estadísticas de siniestros y robos de cada sector pueden influir.
- Comportamiento del conductor: las compañías incorporan distintas variables relacionadas con el perfil de riesgo.
- Situación del mercado: las tarifas también pueden cambiar dependiendo de la siniestralidad, los costos de reparación, los robos y otros factores económicos.
De esta manera, dos autos del mismo modelo pueden tener seguros con precios diferentes, porque las personas que los conducen tienen perfiles de riesgo distintos.
No hay que mirar solamente el precio
José Castellano, director de la Asociación Gremial de Corredores de Seguros de Chile (ACOSEG), advierte que uno de los errores más frecuentes es comparar solamente cuánto cuesta el seguro al mes.
“Muchos conductores se fijan únicamente en el valor mensual del seguro, pero no consideran qué coberturas están incluidas ni cuánto tendrían que pagar si sufren un accidente”, explica.
Por eso, antes de contratar, es importante revisar qué incluye realmente la póliza.
¿Qué debes comparar además del precio?
Una póliza puede ser más barata porque ofrece menos protección o establece condiciones diferentes. Por eso conviene revisar:
- Cobertura de responsabilidad civil.
- Cobertura frente a robo o pérdida total.
- Deducibles: cuánto deberá pagar el asegurado en caso de un siniestro.
- Vehículo de reemplazo: si está incluido, durante cuántos días y bajo qué condiciones.
- Copagos: montos que eventualmente debe asumir el asegurado.
- Exclusiones: situaciones que el seguro no cubre.
- Condiciones de seguridad: algunas pólizas pueden exigir un garaje específico o determinados dispositivos de seguridad.
“Ahí es donde un corredor de seguros marca una diferencia importante y ayuda a entender lo que realmente cubre cada póliza. Muchas veces, por ahorrar un par de UF al año, un asegurado puede asumir una pérdida de hasta un 30% del valor de su vehículo en un siniestro por no atender las condiciones de una póliza”, advierte el director.
¿Por qué el precio del seguro puede subir?
El valor del seguro tampoco permanece necesariamente igual con el tiempo. Esto ocurre porque las compañías deben considerar cuánto están pagando por los siniestros.
La industria considera una siniestralidad razonable cuando los pagos por siniestros no superan el 75% de las primas recaudadas.
En términos simples, si aumentan los accidentes, los robos o los costos de reparación, las compañías pueden tener que ajustar sus tarifas para mantener el equilibrio del negocio.
Por ejemplo:
- Si aumentan los robos de determinados modelos, el costo de asegurarlos puede subir.
- Si aumentan los accidentes, también puede aumentar el costo.
- Si sube el precio de los repuestos y las reparaciones, esto puede repercutir en las pólizas.
- Si cambia la siniestralidad del mercado, las compañías pueden modificar sus tarifas.
- Algunas aseguradoras pueden ofrecer productos con menos coberturas y precios más bajos, mientras otras mantienen una protección más amplia con una prima mayor.
“Las tarifas no son estáticas: cambian por factores económicos, por la siniestralidad del mercado y por el comportamiento de ciertos modelos. En ese contexto, el corredor es clave para explicar por qué un precio sube, cuándo es razonable renovar en las mismas condiciones y cuándo conviene evaluar alternativas”, señala el especialista.
¿Qué hacer antes de contratar o renovar?
Antes de elegir un seguro automotriz, no basta con quedarse con la alternativa que muestra el precio mensual más bajo.
Lo recomendable es:
- Comparar varias alternativas.
- Revisar qué cubre cada póliza.
- Mirar cuánto es el deducible.
- Verificar las condiciones para robo, pérdida total y accidentes.
- Revisar si incluye vehículo de reemplazo y por cuánto tiempo.
- Leer las exclusiones y condiciones de la póliza.
- Consultar qué factores explican el precio ofrecido.
A diferencia de la venta directa o por canales masivos, donde la interacción suele terminar al contratar la póliza, el corredor acompaña al asegurado en todo el proceso posterior, desde aclarar condiciones hasta apoyarlo cuando ocurre un siniestro. Esa diferencia se hace evidente justamente en los momentos más críticos.