DEPORTES
El País
Deporte está prohibido desde 2025: Ajedrecistas de Afganistán huyen del país y claman ayuda
“Los ajedrecistas acostumbramos a pensar a largo plazo, pero en esta posición no vemos una salida. Solo podemos aspirar a que no nos castiguen con dureza por practicar un deporte que nos apasiona”, dijeron los entrevistados.
Autoridades del Emirato Islámico de Afganistán ordenaron el arresto de cuatro jugadores de ajedrez que viajaron desde su país hasta Uzbekistán, nación vecina y sede de la Olimpiada de dicha disciplina.
Como los jugadores ya estaban en el extranjero, se requirió su detención apenas pisen suelo afgano. El único delito que se les imputa es competir en un torneo de ajedrez, juego prohibido por el régimen talibán por motivos religiosos.
La delegación completa que competirá en la Olimpiada de Ajedrez, a disputarse en Samarcanda, Uzbekistán, es de 12 personas. No obstante, ocho viven fuera del país y las represalias a las que podrían enfrentarse los otros cuatro miembros.
Según un reportaje de El País, la Olimpiada de Ajedrez es el torneo por equipos más importante del mundo en la disciplina. Cada dos años, más de 200 países se enfrentan para determinar a los mejores.
“En teoría, durante su actual mandato, y tras un periodo corto de tolerancia, el ajedrez está ‘suspendido’. Pero es una palabra para disfrazar que sigue prohibido”, explicaron los afganos. “Los clubes están cerrados […] Y si te pillan con un tablero en la mano, te arrestan. Se sigue jugando, hombres y mujeres, pero clandestinamente”, agregaron.
El ajedrez está prohibido por la Ley del Ministerio de Propagación de la Virtud y Prevención del Vicio, organismo talibán que vigila la implementación estricta de las leyes religiosas islámicas.
Para las mujeres, las restricciones son aún mayores. Una jugadora afgana mantuvo contó a la agencia estadounidense NPR que a ella y sus compañeras las expulsaron de su club apenas los talibanes ascendieron al poder en 2021. “Todavía practicamos en casa y en línea, pero no es como jugar en público. No puedo negarlo: las mujeres se sienten frustradas”, dijo.
Según las interpretaciones extremistas del régimen de Afganistán, lo más grave y condenable es que se juegue ajedrez en un ambiente tan libre y expuesto. Los cuatro fugados se desempeñaron junto a miles de personas, de ambos sexos, como espectadores, lo que estaría prohibido según su lectura coránica.
La delegación femenina de ajedrez de Afganistán está conformada por cuatro jugadoras, todas exiliadas por motivos de seguridad. Sobre las razones que llevaron a su huida, dijeron que es porque aman el deporte y “es una parte importante de nuestras vidas!”. En esa línea imploran que “algún organismo o Gobierno pueda protegernos de algún modo”.
El caso de Afganistán no es único. Luego de la revolución de 1979 en Irán, el ayatolá Ruhollah Jomeini lo consideró “un juego diabólico que perturba las mentes de quienes lo practican” y lo prohibió, argumentando relaciones indebidas con apuestas. Antes de morir, el líder levantó la prohibición por consejo de intelectuales iraníes. Actualmente, Irán es uno de los países más exitosos en el ajedrez, pero sus jugadores no se presentan ante competidores de Israel.
“Los ajedrecistas acostumbramos a pensar a largo plazo, pero en esta posición no vemos una salida. Solo podemos aspirar a que no nos castiguen con dureza por practicar un deporte que nos apasiona”, dijeron los entrevistados.
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