U. de Chile 0, Emelec 1: A la “U” no le alcanzó ni para salvar el honor
Otra jornada para el olvido vivieron los azules al caer en su debut por la Copa Libertadores y prolongar una racha de seis partidos sin victorias. El equipo, definitivamente, no camina.
Un minuto antes del gol que le dio el triunfo a Emelec, el técnico de Universidad de Chile, Martín Lasarte, se acercó al borde del campo y gritó a todo pulmón: “¡Vamos, carajo!”. La arenga ni siquiera fue escuchada por los abúlicos jugadores azules, que fueron meros espectadores de la buena definición de Miler Bolaños ante Herrera, a los 64 minutos.
El tanto de los ecuatorianos no hacía más que poner justicia a un marcador demasiado benévolo con el local, que no se había procurado ocasiones claras de anotar y que había visto zozobrar varias veces a su defensa ante los embates visitantes.
En su estreno por el Grupo 4 de la Copa Libertadores de América, la “U” -esta vez con titulares- prolongó su mal inicio del torneo de Clausura, y elevó a seis los partidos consecutivos en que no logra alzar los brazos. E igualó en la Copa una “marca” que no establecía desde 2001, cuando cayó en el primer encuentro de local (aquella vez, 2-0 ante Cerro Porteño).
Cuando todos daban por supuesto que la motivación haría que volviera el fútbol atildado que los consagró hace apenas unos meses, los azules volvieron a exhibir escaso juego asociado, grandes lagunas en el medio del terreno y forados defensivos que ante un rival de más pergaminos pudo convertirse en goleada.
Y Emelec, dueño del balón en la primera parte, mostró además un espíritu de lucha que se echa mucho de menos en el equipo azul. Porque hay que convenir en que la “U” históricamente se ha caracterizado por disimular sus carencias técnicas con pierna fuerte y el brío desplegado al máximo. Esta vez, como en las jornadas anteriores del campeonato nacional, el equipo de Lasarte no despierta.
Todos aguardaban por el despertar copero, y el despertar no llegó. Solo sobre el final, cuando ya el asunto se escapaba de las manos, la propia desesperación llevó a los azules a arrinconar a Emelec, cuando ya Lasarte había quemado todas sus naves y quedaba poco tiempo para esperar un milagro. Cuando los visitantes se habían puesto en ventaja con ese zurdazo bajo de Bolaños por el medio del área y el empate era un imperativo de conjunto y no de afanes individuales.
Así, a los empujones, tuvo una ocasión clarísima Gustavo Canales en el área chica, pero su pelotazo fue rechazado por el cuerpo del portero Dreer (78’) y, sobre el final, Osvaldo González, con la bandera enarbolada, elevó su derechazo tras desborde de Lorenzetti.
Claro, a esas alturas Emelec jugaba con nueve, por las expulsiones de Giménez y Narváez, y quedaban muchos más espacios que en toda la noche. Ni así pudo llegar el gol que al menos salvara el honor de un equipo que últimamente conoce mucho de sinsabores y de alegrías, poco.
Precisamente eso: poco, muy poco para un equipo que estaba en deuda y que, además, había puesto a la Copa Libertadores como la salvación de un pésimo comienzo de año.
PORMENORES
Estadio: Nacional.
Público: 18 mil espectadores, aproximadamente.
Árbitro: Silvio Trucco (Argentina).
U. de Chile (0): Johnny Herrera; Paulo Magalhaes, Osvaldo González, Cristián Suárez y José Rojas; Gonzalo Espinoza (86’ Ramón Fernández), Guzmán Pereira y Gustavo Lorenzetti; Sebastián Ubilla (67’ Leandro Benegas), Gustavo Canales y César Cortés (61’ Maximiliano Rodríguez). DT: Martín Lasarte.
Emelec (1): Esteban Dreer; John Narváez, Gabriel Achilier, José Luis Quiñonez y Oscar Bagüi; Pedro Quiñonez, Osbaldo Lastra, Ángel Mena (83’ Mauro Fernández), Fernando Giménez; Miler Bolaños (88’ Jorge Guagua) y Luis Miguel Escalada (71’ Robert Burbano). DT: Gustavo Quinteros.
Gol: 0-1: 64’ Bolaños.
Tarjetas amarillas: González y Lorenzetti (U); Mena, Giménez, Narváez y Bolaños (E).
Expulsados: 81’, Giménez; 88’, Narváez (E).